Me dices que ves a tu ex con muchos defectos y me preguntas si están en ti. Pues sí, hay algo de eso, si te molesta, si te ha llevado a que sea tu ex, está en ti.
Tienes que ir adentro y encontrar eso que sientes que está mal, esa superioridad que te lleva a juzgarlo como malo, y comenzar a adueñarte de eso y soltar los juicios. Eso no quiere decir que quieras quedarte con esa persona, no quiere decir que tengas que estar con esa persona, pero es necesario sanar el juicio. Eso es sanarte a ti misma.
Si me estás preguntando, me indica que estás lista para un paso más de responsabilidad. Claro que puedes ver aspectos en el otro, puedes hacer observaciones, pero si hay juicios, si hay una carga y eso transforma a esa persona en menos, entonces eso está dentro tuyo. Donde sea que hay una carga en tu sentir, puedes estar segura que eso está en ti. Ya no es una observación, sino una proyección. Entonces, mueve todo lo que con eso sientes hasta que solo quede amor. ¡Si no, crearás a tu ex en todas partes!
Todos buscamos el amor incondicional, pero en realidad le tenemos miedo, preferimos apuntar hacia afuera a aquellas cosas que no nos gustan y nos hacen sentir mal. Elegimos relaciones plagadas de manipulaciones y frustraciones, porque tenemos la idea de que podemos ser abandonados.
Nos decimos: “Oh, mejor no voy a amar muy intensamente, porque me acuerdo de una vez que me hirieron” y recordamos todas las frustraciones de nuestra niñez. Para mí era mi miedo al abandono, que venía de creer que mi madre natural me había abandonado. Siempre me estaba escapando del amor, porque pensaba que no lo merecía.
Y esos surcos de separación que creamos para poder tener nuestra experiencia humana nos hacen buscar el amor afuera, y eso siempre es frustrante. Pensamos que no merecemos amor, que no podemos confiar en él. Pensamos que nos tenemos que proteger de él, porque nos hace vulnerables. Siempre nos estamos protegiendo.
Pero el amor real -el amor incondicional- está adentro y se encuentra en el ser, en simplemente estar con nosotros mismos. Y para nosotros es una de las cosas más difíciles de hacer, porque nuestro intelecto nos dice que nuestro amor y nuestra satisfacción, están afuera.
El amor verdadero simplemente da y da sin expectativas. Carece de resentimiento. No tiene un precio, no tiene control. Pero tiene que venir del ser. Tienes que brindarte ese amor a ti misma antes de poder brindárselo a otros. No importa lo agradable que seas como persona, es imposible que ames a nadie incondicionalmente mientras no te ames a ti misma incondicionalmente.
Yo solía ser una “buena persona espiritual”, y solía abandonarme en todo tratando de amar a todo el mundo. Pero a mi misma, no me amaba. Así es que cuando comencé a sanar y vi lo que había estado haciendo, lloré. Realmente quedé impactada de lo mucho que me había lastimado a mi misma. Lo buena que había sido con todos los demás pero lo mucho que me había herido a mi misma. Y todos tenemos la tendencia a hacer eso, especialmente las mujeres. Pero los hombres también lo hacen. Y lo único que necesitamos, es verlo, y ser amorosos con nosotros mismos.
El amor condicional nunca puede estar a la altura del amor que habita permanentemente en tu corazón. Así que vuelve a tu corazón, instálate en ese amor, y deja que ese amor verdadero se mueva hacia afuera, sin miedo.
Por Isha, autora de "¿Por qué caminar si puedes volar"? Puedes ver el video de esta columna aquí.
Comenta y navega en emol con tus amigos
A partir de ahora, además de comentar las noticias, podrás compartir los articulos que leas con todos tus amigos en Facebook.
×
Comenta y navega en EMOL con tus amigos
A partir de ahora, además de comentar las noticias, podrás compartir los articulos que leas con todos tus amigos en Facebook.
¿Deseas activar la funcionalidad de compartir automáticamente las noticias que lees en tu biografía (timeline) de Facebook?
Posteriormente, si quieres desactivar esta funcionalidad, haz click en "Desactivar".
Haciendo click en "Actividades recientes", podrás revisar tu navegación y eliminar artículos de tu biografía.