Los peligros de la dieta Dukan y otras dietas milagrosas

Las que prometen resultados maravillosos en muy poco tiempo, son peligrosas a largo plazo.

El Tiempo, Bogotá, GDA
Mi. 08 de junio de 2011, 08:56
Más Ménos
El Mercurio

El Mercurio


Hace poco, un estudio sobre la famosa dieta Dukan reabrió el debate sobre los métodos milagrosos de reducción de peso en corto tiempo, pero que pasados uno o dos años hacen que la persona recupere los kilos perdidos.


Penélope Cruz y Jennifer López son dos de las seguidoras de esta dieta, que consiste en un elevado consumo de proteínas y la supresión, sobre todo en la primera etapa, de los carbohidratos. Lo que se busca es que el organismo construya estructuras vitales, sobre todo musculares, sin acumular grasas. Esto conllevaría, sin embargo, un aumento del colesterol, lo que eleva el riesgo de problemas cardiovasculares.


"Su éxito radica en una feroz campaña de mercadeo y el respaldo de famosas, pero en el fondo sólo es una dieta hiperproteica y desequilibrada -afirma la Organización de Consumidores y Usuarios de España-. Además puede afectar el hígado y los riñones y causar estreñimiento, fatiga, calambres, dolores de cabeza y mal aliento".


Claudia Angarita, directora del Centro Colombiano de Nutrición Integral, dice que cada dieta debe seguir un estricto control médico y estar acompañada de un cambio de hábitos y de actividad física.


La experta llevó a cabo un estudio comparativo de cinco de estas dietas restrictivas (Atkins, Dieta de la Zona, Mediterránea, Ornish y Weight Watchers) y concluyó que sí ayudan perder peso a corto plazo, pero casi siempre de agua, no de grasa; además, al alterar las proporciones de ciertos nutrientes generan efectos contraproducentes.

Deténgase y consulte si:


Ha perdido dos o más kilos a la semana. Se siente muy cansado e irritable y experimenta la sensación de comer de forma compulsiva con frecuencia. Semanas después de comenzar la dieta, se le empieza a caer el pelo de manera exagerada. Sus uñas están frágiles y su piel se vuelve muy reseca. Tiene mareos, palpitaciones o desmayos mientras hace la dieta. Por las mañanas, siente náuseas y mucha sed. Desde que empezó la dieta tiene mal aliento, sobre todo por la mañana. Le suprimieron algún grupo de alimentos.


Le restringieron de forma drástica el pan, las pastas, el arroz y en general todos los carbohidratos. Lo obligan a no mezclar grupos de alimentos en la misma comida.

Atkins, famosa en los años 90

Hace unos años, la que estuvo en el ojo del huracán fue la famosa dieta Atkins, baja en carbohidratos y fibra y alta en grasas y proteínas. Para los expertos, este régimen, creado en los años 90 por Robert Atkins, puede producir efectos muy similares a los de la dieta Dukan, además de un peligroso déficit de vitaminas y minerales.


Otros métodos polémicos son la dieta de los asteriscos, la Dash, la atlántica, la dieta aleluya o del génesis, la ortomolecular y la Scarsdale. Todas tienen como denominador común que son restrictivas con uno o más grupos de alimentos y que, según varias asociaciones de nutricionistas del mundo, carecen de base científica. La mayoría de las dietas famosas restringen uno o más grupos de alimentos.

¿Cómo aumentar la sensación de saciedad y bajar de peso?

1. Coma sentado: se ha comprobado que cuando la gente come de pie o caminando ingiere más alimentos, porque lo hace más de prisa.
2. Mastique bien: eso favorece el proceso digestivo y hace que uno coma más despacio y que la sensación de saciedad llegue más rápido.
3. Cada tres bocados suelte los cubiertos y déjelos sobre el plato por un momento; eso lo calma, le frena el acelere y hace que coma menos.
4. Elija bien las horas: con el desayuno se asimila más la comida, porque el cuerpo necesita energía para empezar la jornada. En la noche el cuerpo tiende a almacenar. Coma más en la mañana y menos al anochecer.

De la pirámide... al plato

La famosa pirámide alimentaria -tan criticada por ineficaz y por confusa, pues tenía los cereales en la base y las grasas y los azúcares en la cúspide- le ha dado paso, en los últimos años, a un nuevo ícono que, según expertos de EE. UU., representa una dieta mucho más sana y balanceada: un plato.


Esta imagen está dividida en los cuatro grupos de alimentos que deben comerse a diario para llevar una dieta equilibrada: carbohidratos (50%-60%), proteínas (10%-20%), grasas (25%-30%) y verduras y frutas (15%-20%), acompañados de productos lácteos, preferiblemente bajos en grasa, como aclara la nutricionista colombiana Claudia Angarita.


La campaña 'MyPlate' fue lanzada hace poco en Estados Unidos por la primera dama Michelle Obama.