Ronny Dance: Treintón, a mucha honra

Esta semana cumple 34 años, pero Ronny Dance se sigue sintiendo con la energía de un veinteañero; uno más vanidoso y que ya no carretea como antes -eso sí- pero que se mantiene después de diez años bailando, a su modo, en los programas juveniles de la tv.

Por Ángela Tapia F., Emol
Mi. 21 de marzo de 2012, 08:19
Más Ménos
Maximiliano Lagos, El Mercurio.

Maximiliano Lagos, El Mercurio.


Dicen que los 30 son los nuevos 20, y Ronny Andrés Munizaga Gutiérrez vive esa teoría a fondo. No solo volvió a su público adolescente hace unos meses, reintegrándose a “Calle 7”, luciendo feliz unos grandes tatuajes que se hizo hace un tiempo, sino que también, a días de cumplir 34 años, sigue disfrutando de su soltería y de uno que otro asado con sus amigos. Con todo, poco le interesa que algunos lo consideren un viejo entre niños, ni mucho menos, que lo vean como alguien que no sienta cabeza.

“He vivido acorde a mi edad”, dice Ronny, a pesar de que al entrar al reality de citas “40 o 20”, debió decir que tenía 42 para así competir entre los cuarentones y no “dar jugo” -como ha dicho-, entre los veinteañeros.

“Quizás, hay gente que me quiere ver con hijos ya, y puede que me esté saltando esa etapa, pero me siento de veinte y lo disfruto”, dice, sentando en una escalera de TVN, poco después de que Maty Smile, uno de sus colegas en el programa juvenil, de 22 años, se detuviera a saludarlo. “Él es de mis grandes amigos. Es mi partner, aunque tenga 11 años menos que yo”.

Recordando sus inicios en la tv -antes de convertirse en “Ronny Dance”, de la mano de Alex Hernández y “Mekano”-, cuenta que recién empezó a carretear a los 27 años, porque antes se dedicó a trabajar como modelo para Elite en Singapur, lo que lo tuvo viviendo en el sudeste asiático por un tiempo, hasta que los conflictos políticos le obligaron a volver a Chile.

Una vez aquí, se decidió por ir a un casting para el programa juvenil, conducido por José Miguel Viñuela, y solo por el look, quedó para irse con todo el team de verano “Mekano” a la playa. Una vez en el escenario, y frente a los miles de jóvenes que gritaban al son de la música, ocurrió lo que temía.

“Yo sabía que lo estaba haciendo mal, porque notaba que todos se reían de mí por ser un desastre. Entonces, apareció Alex, se mató de la risa y me dijo: ‘Está todo bien. No aprendas a bailar nunca’. Ahí nació la leyenda”.

No fue un camino fácil, dice. “El período de ‘Mekano’ fue súper intenso. Yo no manejaba la televisión, pero me hice adulto en el proceso. Viví rupturas, tuve que exponer mis sentimientos, inevitablemente, y pasé por licencias por estrés y trastornos depresivos (...) Hubo hartos triunfos, pero muchas cosas que uno se guarda. Quizás por eso sigo soltero hasta hoy. Me encasillan, aunque lo estoy pasando bien (ríe)”.

-Cumples esta semana 34 años...
“Sí, crecí en esto. Me da nostalgia...”.

-¿Por qué?
“Porque me hice adulto a punta de rupturas y trabajo duro. No te das cuenta y pasan diez años, y en otro trabajo, en ese tiempo, quizás ya estás casado, con dos hijos... Pero ya llegará mi momento.
“Las personas piensan de mí como ‘oh, el huevón viejo que sigue trabajando en esto’. Pero ojo, que yo tengo muchas cosas que la gente no tiene por qué saber”.

-¿Te cuesta seguirle el ritmo a tus compañeros de trabajo, en términos de carrete?
“Hoy sí es complicado, pero ahí se nota que yo ya tengo más madurez. No me gusta llegar a una nota trasnochado, porque sé que se va a notar y no funciono bien. Así que ahí aplico el autocontrol y me acuesto temprano”.

