Alonso Quintero: Cuico vs. flaite

Mientras disfruta de su protagónico en “Pobre rico”, y como buen representante de su generación, el actor se muestra comprometido con los temas sociales. En esta entrevista confiesa qué tiene de cuico y de flaite y reflexiona acerca de la desigualdad en el país. “Lo que está pasando no debería suceder en una sociedad civilizada. Es estúpido”.

Por Ángela Tapia F., Emol
Mi. 16 de mayo de 2012, 08:21
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Alex Valdés, El Mercurio.

Alex Valdés, El Mercurio.

Tiene apenas 18 años, pero ya protagoniza una teleserie -la tercera a su haber- y cuenta con más de cinco mil seguidores en Twitter. Alonso Quintero no ha perdido el tiempo desde que comenzó su carrera actoral a los 12. Quiere hacer todo lo que tenga que ver con actuación y, confiado, asegura que se puede.

No fue fácil en un comienzo. Le gustaba actuar y por eso aprovechó el taller de teatro que Felipe Contreras hizo en su colegio, el Pucalán Montessori. Pero fue mientras hacía “Edipo Rey” que el director Ricardo Vicuña lo vio actuar y luego lo llamó para hacer el casting de Baltazar Solé, para “Vivir con 10”. Quedó, y de ahí no se separó más de las cámaras.

Le siguieron obras de Chilevisión y “Otra vez papá” en Mega, hasta que llegó a TVN con “Aquí mando yo”. “Nunca he tenido esos tiempos muertos que suele haber en el mundo de la actuación”, cuenta en uno de los vestidores del set de grabación de “Pobre rico”, donde es el rostro principal de la historia, junto a Simón Pesutic.

Algo apurado entre las grabaciones, y bastante resfriado, nos cuenta sobre sus inicios en la televisión y de cómo fue su adolescencia siendo todo un niño famoso: “Cuando partí era un moco. Actuar era un juego, porque lo que realmente era importante para mí era el colegio. Por eso, cuando a veces me escriben algunas niñas al Twitter, diciendo que están viendo la teleserie en vez de estar estudiando, les digo que aprovechen el colegio, porque se hace corto y es una buena época de la vida”.

“Para mí fue un poco peludo. Tenía que estudiar de 8 a 4, después venir a trabajar de 5 a 9 y volver a mi casa a estudiar para el colegio. El año pasado, además de “Aquí mando yo” y el colegio, estaba con preuniversitario. Ahí sí que estaba explotándome la cabeza todo el día. Al final ponderé 710 en la Católica. Me inscribí en Teatro y tengo mi cupo esperándome para ocuparlo el próximo año. Hay que esforzarse para lograr las cosas, pero se puede”.

“En cuanto a ser conocido, yo siempre me lo tomé con mucha normalidad. Sé que hay mucha gente que por la fama se nubla, la tele idealiza a la gente. Pero el haber estado en un colegio Montessori me abrió la mente. Además era un colegio chico, todos nos conocíamos. Los que me rodeaban en el colegio no cambiaron su perspectiva de mí y eso ayudó a que no se me subiera el ego ni nada por el estilo”.

“Mi vida no cambio. Está lo típico que sales a la calle, te reconocen, te piden fotos y la tontera. Pasar por afuera de un colegio a la salida de clases es fatal. Pero no importa, no dejo de andar en metro por ejemplo. No me complica”.

-Tu personaje, Nicolás Cotapos es un ex niño rico que debe vivir ahora con su familia biológica, una más humilde, siendo ahora el cuico del barrio. ¿Qué tienes tú de cuico?
“De cuico tengo las cosas básicas; tuve la suerte de nacer en una buena familia, en el sentido de que nunca me ha faltado nada. Tuve una buena educación, una mamá cariñosa, y moralmente, tengo muy buenos valores. Me educaron bien”.

-¿Y de flaite?
“Igual soy bien longi. Me gusta huevear, prefiero un terremoto antes de un pisco sour, me gustan las chorrillanas, o ir con mis amigos y primos a Plaza Ñuñoa, al “1/2 Kilo”, un local bien guachaca y divertido”.

-Tendrás tu lado parecido a Freddy Pérez, el personaje de Simón Pesutic.
“Sí, soy un poco conflictivo, en el sentido de que soy muy ideológico, muy llevado a mis ideas. Es lo que le pasa al Freddy, que es muy de convicciones. Yo intento apoyar lo que pueda, como con los temas de igualdad”.

-¿Eres parte de movimientos u organizaciones?
“El año pasado, con algunos de mis compañeros empezamos a proponer que fuéramos a las marchas, hicimos afiches y fuimos. Además, otros actores y yo somos embajadores de Reforestemos Patagonia, una campaña con el tema de los incendios forestales bien bonita. No sé si eso es flaite, pero me recuerda harto al personaje de Freddy.
“También estamos preparando una obra sobre de la violencia intrafamiliar y el inicio de la vida sexual, junto al Simón Pesutic, Roberto Prieto, Susana Hidalgo y la Magda Müller. La idea es ir a colegios de todo tipo, especialmente de riesgo social.
“La teleserie es una comedia y los personajes están satirizados, pero no deja de ser cierto lo que se muestra. Me gusta mucho el trabajo que estamos haciendo en ese sentido, porque en Chile aún hay una diferencia tremenda de desigualdad que no debería existir”.

-¿Te consideras una persona afortunada?
“Por supuesto. El problema de toda desigualdad siempre ha sido la ambición, velar por tus propios intereses. La plata consume mucho a la gente... Pero creo que los que hemos tenido una educación de calidad deberíamos tener más conciencia de lo que la desigualdad significa y cómo podemos ayudar. Lo que está pasando ahora no debería suceder en una sociedad civilizada. Es estúpido”.

-¿Qué te carga de los cuicos y flaites?
“Es que ambos viven muy encerrados en sus mundos, viven en su burbuja. No es su culpa. Es culpa de su educación y de los valores que les dieron. Los extremos, en general, estigmatizan mucho las cosas, se cierran mucho alrededor y no se dan el tiempo de abrir la mente para ver cómo pasa todo en realidad. Ambos se discriminan por ser diferentes. Pero hay una frase que dice que ‘cuando termina la partida, el rey y el peón vuelven a la misma caja’”.

-¿Cuál es tu vicio privado?
“El tema de la música. Siempre intento compartir la música que me gusta con otra gente, pero nunca enganchan porque escucho mucho rock hispano, Calamaro, Joaquín Sabina, los Cadillacs, Soda Stereo. Eso no pega mucho entre la gente de mi edad, que escucha techno, música bailable o reggaeton. Yo prefiero la música que me hace pensar un poco más”.

-¿Cuáles son tus favoritas?
“‘Más de cien mentiras’ de Sabina, ‘Cantares’ de Joan Manuel Serrat, y en inglés, ‘Civil war’ de Guns N' Roses”.