¿Cuándo es conveniente comenzar a usar una crema antiarrugas?

Hay que elegir la que corresponda a la edad, y si la piel está demasiado dañada o la mujer tiene dudas, es recomendable que un especialista le recete la más indicada.

Por M. Francisca Prieto, Emol
Ma. 28 de febrero de 2012, 08:28
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Seguramente muchas mujeres se miran detenidamente al espejo, se encuentran pequeños pliegues en el rostro y exclaman: ¡Es hora de comenzar a usar una crema antiarrugas! Así, corren a la farmacia y compran una de las muchas que se ofrecen en el mercado, ilusionadas con que borrará las marcas en forma definitiva.

He ahí un primer error, ya que este tipo de productos no actúan precisamente estirando la piel para hacer desaparecer las arrugas. "Mejoran por una parte la humectación, la hidratación y estimulan una mejoría del colágeno, y, secundariamente, eso va mejorando la apariencia, la textura (de la piel) y por ende las arrugas", explica Katherine Barría, dermatóloga del Instituto Chileno de Restauración Capilar (ICRC), sobre la forma en que trabajan las cremas antiarrugas.

La especialista agrega que la mayoría de los principios activos contenidos en ellas buscan sobre todo mejorar la calidad del colágeno, de la dermis y de la matriz extracelular. "Eso lleva a que la piel se vaya viendo de una textura más lisa, más uniforme, más luminosa, sin manchas ni tampoco opaca", afirma.

Respecto a la edad a la que es conveniente comenzar a utilizar una, Katherine Barría sostiene que, en general, esto debe ocurrir después de los 30 años. "Antes lo importante es una buena fotoprotección -la radiación ultravioleta es uno de los principales responsables del envejecimiento prematuro de la piel- y una buena humectación para que no empiecen a aparecer las primeras arrugas finas por deshidratación. Pero los productos con principios antiarrugas propiamente tal deben usarse, en general, después de los 30", aconseja la dermatóloga.

Tal como dice la especialista, ésa es la norma general. Sin embargo, a la hora de decidir si se necesita o no una crema antiarrugas, también es importante considerar otras variables que influyen considerablemente en la calidad de la piel. De esta manera, si la mujer fuma, tiene una mala alimentación, consume poca agua, ha tomado mucho sol a lo largo de su vida o genéticamente tiene una piel de mala calidad, es muy probable que deba utilizarla antes de los 30 años.

Otro error común es pensar que las cremas antiarrugas para pieles maduras son más efectivas que las indicadas para las mujeres más jóvenes. "Una adulta mayor tiene más arrugas que una mujer de 30, por lo tanto su crema debe funcionar mejor", es un pensamiento que puede rondar en las cabezas de quienes tienen menos edad.

Sin embargo, Katherine Barría sostiene que esta creencia es falsa, ya que las cremas antiarrugas combaten diferentes problemas según la década para las que están indicadas. "Antes de los 40 la firmeza de la piel es bastante buena, entonces las cremas antiarrugas están enfocadas a la buena apariencia de la piel, el que se vea bonita, luminosa, etc. En cambio, después de los 40 años y más aún después de los 50 años, cuando a la mujer le viene la menopausia, la piel va perdiendo su firmeza, por lo que las cremas para pieles más maduras tienen principios activos que ayudan más a eso", explica.

Por esta razón, la dermatóloga sostiene que lo más recomendable es escoger la crema antiarrugas de acuerdo a la edad que tenga la mujer que se la aplicará. Pero no sólo eso, ya que también hay que poner atención a la presentación que tenga el producto, es decir, si se trata de una crema, un gel, etc.

"Generalmente una mujer mientras más madura tenga la piel, tiene más tendencia a que sea seca. En una mujer de 20 o 30 años, la piel tiene todavía mayor producción de sebo, entonces si usa una crema muy gruesa puede empezar a tapar los poros y corre el riesgo de que le aparezcan comedones, espinillas u otro tipo de problemas", dice Katherine Barría.

De esta manera, lo aconsejable es que las mujeres de 20, 30 y hasta 40 años opten por un producto antiarrugas de textura liviana, dejando los más densos para las mayores.

Ojo con los principios activos

En el mercado existe una enorme cantidad de cremas antiarrugas de las más variadas marcas. Por esto, a la hora de elegir una además de fijarse en la edad para la que está indicada y su presentación, también hay que poner ojo a los principios activos que contenga.

En este sentido, la especialista afirma que por lo que general los productos de este tipo tienen ácido hialurónico, vitamina C (ácido ascórbico), ácido glicólico, humectantes (ceramidas, urea, retinoides, etc.) y péptidos precursores del colágeno. En estos últimos hay que poner especial atención, ya que -advierte la especialista- las cremas tradicionales de colágeno y elastina no sirven.

"El colágeno solo es una molécula demasiado grande como para penetrar en la piel. Entonces, la crema tiene que tener péptidos precursores del colágeno, es decir, que estimulan su producción", explica.

"En general, son muchos los principios activos que hay en el mercado y cada uno tiene una indicación especial. Entonces, si una mujer tiene dudas o quiere saber cómo cuidarse bien, es bueno que tenga una orientación para saber qué usar", aconseja Katherine Barría.

Asimismo, los principios activos que tengan las cremas antiarrugas también determinan cuál es el mejor momento del día para aplicárselas. Aunque comúnmente se recomienda hacer esto por las noches para favorecer su penetración, la dermatóloga advierte que en el caso de la vitamina C el mejor momento para absorberla es en el día. El problema es que al echarse una crema antiaging por las mañanas y además protector solar, el rostro queda todo encremado.

Para evitar esto, Katherine Barría sugiere utilizar un sérum con vitamina C y luego un bloqueador. "Si con eso cosméticamente la mujer se siente bien, puede quedarse así", concluye.