Rodrigo Sandoval,
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A muchos pescadores con mosca, la técnica que más les atrae, es pescar con moscas secas. La sensación común es que no existe experiencia más especial que ver cómo un pez sale del fondo a tragarse la mosca presentada en la superficie. Pero esto no ocurre siempre.
En ocasiones se deben conjugar condiciones en el río o lago para motivar a los peces a buscar su alimento en la superficie, aunque una alternativa es utilizar patrones de mosca seca considerados de exploración.
Uno de estos patrones de moscas secas de atracción es la Humpy, cuya principal característica es ofrecer una forma general de insecto, identificable incluso a la distancia, una capacidad tremenda de flotación, y una gran visibilidad al pescador, precisamente permitiendo que pueda detectar la tomada incluso a cierta distancia.
El origen de la Humpy es poco claro en los registros de patrones, pero se cree que nació derivada de la más famosa Royal Wulff, y se reconoce en Wyoming el origen del nombre, aunque hay otros patrones de Montana y California que podrían haber gestado las primeras versiones de la que actualmente conocemos como Humpy.
Sin importar su origen, es un hecho comprobado que como mosca seca de exploración, es decir, utilizada en condiciones en que las truchas no están específicamente activas, ha logrado el éxito contundente en diferentes latitudes.
Receta de la Humpy
Atando la Humpy
Su montaje inicialmente es simple, con algunos pasos especiales, que son prácticamente exclusivos de esta mosca. En particular, el armado de la parte superior del cuerpo, con fibras de pelo de ciervo, que le da el grosor a su silueta y una flotabilidad a toda prueba. Más detalles de su montaje, en las instrucciones del experto norteamericano, Skip Morris.
Pescando con la Humpy
La técnica es muy clara: lanzar la mosca corriente arriba, especialmente en aguas relativamente agitadas. Dejar que la corriente la traiga en forma natural, evitando que la línea sea arrastrada más rápido o más lento que la mosca, y darle tiempo a que los peces la vean desde sus escondites.
El perfil de este patrón es muchas veces más que suficiente para despertar el ataque, lo que se transforma en tomadas enérgicas, que incluso gatillan peleas cargadas de adrenalina.