Nicolás Yunge: “A nadie le gusta que le saquen en cara el cuarto medio”

El deslenguado y explosivo personaje del extinto docureality “Perla”, asegura que este año, sí o sí, termina el colegio, y recuerda la razón por la que tiene hoy 19 años y aún le falta cumplir esa meta; repetir cuatro veces primero medio, debido al bullying que sus compañeros le hacían por su homosexualidad.

Por Ángela Tapia F., Emol
Mi. 04 de abril de 2012, 08:21
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Maximiliano Lagos, El Mercurio.

Maximiliano Lagos, El Mercurio.

Hace dos meses se fue a vivir definitivamente solo. Después de varias peleas televisadas con su mamá, Nicolás Yunge, el extrovertido amigo sin pelos en la lengua de la gitana Perla, parece haber rearmado su vida después de sus mediáticos conflictos familiares y su polémica salida de Canal 13.

Dice estar molesto con la ex estación católica, primero, porque jamás se le lanzó a Cangri ni a Dash -razón por la que se dijo, habría sido despedido- y segundo, porque fue el único personaje del exitoso docureality que no terminó con un final feliz. Incluso, asegura que varias de las peleas que tuvo con su mamá frente a las cámaras fueron recreaciones, y que no es que se lleve de mil maravillas con la mujer que le dio la vida, pero sí que es una amiga para él.

“Ella grabó la serie para apoyarme, porque si no hubiera salido, no habría aparecido mi familia y la historia habría sido muy distinta. Así que le tengo que dar las gracias por todo”, dice, a torso desnudo, mientras se lava los dientes para irse, atrasadísimo, a uno de los tantos lugares en los que trabaja hoy en día.

Orgulloso, cuenta que participa comentando espectáculos en “Síganme los buenos”, de Julio César Rodríguez, además de hablar sobre relaciones de pareja y sexualidad en “No eres tú, soy yo”, con Carola Brethauer, y participar algunos días de la semana en “La mañana de Chilevisión”.

“Además, tengo un proyecto secreto que no se puede contar”, dice, antes de encerrarse en el baño para cambiarse los pantalones y prepararse para las fotos de esta entrevista. Afuera, en la cocina americana ubicada al frente, tres botellas vacías de vodka recuerdan las varias escenas de resacas, amanecidas de carrete y promesas de “me voy a tranquilizar con las salidas” y “este año termino el colegio”, que Nico hizo por televisión.

“He estado saliendo poco en realidad. Una vez a la semana... Lo que pasa es que ya no tengo ganas de carretear. Lo hago desde los 14 años, así que me aburrió. En Santiago no hay nada nuevo (...) Además, no quiero llevar una vida de escándalos ni excesos. Quiero seguir en televisión, pero haciendo una carrera de eso. Así que me estoy tratando de hacer un perfil distinto de lo que es la típica farándula, para no ser una moda y quedar en esto”.

-¿Y qué pasa con el colegio? Con tanto trabajo no parece que te vaya a quedar tiempo.
“Voy a hacer exámenes libres”.

-Eso lo vienes diciendo desde el año pasado.
“Pero este año juro que los voy a hacer y en octubre, cuando haga los exámenes, voy a tener un título que dirá ‘Nicolás terminó el 4° medio’”.

-¿Cuántos años tienes?
“Diecinueve. Si tampoco soy tan grande ni estoy tan atrasado”.

-Pero sabes que es algo pendiente.
“A nadie le gusta que le saquen en cara el cuarto medio, pero yo lo quiero hacer por mí, no por la gente. No me interesa taparle la boca a nadie; no me importa el qué dirán, sino no hubiera hecho la serie. A mí me interesa mi valor personal y yo sentir que cumplí una meta”.

-¿Te gusta vivir solo?
“Me encanta. Encuentro que la soledad es una muy buena compañía. En especial para alguien tan cascarrabias como yo”.

-¿Y esos arranques de furia de la serie también eran recreaciones?
“Setenta-treinta. No eran todos 100% reales, pero sí, yo tengo un carácter difícil. Por eso también vivo solo, y por eso la relación con mi mamá, a distancia, se mantiene mucho mejor”.

-¿A qué se debe esa rabia interna?
“No le llamaría rabia interna. Creo que todo el bullying y los problemas que tuve, me llevaron a ser una persona más impulsiva e intolerante. Me hacían bullying en el colegio por el tema de la sexualidad. Sufrí por ocho años, y hasta traté de suicidarme una vez. Es que es mucha la presión. Uno se siente aproblemado; es muy desagradable, muy doloroso y no se lo deseo a nadie”.

-¿Por eso terminaste por dejar el colegio?
“Esa fue la razón principal de por qué yo repetí cuatro años primero medio. Me desesperaba, me ahogaba y todos los descargos los hacía en mi casa, porque sabía que no me iban a tratar de la misma forma que lo hacían en el colegio”.

-¿Qué le dirías a un niño que hoy pasa por lo mismo?
“Que se cambie de colegio, que realmente busque ayuda, que se refugie en la familia, que nunca se quede callado, que hable... Mientras antes hable de esto, puede evitarlo.
Y le digo a las mamás que se preocupen, que vean si sus hijos están teniendo problemas, si tienen cambios de carácter muy fuertes... Evitando todo esto desde temprano se pueden evitar consecuencias grandes. Los niños creen que es para la chacota, pero te juro por Dios que me gustaría pegarles un combo en el hocico a todos los huevones para que se den cuenta del daño que le están haciendo a una persona a largo plazo”.

-¿Cómo te perjudicó a ti?
“Cuando grande me diagnosticaron trastorno de personalidad, tomo pastillas, estoy en tratamiento... Son una serie de cosas que provocaron problemas con mi familia y ataques de rabia con mi mamá, porque descargaba la ira que tenía”.

-¿Te molesta que haya quedado una imagen de conflictivo y carretero de ti en la serie, ahora que quieres hacer carrera en televisión?
“No, lo que pasa es que estaba tan pauteado que me da lo mismo. La gente no es tonta y los que me conocen saben cómo soy yo. Así que lo que diga una serie semi-ficticia no me influye, y mi mamá opina lo mismo.
“A Cangri y a Dash, por ejemplo, ni me los jotearía. No son mi gusto y no son nada parecido a mí. Así que si quisieron tratar de arruinar mi imagen no les resultó, porque yo fui a hablar a un par de programas y me gané un par de millones”.

-¿Cuál es tu vicio privado?
“Me encanta cantar, me fascina. Soy de las personas que sale a caminar con audífonos y cantando. Me gustaba pintar cuadros cuando chico; tengo hartos colgados en mi casa. Cocinar también me gusta... En general, tengo hartos hobbies, pero casi todos son más para el lado de artista”.