Hola y chau

Los Fabulosos Cadillacs, aunque cumplieron, dejaron la sensación -ya típica- de ser una banda que toca con la misma pasión con que uno se mete a un cajero automático.

10 de Mayo de 2010 | 10:19 |

En una reciente entrevista, Stuart Murdoch, cantante y director de Belle and Sebastian señaló lo triste que es tocar tan seguido. "Me dan pena los grupos que tocan cada noche. Y sobre todo por su público, es una estafa porque llegan a la sala como un robot y sin ganas" (ver aquí). Y, aunque existe la idea que los Fabulosos Cadillacs son una banda fiestera, buena onda, pachanguera, hay razones para pensar en la tesis de Murdoch.

En efecto, porque el piloto automático es evidente en este "Satánico Pop Tour" con que la banda, tal como es un estándar en estos tiempos, se reune "amistosamente" a recrear sus hits, ganar dinero y volver a los proyectos solistas. No es casual que su repertorio, se centre en sus tiempos de ska y combat rock -a lo Madness y The Clash, respectivamente- en lugar de discos interesantísimos como Fabulosos Calavera (1997) o su última produccion El arte de la elegancia (2009). Hay que atraer a la mayor cantidad de gente y no asustarlos con canciones que no conoce.

No faltó prácticamente ningún hit radial: "Manuel Santillán, el león", "Vos sabés", "Mi novia se cayó en un pozo ciego", "Matador", "Mal Bicho" y "Siguiendo la luna". Tampoco los rescates: "Soledad", "El aguijón" o "Silencio hospital". Y menos el recurrente cover -desde los '80- del "Guns of Brixton" de los Clash.

Los cerca de ocho mil expectadores que repletaron el Arena Movistar, por supuesto, estaban en éxtasis. Sin embargo era innegable la sensación de ser testigos de una banda de covers haciendo el trabajo como quien se mete a un cajero automático. Esta presentación iba a realizarse originalmente el 28 de febrero en el Caupolicán pero el terremoto hizo replantear las fechas.