-¿Tienes alguna edad límite para seguir en esto?
“Yo no quiero ser don Oscar ‘Lolo’ Peña. Le tengo mucho respeto, pero no quiero ser como él. A su edad no quiero estar en programas de baile. Por eso, ahora quiero disfrutarlo a cabalidad”.

-Muchos dicen que les gustaría ser como tú, un hombre -dicen ellos- de treinta y tantos, que vive con los papás, que no estudió nada, pero gana lucas y trabaja en lo que le gusta. ¿Es todo tan así?
“Así suena como el sueño del pibe. Sí estoy soltero, vivo solo, pero estoy prácticamente con mis papás. Económicamente, y sin jactarme con la gente que no gana bien, sí tengo para pagar mis cuentas y he sido bien pololo (ríe). Suena bien, pero ha sido un proceso a veces duro. Algunas veces he vivido ingratitudes, y todo lo absorben los papás, que no lo pasan bien cuando dicen cosas negativas. Lo más presente fue el tema con Kathy Barriga (que lo acusó recientemente de haber sufrido maltrato físico durante su relación, hace 10 años). Mi mamá lo sufrió bastante. Yo no, porque nunca he sentido que tenga que defenderme. Es mentira, y listo”.

-¿Vale la pena trabajar en esto y exponerse a que digan públicamente cosas como que le pegaste a una mujer?
“Es que por ese hecho, tomando en cuenta que es mentira, no me voy a hacer a un lado. Esto me entretiene y me apasiona, y gracias a Dios, siempre he tenido el apoyo de los grupos de trabajo, que creen en mí porque conocen mi actuar. Después de que se generó esa mentira -en los tiempos de ‘Mekano’-, yo estaba recién partiendo y  habría sido muy fácil sacarme de ahí. Pero no lo hicieron, y seguí trabajando por tres años más. Los ejecutivos, mis amistades, todos me creyeron y creen en mí, porque saben como soy. Y esa era la parte que le da la calma a mi mamá”.

-A tus treinta y tantos, ¿te sientes un hombre ya maduro?
“Durante el día, en algunas ocasiones. Bailando acá, no. En el fondo sé que es mi trabajo y tengo la madurez para aceptarlo. No me las quiero dar de papá, pero soy conciente de que soy el mayor de todos mis compañeros”.

-¿Te cuesta que las mujeres te tomen en serio, con eso de parecer un eterno adolescente?
“A priori, sí. Pero después se llevan una sorpresa, y eso es lo que me gusta, porque me hace ver más interesante. Se dan cuenta que uno tiene una vida bastante interesante y lo que se muestra es un personaje y un momento de trabajo. Así que ahí engancho (ríe). Hay mucha gente que en televisión me ha criticado también, pero cuando me conocen, se dan cuenta que yo salgo de acá y tengo mis deberes, mis cosas que hacer”.

¿Cómo te cuidas del paso del tiempo?
“Ahora me he puesto vanidoso. Antes iba mucho al gimnasio, pero ahora troto. Estoy adicto al running. Me alimento sano. Igual me tomo un copetito, pero vino y en los asados. También invierto harto en imagen”.

-¿Bótox?
“Nunca lo he hecho, pero creo que lo haré porque es parte de trabajar en la tele”.

-Y ahora con el hd...
“Claro, nos liquida a todos”.

-¿Cuál es tu filosofía de vida?
“El pasado es el pasado, aprovecha el presente y el futuro ya vendrá”.

-¿Cuál es tu vicio privado?
“Hoy más que nuca tengo muchas revistas de moda, Vogue, Cosmopolitan, Men’s Health... Busco tendencias, lo que se viene. También me encanta estar con mis amigos, ir a comer a restaurantes y la música”.