Descubren las señas en bebés que predecirán futura obesidad

No sería tan saludable que los bebés superen rápidamente el percentil que se supone adecuado a su edad.

Por Lindsey Tanner, AP
Ma. 08 de noviembre de 2011, 11:24
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CHICAGO. — Hay una nueva forma de saber si los niños serán propensos a la obesidad cuando crezcan: comprobar si rebasaron dos puntos de corte en las tablas de crecimiento de los médicos para cuando cumplen 2 años, dicen investigadores.


Los bebés que crecieron rápidamente tienen el doble de riesgo de ser obesos a los 5 años, en comparación con sus iguales que han crecido más lentamente, de acuerdo con un estudio.


Los niños de crecimiento rápido también eran más propensos a ser obesos a los 10 años, y los niños cuyos números de la tabla de crecimiento aumentaron mucho durante los primeros 6 meses encaran los mayores riesgos.


Este tipo de crecimiento rápido debe ser una señal de alerta para los médicos, y un indicio de que los padres podrían estar alimentando en exceso a los bebés o haciéndolos pasar demasiado tiempo en las sillas de paseo y no el suficiente gateando, dijo la pediatra Elsie Taveras, autora principal del estudio e investigadora sobre obesidad en la Escuela de Medicina de Harvard.


Al contrario de la idea de que los bebés gorditos son la viva imagen de la salud, el estudio refuerza la evidencia de que “entre más grande no es mejor” en los bebés, dijo.


No tan rápido, dicen los escépticos. Con frecuencia, los bebés crecen en rachas, y señalar a los de mayor crecimiento podría conducir a que los niños sean puestos a dieta: una mala idea que podría ser contraproducente en el largo plazo, dijo la doctora Michelle Lampl, directora del Centro para el Estudio de la Salud Humana de la Universidad Emory.


“Se ve como una regla muy práctica y parece que sería muy útil, y esa es mi preocupación”, dijo Lampl.


La guía sería fácil de usar para justificar el darle menos alimentación a los infantes y etiquetarlos injustamente como gordos. También podría llevar a patrones de alimentación que podrían conducir a la obesidad posteriormente, dijo.


Lampl señaló que muchos niños estudiados cruzaron al menos dos puntos de corte en las tablas de crecimiento; sin embargo, sólo el 12% eran obesos a los 5 años y apenas un poco más lo eran a los 10.


En Estados Unidos, alrededor del 10% de los niños en edad preescolar son obesos, en comparación con el 19% de los que tienen entre 6 y 11. Lampl y Edward Frongillo, un especialista en crecimiento infantil de la Universidad de Carolina del Sur, expresaron su preocupación en un editorial que acompaña el estudio publicado el lunes en internet por la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.


Ellos argumentan que se necesita más investigación para confirmar si la recomendación del estudio es en realidad una forma útil para detectar a los niños con tendencia a obesidad.


“El potencial de hacer más daño que bien es de hecho muy elevado”, dijo Frongillo. Taveras dijo que la clase de crecimiento rápido observado en el estudio debe ser utilizado para aumentar la conciencia sobre riesgos potenciales, pero no es una razón para poner a los bebés a dieta.


El estudio incluyó a 45.000 bebés y niños menores de 11 años que tuvieron mediciones rutinarias de crecimiento durante chequeos médicos en el área de Boston entre 1980 y 2008. Las tablas de crecimiento ayudan a los pediatras a comparar peso y talla de los niños en relación con otros niños de su misma edad y sexo.


Los pediatras a veces combinan las medidas de un bebé para calcular la relación peso-talla, el equivalente de índice de masa corporal, o IMC, una proporción altura-peso que se utiliza en niños mayores y adultos. Los cuadros están organizados en percentiles.


Por ejemplo, los niños en el percentil 75 de peso son más pesados que el 75% de sus pares. Los autores del estudio utilizaron siete puntos de corte importantes en las listas —los percentiles 5, 10, 25, 50, 75, 90 y 95— para calcular el ritmo de crecimiento.


Un bebé cuya relación peso-talla saltó desde el percentil 19 al mes de edad al percentil 77 a los 6 meses, cruzó tres percentiles principales —el 25, el 50 y el 75— y estaría en riesgo de obesidad en la niñez, dijeron los autores. Los niños más grandes se encontraban en mayor riesgo de desarrollar obesidad más adelante, pero incluso los bebés más pequeños, cuyo crecimiento cruzó al menos dos percentiles estaban en mayor riesgo que aquellos que crecieron más lentamente.


El 40% de los bebés cruzaron por lo menos dos percentiles para cuando cumplieron 6 meses. Un análisis de más de un tercio de los niños del estudio encontró que el 64% creció de esa manera hasta los 2 años.


La doctora Joanna Lewis, una pediatra en el Hospital General Advocate Lutheran de Park Ridge, Illinois, dijo que apoya la idea de que la infancia no es una etapa demasiado temprana para pensar acerca de la obesidad. Sin embargo, hizo hincapié en que el rápido crecimiento en la infancia no significa que los niños estén condenados a ser obesos.


“No es una sentencia de por vida”, y hay medidas que los padres pueden tomar para mantener a sus bebés en un peso saludable sin dietas restrictivas, dijo. Lewis dijo que muchos de sus pacientes son niños grandes que los padres alimentan con jugos o alimentos sólidos a pesar de las directrices que recomiendan sólo leche materna o de fórmula en los primeros seis meses.


“El estudio refuerza lo que ya tratamos de decirle a los padres: Retrasen los sólidos y no pongan jugo en un biberón”, dijo Lewis. Lewis también aconseja a los padres que al iniciar los niños a comer alimentos sólidos, que toda la familia se siente a comer junta. La investigación ha demostrado que la obesidad es menos común en los niños criados en familias que frecuentemente comen en casa reunidos.