Nuez de la India: el adelgazante que podría causar tu muerte

Algunas aseguran que es el único producto que les devolvió su figura y autoestima, pero cada vez son más los expertos que llaman a no consumir estas semillas, debido a sus efectos secundarios adversos. Recientemente, el Ministerio de Sanidad español prohibió su venta.

Por Ángela Tapia F., Emol
Sa. 07 de julio de 2012, 07:00
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El Mercurio

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¿Quién no se tentaría con un producto que es promocionado como un milagro de la naturaleza, ayudando no solo a bajar rápidamente de peso -gracias a su efecto laxante- sino que además, a disminuir el colesterol, celulitis, las ansias por fumar y que mejora la piel y la musculatura?

La nuez de la India ha sido promocionada en Chile y en el mundo como un sueño hecho realidad, y muchas personas, sobre todo mujeres, dan fe de haber eliminado sus kilos de más gracias a esta semilla, pese a sus consecuencias.

Molestias estomacales, gases, dolores musculares, de cabeza, desnutrición y hasta la muerte son los efectos secundarios que podría traer y que motivaron a la Agencia Española del Medicamento, que depende del Ministerio de Sanidad, prohibir la venta de Magicnuez, nueces de la India comercializadas en la península ibérica.

“El aumento de frecuencia de las deposiciones que se puede producir por el uso de este producto, disminuye la absorción de nutrientes a nivel del intestino; hay pérdida importante de agua y deshidratación, y además una pérdida de electrolitos importantes para distintos procesos del organismo como es el potasio, electrolito esencial para el buen funcionamiento de los músculos, como musculatura cardiaca. Podrían generarse incluso alteraciones del ritmo cardiaco o arritmias. Es por ello que se ha prohibido en varios países”, explicó en Chile, Alfredo Molina, miembro del equipo directivo del Centro de Políticas Farmacéuticas (CEPFAR).

Basta recordar el caso de Gladys Azócar, la mujer que el año 2009 se convirtió en el primer caso grave de gripe porcina en Chile. Para explicar el hecho de que le haya afectado tanto el virus AH1N1, dejándola 40 días en coma y conectada a un pulmón artificial en la UTI de la Clínica Las Condes, los doctores informaron que ella se encontraba haciendo una dieta con nueces de la India al momento de contraer la enfermedad.

Sin embargo, la Aleurites moluccana, como se le conoce científicamente al árbol que da la semilla, se sigue comercializando como pan caliente, sobre todo a través de internet. Allí encontramos un sinnúmero de foros de mujeres ansiosas por adquirirlas y otras, ofreciéndolas para su venta. Una de éstas últimas es Verónica, quien defiende las propiedades del producto.

“(Con la nuez de la India) bajé de la talla 44 a la 40 hace más de un año y me he mantenido. A mi hija de 14 años también le di el año pasado, en menos cantidad, y le hice una serie de exámenes antes y después del producto, y bajó sus índices de colesterol”, comentó, agregando los casos de mujeres que ha conocido, y que han visto su autoestima renacer luego de haber bajado de peso gracias a este producto.

“Si no tienes contraindicaciones como enfermedades gástricas, renales, cardíacas, alergias a los antibióticos, si tienes menos de 65 y más de 15 años y tomas las dosis que se recomiendan, sin abusar del producto, es excelente”, dice la mujer, quien distribuye las semillas por todo el país. En su página, por ejemplo, se ofrece un tratamiento de 12 nueces de la India que deben tomarse durante 52 días. Esto, como aseguran ahí, permitiría bajar 4 kilos durante el proceso.

Por otro lado, Verónica no descarta la existencia de posibles efectos secundarios adversos al consumir la nuez de la India, aunque los atribuye al uso irresponsable de quienes la tomaron.

Con todo, la opinión de los expertos se mantiene firmemente contraria al consumo de estas semillas, que siguen vendiéndose en el país gracias a que son consideradas alimento, al igual que muchos otros productos naturales, por más que en la realidad se comercialicen como un agente con propiedades terapéuticas; en este caso, adelgazantes. “Lo que no está permitido es su promoción como medicamento porque no tiene un registro para ello (y) sería rechazado por el Instituto de Salud Pública por los graves efectos adversos que tiene, ya que las dosis utilizadas son muy altas”, explicó Molina.