¿Cansada de la relación? Dile que quieres terminar

“No todos los hombres son iguales”, dice una autora española que entrega varias formas de quebrar una relación, según el tipo de hombre que tengas como pareja.

Emol
Do. 12 de febrero de 2012, 07:00
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El Mercurio

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Editorial Océano/Ambar

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Nadie quiere ser el malo de la película, pero a veces alguien tiene que hacer el trabajo sucio, sobre todo, cuando llevas meses aguantando una relación que no tiene vuelta que darle.

“No dejes para mañana lo que puedes terminar hoy”, aconseja Ángeles García. Esta española sabe que patear a alguien no es una tarea fácil y lo vivió en carne propia cuando quiso terminar con su enésimo cuarto pololo, un hombre cariñoso y sensible, a quien no quería romperle el corazón.

Diferente fue su experiencia anterior, ya que su pololo de entonces, calificado como egocéntrico, le dio los motivos suficientes para mandarlo a la punta del cerro sin remordimientos.

“Todos los hombres no son iguales”, asegura ella, en su libro “66 formas de dejar a tu novio con estilo” (Océano/Ambar), que se vende desde hace semanas en Chile y que promete ser un manual de cómo quebrar una relación según los diferentes tipos de hombres que a veces llegan a la vida de una mujer.

Saber qué decirle a la persona correcta, ayudará a no estirar eternamente relaciones que están destinadas al fracaso y a no herir los sentimientos del pateado.

En su texto, García explica que lo primero que se debe hacer es plantearse las cosas de manera realista. “Piensa por un instante si tu pareja sigue siendo ese tipo guapísimo, simpático, amante ideal, cariñoso y gran amigo que te enamoró (...) Lo mejor es poner en la balanza lo bueno y lo malo de la relación y ser consecuentes con el resultado. También puedes optar por segundas oportunidades si no acabas de verlo claro”.

Pero si ya estás segura que no da más, la española entrega decenas de maneras de terminar, según el hombre en cuestión. Aquí te enseñamos algunas:

1.- Para novios infieles y/o egoístas: Pagarles con la propia moneda.

¿Cansada de encarnar la cumbia de ‘El venao’? ¿Sientes que tanta traición y desconfianza ha terminado por apagar el amor que sentías? Quien ríe último, ríe mejor. García aconseja pagarle con la misma moneda y sin más tapujos, serle infiel también. Eso sí, no sin antes jugar con sus nervios.

“Siémbralo de dudas a base de mensajitos, llamadas a medianoche, salidas a deshora (...) Hasta que la evidencia caiga por su propio peso”. Pero, cuidado. La española advierte no enamorarse del amante sin antes haber terminado con el otro.

2.- Para novios sensibles, tradicionales y que no merecen pasar un mal rato: Llévalo donde todo comenzó.

Como una manera simbólica de cerrar el ciclo, García propone llevarlo al mismo lugar donde se dieron el primer beso, o donde se vieron por primera vez.

Es preciso aclarar que el futuro ex debe saber más o menos a qué se le ha citado, sino, sería crueldad llevarlo al mismo lugar en el que nació el amor. Se debe ser clara y zanjar el asunto ahí mismo, por lo que lo ideal es que una amiga o amigo espere cerca para que haga compañía tras la ruptura.

La española advierte que el riesgo que existe al usar esta táctica es que las cosas se pueden salir de las manos y ponerse más dramáticas y tensas de lo que se esperaba. Por lo que, probablemente, no den más ganas de volver a  ese lugar.

3.- Para pololos posesivos y desconfiados: Hacer que se cansen de ti.

Para no ser la mala de la película, basta negarse tanto como se pueda a cualquier propuesta de panorama que el hombre posesivo proponga. Lo mejor es tener una lista de excusas para no estar con él, y que pueden ir desde “tengo que estudiar” hasta un duro “voy a salir con amigos que no conoces a tomar algo”.

“La clave está en no darle opción para que te convenza que es mejor su propuesta. Y si te recrimina, hazte la ofendida y dile que ya te gustaría tener tanto tiempo libre como él”, dice la autora.

4.- Para los inmaduros e individualistas: Ahógalo con compromisos, desde vivir juntos hasta tener un hijo ahora mismo.

Sabes que el matrimonio no está en su agenda, por lo menos, dentro de los próximos 15 años, y que, aunque te promete la luna, no ahorraría ni mil pesos al mes para tener unas vacaciones más dignas el próximo verano. Si es así, y te da pena gritarle que es un inmaduro, utiliza la táctica de la novia loca.

Insiste en la idea de comenzar a vivir juntos, y si dice que no están preparados aún económicamente, dile que lo importante es estar unidos y que conoces miles de casos en que las parejas se van a una pieza chica al comienzo. Si acepta, juega la carta del matrimonio, y asegúrale que quieres una celebración pomposa y una luna de miel recorriendo Europa, donde podrían aprovechar de “encargar” la guagua.

Si se hace el desentendido y no se atreve a correr despavorido ni a decirle que no, encáralo diciéndole: “Si no quieres vivir conmigo es que no me quieres. Ya no puedo seguir con alguien así. Se acabó”, aconseja García.

Asimismo, la autora propone varias frases que pueden sacar de apuros para patear:

“Hay otra persona”, “no quiero hacerte daño”, “podemos seguir siendo amigos”, “no estamos hechos el uno para el otro”, “lo nuestro nunca funcionó”, “necesito tiempo para pensar”, “necesito un cambio en mi vida”, “eres demasiado para mí”. Se pueden utilizar todas en un mismo quiebre, pero, es de esperar que suenen convincentes.




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