"Corazones" latió por última vez en la Quinta

La presentación de la dupla española formada por Miguel Bosé y Ana Torroja fue un verdadero lujo para el Festival. No sólo porque entregaron un sólido recital de más de una hora y media, sino porque en este escenario concluyó la exitosa gira "Girados", que durante el año pasado los llevó a recorrer algunos importantes escenarios de Europa y Sudamérica.

26 de Febrero de 2001 | 04:02 | David Abuhadba/emol.com
¡Uf! Dolió el final. Ana miraba a Miguel y sus ojos brillaban por el reflejo de sus lágrimas contenidas. Miguel hacía cómplice a la Quinta recordándole apenas, con su voz entrecortada, que esta sería la última vez que cantarían juntos "Corazones", el hijo maravilloso de una gira excepcional, como "Girados" que permitió unir a dos de los más grandes y talentosos artistas latinos.

Fue un lujo para Festival que acá terminaran. Pero también el final, la separación y el adiós fue doloroso para el monstruo que tiene en Miguel Bosé a uno de sus artistas más regalones -desde que con ajustada malla blanca llegara por primera vez al escenario viñamarino en 1981-, y en Ana Torroja a una admirada intérprete, que conoció su calor como la voz de "Mecano".

Ambos estuvieron sobre el escenario cerca de una hora 35 minutos, cantando algunos de sus grandes éxitos, como "Salamandra", "Bambú", "Si tú no Vuelves" -por parte de Miguel-; "Siete de Septiembre", "Barco a Venus" e "Hijo de la Luna" -de Ana/ Mecano- y también algunos compartidos, como "El Muro" y "Bandido", en el que su nueva versión de discoteca sirvió para que ellos bailaran provocativamente.

Uno de los momentos divertidos y sorprendentes se produjo cuando aparecieron los animadores para entregarles la medalla recordatoria, instante en que Bosé, cual pantera al acecho, se avalanzó sobre una antigua presa: Cecilia Bolocco. El ídolo español la cogió entre sus brazos y no cesó hasta que logró besarla en la boca. Escena, que imaginamos, la animadora no querría que viera su "Dulcito", como llama a Carlos Menem.

Acto seguido, el público pidió Gaviota de plata y oro para los artistas más importantes de esta XLII versión del Festival de Viña del Mar. Los animadores cumplieron rápidamente el deseo del monstruo. Bien. Y Miguel y Ana agradecieron emocionados ambos trofeos, que la producción tuvo la fineza de entregarle uno a cada uno.

Luego vino el último latido de "Corazones", la bandera de ambos en su "Girados", que dejó la emoción al extremo y a muchos con la garganta atada. "¡Adiós, adiós, se les quiere siempre... -gritó Bosé-, hasta el próximo año!". Ana no podía hablar. Salieron del escenario, al igual que sus músicos, y ante el gruñir del monstruo pidiendo más, Antonio debió recurrir a su amistad con Bosé para que volviera. Miguel aceptó y atrás le seguía Ana, todavía impactada por el final, el director de sus músicos le hizo un gesto como preguntando "¿Qué va a cantar?". Ana sólo se encogió de hombros y siguió tras Miguel, quien a capella interpretó "Te Amaré", la canción que por siempre le recuerda a la Quinta Vergara y que puso número uno en 1981. Ana se sumó al cierre de esa hermosa balada y continuó cantando "Me Cuesta Tanto Olvidarte", que apenas pudo interpretar con su voz y corazón apretado, pero que dedicó a Miguel y a la Quinta con su mirada, que estaba más brillante que nunca.


Eva y Lynda pasaron rápido

Si ya en los días previos a su presentación, la peruana Eva Ayllón había confesado su temor a enfrentar al público de festival, tiene que haber estado aterrada luego de comprobar que aún después de la larga tanda de comerciales televisivos, el monstruo seguía pifiando y pidiendo el regreso de Miguel Bosé y Ana Torroja.

Pero ya no había más salida. Respaldada por su grupo de músicos, desarrolló toda su presentación con la pifias de fondo, sólo parte del palco aplaudió sus interpretaciones de la "La Flor de la Canela" y "Cariño Malo", que debe ser una de las canciones que más ha sonado en este festival (ya la habían cantado Douglas y Palmenia Pizarro). Al final, logró "escapar" ilesa del escenario.

La otra cantante que tuvo paso fugaz por la Quinta fue la mexicana Lynda -igual de gritona que la mayoría de las intérpretes de ese hermoso país y usando una "novedosa" frase para conquistar al público: "Me enamoré de la gente de Chile"-, no pudo aguantar más de tres canciones, la última de las cuales, "Corazón Pérdido", fue absolutamente forzada por la Bolocco, ya que el público la dejaba marchar en silencio tras escuchar el segundo de sus juveniles temas.

Millenium Show

Una nueva pareja de humoristas callejeros logró triunfar en Viña del Mar. Julio y Mario, los Millenium Show, con una rutina fresca y ágil consiguieron lo que los Dinamita Show habían logrado en 1996, durante su debut en la Quinta Vergara: hacer reír con ganas, no sólo a la galería -de estrato cercano-, sino también al palco y tribuna.

Con merecimiento recibieron las Gaviotas, ocasión que aprovecharon equivocadamente para acusar a un periodista de haberles augurado el fracaso en el escenario viñamarino. Ese fue el punto bajo de su trabajo.

Whipala ganó bien

El ganador de la competencia folclórica quedó definido prácticamente el primer día de la presentación de "Los Sayas", que interpretaron el tema compuesto por Danny Rodríguez, titulado Whipala.

Sus integrantes, seguros y festivos, marcaron una diferencia importante en relación al resto de los competidores, poniendo toda la fuerza que necesita una canción folclórica para llevarse la Gaviota de Plata y 20.000 dólares del premio.

Marcela Moreira fue considerada por el jurado, presidido por Sergio Sauvalle, como la mejor intérprete de la competencia folclórica que este año tuvo carácter continental, incorporando canciones de México y Argentina, país que estuvo entre los tres mejores de la justa.

La Mosca terminó la fiesta

Mientras el grupo argentino ponía a la Quinta completa a bailar con sus pegajosos temas, incluyendo a los animadores, quienes lucieron anteojos al estilo "mosca", Vicente Gaponov, secretario ejecutivo de la comisión organizadora del festival, confirmaba en la sala de prensa el nombre de las tres canciones del género internacional que habían sido seleccionadas para la última jornada del certamen musical.

"El Juego del Amor", de Chile, cantada por Daniela -quien ya definió una estética un poco más elaborada para su presencia escénica, pero que aún conserva algunos problemas en el flujo de su voz; "Tú Puedes Cambiar el Mundo", de Estados Unidos, interpretada por Jonathan Fuzezzy, a quien Rudy Pérez, célebre compositor, le debe haber entregado una de sus peores creaciones para venir al festival, y "Ayer te Vi", de Argentina, cantada por el sólido Raly Barrionuevo, y creada por otro grande: Víctor Heredia, que debería ser la triunfadora.
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