Ari Wurmann, 

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Usted es especial, talentoso, uno de los mejores en su área. Eso nadie lo pone en duda, pero no necesariamente todas estas ventajas se traducen en que usted pueda crear su propio negocio.
Al partir con un emprendimiento hay tantos factores para tener en cuenta, que las frías cifras muestran que el futuro no está asegurado: 627.200 nuevas empresas se crearon en Estados Unidos en 2008 (SBA). Durante ese mismo periodo, 595.600 negocios cerraron y 43.546 quebraron
Otros datos valiosos para considerar en el análisis del que quiere ser emprendedor: El 30% de los nuevos negocios no pasa más allá de los dos primeros años y cierran. Peor aún: Más del 50% deja de existir en los primeros cinco años.
No es el objetivo de este artículo desalentar el empredimiento -al contrario-, sino fijar la mirada en que la clave de las iniciativas fallidas es que demasiadas personas deciden crear sus propias empresas por miles de razones equivocadas y sin los conocimientos o características necesarias para ser exitosos.
Antes de renunciar a su actual empleo o de firmar el arriendo de una oficina es imprescindible conocer el lado duro del mundo empresarial.
Uno tiene que partir preguntándose si es que es una persona para los negocios o no. Una empresa exitosa requiere a tres expertos: un técnico o el inventor, un vendedor o el promotor y un director. Si usted no es capaz de ocupar esos tres roles, entonces deberá abandonar su ego y aprender a delegar para que otros asuman esas partes del negocio que usted no es capaz de manejar.
Digamos, por ejemplo, que usted tiene un muy buen ojo para evaluar obras de arte. Esto puede ser sumamente útil para su hogar, pero no significa necesariamente que esté listo para abrir una galería de arte. ¿Va a ser capaz de manejar el marketing y el servicio de atención al cliente que esta empresa requiere? ¿Será capaz de manejar al personal, llevar la contabilidad y negociar precios?.
Si las respuestas a cualquiera de estas preguntas son no (o no sé), ¿confiará en una agencia de publicidad para que tome las decisiones concernientes al marketing? ¿Pueden sus negocios solventar la contratación de un Gerente Comercial para que maneje el personal y los precios?.
Si bien es verdad que muchos emprendedores exitosos tienen instintos innatos para los negocios, no es menos cierto que ellos también son sumamente estructurados y organizados. Muy pocos emprendedores simplemente se “lanzan a la piscina” simplemente confiando en su idea. En vez, ellos buscan consejos legales, financieros y de expertos de negocios, usan estudios de mercado de y formulan un detallado -todavía flexible- plan de negocios.
Si piensa que ser emprendedor significa jugar tenis al mediodía y vacaciones con la familia piénselo otra vez. Empezar una empresa a menudo significa muchísimas horas de trabajo durante años. Es verdad que usted tendrá mayor flexibilidad para escaparse a una reunión de apoderados o correr al gimnasio entre reuniones, pero debe esperar invertir mucho más horas en su negocio que las que pasa como empleado.
Por último, usted debe tener la capacidad de saber convivir con el fracaso. Una “metida de pata” en el negocio puede significar decepcionar a inversionistas, empleados y lo que es peor, a la familia de uno. Puede significar tener que dejar de pagar los sueldos, dividendos e incluso la educación de los hijos.
La mayoría de los emprendedores encaran muchos desafíos en el camino al éxito. Debe tener la fortaleza para levantarse después de cada caída, aprender de los errores y seguir adelante. Y esto pasará muchas veces. ¿Se atreve a enfrentar el desafío de ser emprendedor?