Hernán Barrios, Guía de MascotasVEA MÁS SOBRE ESTE TEMA EN GUIOTECA.COM
Para nadie es noticia lo vivido hace unos días, cuando nuestro país fue azotado por un terremoto y posterior maremoto, dejando gran cantidad de víctimas humanas. Pero no hay que olvidar a nuestras mascotas, que también fueron afectadas.
Los animales han ganado fama de ser buenos pronosticadores de terremotos. En la antigua Mesopotamia, en Japón y en China apreciaban mucho a los animales como pronosticadores de cataclismos.
El comportamiento de los animales frente a una catástrofe natural es bastante típico. Reaccionan con inquietud, expresando temor, aullidos, etc. Además tienden a escapar, buscando lugares que den más protección, por lo tanto, debemos estar preparados, en todo sentido, con el fin de dar cuidado y protección a todo nuestro núcleo familiar, incluyendo las mascotas.
Desde un punto de vista veterinario, los profesionales deben estar preparados para actuar con rapidez y eficacia, ya que en muchos casos, los problemas de la mascota se viven de manera más intensa por sus dueños.
Existen acciones inmediatas que se deben tomar en las primeras horas y días posteriores al desastre:
- Identificar un lugar seguro para su mascota, ya sea con Ud. o un refugio destinado para ellos.
- Preparar un bolso con suministros para su mascota, por ejemplo: agua, comida, identificación apropiada, carnet de vacuna y medicamentos en el caso de mascotas con enfermedades crónicas.
- Si debe desalojar su casa y va en vehículo, recuerde que el animal va con un gran stress, por lo cual debe ir en jaula de transporte o amarrado, para evitar que se escape.
Tener todo planificado le permitirá actuar con rapidez. No olvide que los animales pueden reaccionar incluso contra sus dueños debido al stress. No deje a las mascotas desatendidas o en lugares donde se puedan escapar. Al llegar nuevamente a su casa dele tiempo para que reconozca su hogar y consulte a su médico veterinario de cabecera si existe algún problema de salud o de comportamiento. Ellos sufrieron el cataclismo tanto o más fuerte que nosotros.