¿Su auto tiene calefacción en los asientos? Cuidado, porque puede dañar la piel

Una exposición prolongada puede producir el denominado "síndrome de la piel tostada", que aunque no es grave, sí es feo.

Reuters
Vi. 24 de febrero de 2012, 15:04
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Juan Ernesto Jaeger, El Mercurio

Juan Ernesto Jaeger, El Mercurio

Los calentadores en los autos pueden aliviar el frío en el invierno, pero los dermatólogos advierten que una exposición prolongada a este mecanismo en los asientos puede provocar una condición llamada "síndrome de la piel tostada".

Dos reportes en Archives of Dermatology describen la aparición de sarpullidos en las piernas por presionarlas durante largos períodos de tiempo sobre asientos con sistemas de calentamiento.

El "síndrome de la piel tostada" puede ser feo, pero no es grave.

Brian Adams, dermatólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati, en Ohio, dijo que es necesario "evitar una prolongada y estrecha yuxtaposición de la parte inferior de las piernas en la parte más caliente de los asientos".

El "síndrome de la piel tostada", conocido como eritema ab igne (EAI), es causado por la exposición al calor, aunque no llega a ser una quemadura. Se han registrado algunos casos de personas quemadas por problemas en los calentadores de los asientos, pero éste no fue el caso de los pacientes evaluados en los reportes.

En uno analizado por Adams, una mujer de 67 años desarrolló unas líneas rojas entrecruzadas en la parte posterior de sus piernas, que describió como "manchas reticuladas marrones".

Adams determinó que el patrón de las marcas coincidía con las partes de su pierna que hicieron contacto con el asiento. Las imágenes mostraron que su pierna izquierda, que era la que quedaba fija sobre el tapizado, tenía más decoloración que la derecha, que usaba para pisar los pedales.

A lo largo del invierno, la mujer prendió el calentador de su asiento durante 130 viajes de 45 minutos cada uno y otros 10 viajes de dos horas.

"A veces la gente no hace la conexión entre el sarpullido y la exposición, pero en base al patrón uno puede descifrar que seguramente es por el calor", dijo Jennifer Stein, profesora de dermatología del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, que no participó en los estudios.

En otro caso, una mujer de 40 años que manejó una hora por día durante cuatro meses con asientos similares, también acudió al médico con manchas en sus muslos.

El tratamiento es simple: evitar el contacto con la fuente de calor. Con el tiempo la piel tostada desaparece, pero la decoloración puede durar varios meses.

Un problema causado por la piel tostada es que, dado que puede imitar otras condiciones, el síndrome puede conducir a test innecesarios si no se diagnostica correctamente.

Stein aseguró que la condición también es interesante porque refleja cambios en la tecnología a través del tiempo. De hecho, antes la gente sufría sarpullidos por sentarse demasiado cerca del fuego.

En los últimos años, vio más casos por usar calentadores debajo de los escritorios o el computador portátil en las piernas.