Un nuevo servicio público increíble: dar abrazos gratis

Los “abrazadores chilenos” realizarán hoy una larga jornada para celebrar este día. Una experiencia que muchos no deberían dejar pasar.

Por Francisca Vargas V.
Sa. 07 de julio de 2012, 07:00
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Los abrazos son cariñosos, hacen bien y reconfortan. Lo mejor son esos bien apretados que contienen. Pero ¿qué pasa cuando un desconocido te regala un abrazo?


Los que andan por el centro y han pasado por la esquina del Paseo Huérfanos con Ahumada saben bien de lo que se trata. Desde el 2008 un grupo de jóvenes entre 16 y 30 años y algunos solo de espíritu, se paran con lluvia y sol, los días jueves y sábado, desde el mediodía con un cartel en sus manos, que anuncia su cometido: “Abrazos gratis”.


La idea partió de Juan Mann (www.freehugsguide.org) , un joven que en 2004 en Sydney, decidió pararse en el centro, sonreír, extender sus manos y ofrecer abrazos. Estaba triste, buscaba contacto humano y casi sin querer, al lograr una sonrisa en los extraños que aceptaban sus apretones, cambió su vida.


Así nació la Campaña de Free Hugs . “Un símbolo de esperanza, que ilumina la vida de las personas”, como reseñan en el sitio. Con el tiempo, Juan ya no estaba solo, varios se unieron a compartir en plena calle.


El inspirador “movimiento” causó revuelo y fue prohibido en 2005. Pero Juan Mann y sus secuaces reunieron 10 mil firmas con lo que lograron revocar la oposición. Al año siguiente, compartieron la experiencia en YouTube y arrasaron.


La iniciativa comenzó a ser replicada en diversas partes del globo. El 2007 llegó incipientemente a Chile.

Los primeros abrazos

Ese año eran cinco personas las que comenzaron a replicar los “Abrazos gratis”. Era septiembre, recuerda Arturo Berger, uno de los “abrazadores” de ese tiempo y que permanece hasta hoy en uno de los grupos abrazadores.


“Decidimos juntarnos las tardes de los martes y jueves en la esquina de Ricardo Lyon con Providencia. La gente se extrañaba pero recibía nuestros abrazos”, dice. Luego, continúa, partieron otros en el Paseo Huérfanos con Ahumada, lugar que bautizaron como la “Esquina de la Vida”, por la entrega de cariño y energía que ocurre en esa intersección.


Se juntaban en forma esporádica los sábados en la mañana y jueves en la tarde, hasta que el 2008 decidieron reunir a los dos grupos en la convocatoria masiva para celebrar el Día Internacional de los “Abrazos Gratis” y acordaron que el centro de Santiago sería el lugar para los Abrazos.

¿Haciendo el loco?

“Estaba tomando fotos cuando me encontré con una niña que estaba dando abrazos y le pregunté por qué lo hacía, que se sentía… Y me dijo, pásame tu cámara y bolso y ponte tú con el cartel. Pensé que iba a ser el loco, encontrarme con gente conocida, me sentí expuesto, que iban a pensar de mí. Estaba en eso, cuando miré y había una fila de 3 personas esperando que las abrazara. Fue muy fuerte la sensación”, cuenta el fotógrafo Jesús Inostroza.


Comenta que tras este episodio, se volcó a revisar la historia de Juan Mann y ver los numerosos videos que lo imitaban. Al instante, decidió organizarse con los amigos de la oficina para ir a abrazar.


“Llevamos un par de años y ahora yo lo tomo como un servicio, un aporte para que el mundo cambie. No tengo mucha explicación por qué lo hacemos, pero vamos los jueves de 12 a 14 horas, a Huérfanos con Ahumada a la hora de colación”, revela el fotógrafo.


Cuenta que, si bien la exposición a la crítica se siente, lo que la revierte, es la disposición con que se entregan los abrazos. “Para ir a abrazar hay que tener una profunda intención de querer hacer algo para que la gente esté mejor. Porque pasa de todo. Te insultan, agradecen, comentan que hace tiempo no recibían un abrazo. Los hombres te palmotean fuerte la espalda. Hay quienes no se atreven, creo que por vergüenza y otros, que te felicitan por hacerlo, te preguntan si es una manda, un programa de TV, una terapia psiquiátrica”, comenta.


En un día, dice que abraza a un promedio de 60 personas, pero que aunque sea una, vale la pena.


“A lo mejor es la forma más brutal, tosca y básica de entregar cariño, pero se siente bien cuando la gente te sonríe y se va con esta buena vibra que le estás entregando. No pertenecemos a ninguna organización, ni somos especiales. Es un tema muy personal, solo creemos que está bien dar abrazos y lo hacemos”, sintetiza.

Celebración este sábado

“Santiago Abraza” (www.facebook.com/Santiagoabraza) es un grupo que surgió en Facebook para informar sobre las actividades de esta campaña. Aseguran que su único fin es la entrega de cariño, respeto y buena onda. “No tenemos creencias religiosas ni adherimos a ningún partido político”, afirma el abrazador senior Arturo Berger.


Aclara que si bien los abrazos pueden ser leídos como una instancia compleja entre dos o más personas y que se puede prestar para el pensamiento o acciones maliciosas, aquí no hay nada de eso. Por eso, alienta, que es importante identificar el cartel de estos abrazadores aunque, añade, que jamás han tenido situaciones desagradables sino pura buena onda.


Este sábado 7 de julio, al celebrar el Día Internacional de los “Hugs Free”, quieren entregar con más fuerza su mensaje. Berger, anuncia que saldrán a la calle bajo la convicción de que, “lo que Chile necesita es un abrazo grupal y nosotros estamos aquí para empezarlo".


“La fiesta del cariño”, partirá a mediodía en la “Esquina de la vida” y luego los abrazadores iniciarán su periplo por Ahumada - Alameda - Vicuña Mackenna hasta llegar a Plaza Italia y después de una pausa, marcharán hasta Lyon con Providencia.


Para integrarse a esta loable y positiva iniciativa, sólo se necesitan ganas de abrazar y tener un cartel por ambos lados que diga “Abrazos gratis”.