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Hay artículos que pueden ser prescindibles, que a la hora de dejar algo de lado para ahorrar peso o espacio son los primeros en la lista. Bueno, la carpa no es uno de ellos. Más allá de que a veces puede ser incómoda para transportarla, o que sus kilos molesten en la espalda, una carpa apropiada puede ser la mejor compañera en una expedición al aire libre.
Y es que estos trozos de telas con fierros y tirantes se transforman temporalmente en los refugios para pasar la noche, capear el temporal o para descansar luego de una larga jornada. Por esto es que al momento de elegir una carpa para una expedición, vale la pena gastar unos minutos y analizar algunos de los aspectos más importantes de estos artefactos.
En este post veremos algunos conceptos básicos para enfrentarnos a esta elección.
Los primeros pasos
Aunque suene obvio es bueno recordar algunas cosas. En primer lugar, definir cuántas personas usarán la carpa. Hay que tener en cuenta que en las características de las carpas se especifica el número de personas que pueden dormir en el interior de forma normal. Este número generalmente contempla sólo a las personas, sin incluir las cosas que uno esté transportando.
Definido el número de personas que la usarán, hay que analizar las condiciones climáticas a las que nos podemos enfrentar en nuestra expedición.
Para identificar el clima y las condiciones que pueden enfrentar, las carpas se rotulan según las “estaciones”. Estas representan las cuatro estaciones del año (verano, otoño, invierno y primavera).
Así, podemos encontrar carpas de una estación, las cuales son generalmente de verano, que están preparadas para enfrentar el calor y escasas precipitaciones. En cambio, si nos enfrentamos con una carpa para cuatro estaciones, esta podrá protegernos de lluvias fuertes, vientos, y bajas temperaturas.

En qué fijarse
Carpas hay muchas. De muchas marcas y tipos. Pero dentro de la gran variedad, al elegirla hay que gastar tiempo en algunos detalles:
-Ojo con las costuras: Al armar las carpas las telas quedan bastante tensas, por lo que las uniones de ellas juegan un papel clave. Costuras reforzadas te darán mayor seguridad y duración para tu carpa.
-Ventilación: La condensación al interior de las carpas es todo un tema, especialmente en la mañana. Por lo mismo, la ventilación es un punto más que importante. Fíjate que tenga ventanas libres que propicien una correcta circulación del aire.
-Armado: Si lo tuyo no es la habilidad manual ni la motricidad fina, preocúpate de encontrar una carpa que no implique grandes destrezas para armarla. Si debes armar el campamento bajo la lluvia o con mucho frío, realmente querrás una carpa de rápido armado.
-Piso aislante y resistente: La parte de debajo de la carpa es fundamental. Es este lugar uno de los que más sufre con el terreno y las piedras por lo que es recomendable optar por uno que presente buena resistencia además de tener características aislantes para el frío.
-Peso de la carpa: Por lo general, hay que transportarla caminando, en la espalda y por largos trayectos. Fíjate en el peso y en cuánto eres capaz de acarrear.