Las toxinas que no sabías que estaban en tu casa

Escondidas en lugares como el auto, tu perfume, o incluso los juguetes, estas substancias pueden causar desde defectos de nacimiento hasta cáncer.

Por Javiera Gracia, Emol
Sa. 10 de marzo de 2012, 07:00
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Cristián Bueno, El Mercurio

Cristián Bueno, El Mercurio


De más está afirmar que existen sustancias peligrosas para los niños en nuestros hogares. Cloro, insecticidas, remedios bajo receta y pinturas saltan a la mente cuando se menciona este tema, pero hay otros elementos dañinos que se esconden en rincones de nuestro hogar.

Asbesto: Según la OMS, la exposición a este compuesto mineral causa la muerte de 100 mil personas al año por cáncer.


Pese a que la legislación chilena lo prohíbe desde el año 2000, su restricción sólo se extiende al ámbito de la construcción, por lo que aún puede ser encontrado en partes de autos, como embriagues y frenos. La Organización Mundial de la Salud pidió en 2010 detener por completo el uso de este material.

Bisfenol A: Este compuesto encontrado en plásticos ha sido ligado a problemas hormonales en el embarazo, que repercuten en los niños a futuro.


Una investigación realizada en EE.UU por la Escuela de Salud Pública de Harvard, reveló que las mujeres embrazadas que eran expuestas a este químico tenían mayor posibilidad de tener hijos con problemas de conducta como hiperactividad, ansiedad o depresión.


La Unión Europea y Canadá prohibieron la importación y utilización de este material, pero en Chile no existe ninguna regulación y aún puede ser encontrado hasta en mamaderas, puesto que un estudio de 2008, hecho por la Organización de Consumidores y Usuarios, concluyó que cinco marcas de biberones tenían presencia de bisfenol A.

Ftalato: Usado para ablandar plásticos para hacerlos más flexibles, como en los juguetes, y aromatizar sustancias como perfumes, este solvente ha sido recientemente asociado a cambios hormonales y alteración del desarrollo del sistema reproductivo en los niños.


Un estudio realizado por el Grupo de Estudio e Investigación del Futuro de las Familias, determinó en 2005 que la exposición al Ftalato durante el embarazo causaba alteraciones en el desarrollo de los genitales en bebés varones.


En Chile este aditivo no está regulado, mientras que una investigación hecha por la ODECU, reveló que, de 17 juguetes analizados, sólo 5 cumplían con las normativas que la Unión Europea aplica al Ftalato.

Aceite vegetal bromado (BVO): Utilizado en bebidas gaseosas para mantener el aroma artificial, está patentado como antiinflamable. Su ingesta puede causar síntomas similares al envenenamiento por bromo, que incluyen daño nervioso, trastornos gastrointestinales y bronquitis, entre otros.


Entre las bebidas que contienen este químico están la Fanta, Pepsi y Mountain Drew.


La presencia del BVO habría causado un singular, aunque inquietante, episodio relacionado con una bebida en enero. Un hombre de Wisconsin denunció haber hallado el cadáver de un ratón en una Mountain Drew.


Lo insólito de este caso es que el veterinario contratado por PepsiCo, la distribuidora, declaró que era imposible que  se hubiese encontrado el cuerpo de un roedor, debido a que se debió haber “desintegrado” por los componentes de la bebida.


El diario The Huffignton Post se refirió a este tema, y concluyó que el BVO fue lo que causó que el ratón se disolviera en el período de tres meses que pasaron entre el embotellamiento de la lata y su abertura.