Del corset al push up, el sostén cumple 100 años

En la forma en que hoy se lo conoce, con correas sobre hombros.

Por Patrizia Vacalebri, ANSA
Mi. 18 de julio de 2012, 09:36
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Vea una galería de fotos con los sexies sostenes de hoy.


ROMA.- Del corset al "push up", el sostén, indumentaria íntima femenina por excelencia, cumple cien años.


Aunque su historia, en realidad, se remonta a mucho más que un siglo. Ya el poeta Marziale (Roma, 38/41-104) citaba en uno de sus poemas al "strophium", variante del actual sostén usado por las cortesanas de la antigua Roma, que consistía en un trozo de lino que se cruzaba sobre el busto, al que se refería como "trampa de la que ningún hombre puede escapar, cebo que reenciende la llama del amor".


Los primeros sostenes, en la forma en que se los conoce en la actualidad, surgieron entre 1912 y 1913 en Estados Unidos. Fue Mary Phelp Jacobs quien llamó "Caresse Crosby" a dos correas de tejido francés que colgaban de los hombros.


Símbolo de feminidad y seducción, su construcción es una compleja obra de ingeniería, que puede incluir más de 50 piezas ensambladas. Y en el centenario de su concepción como hoy se conoce al sostén (brassier, sujetador o corpiño) dos marcas líderes de indumentaria íntima femenina, La Perla, y Parah, lanzan dos nuevas versiones.


La primera, con un modelo triángulo, estilo "brassiere", en seda con botones que descubren un precioso encaje. Parah ofrece una braga combinada para la compra de un sostén en algodón o microfibra. Además, lanza una línea especial, con paillettes.


Es La Perla la que lleva mayor tramo recorrido en el centenario del sostén, pues en 1954 se fundó el primer laboratorio de la etiqueta de Ada Masotti, en Boloña, en un momento en que la indumentaria no podía fiarse de fibras elásticas y debía concentrarse en la modelación del cuerpo, más que la exhibición.


En los años 60, las nuevas generaciones experimentan un nuevo bienestar en las formas. Y de la mano de íconos como Twiggy, Jane Shrimpton o Brigitte Bardot, la marca lanza un nuevo de indumentaria íntima, que sale de los límites de la funcionalidad y se vuelve un elemento de estilo. Y junto a los sostenes clásicos en blanco, negro o color piel aparece la nueva lencería colorida, con flores y estampas.


En los años 70, La Perla creó un sostén más ligero, menos constrictivo. A la vez que la moda alarga la figura, descubre las piernas, la lencería se vuelva a una línea esbelta.


El hedonismo y culto al cuerpo de los años 80 promueven un boom por la lencería, y aparecen el encaje, el tul y los bordados.


En la década del 90 la lencería íntima entra en la esfera misma de la indumentaria y es reflejo del estilo de la mujer. Entonces La Perla innova con tejidos más suaves.


Más hacia el final de la década y comienzos de 2000 el sostén adquiere una dimensión fashion, con franjas de encaje y breteles masculinos, el Brassiere-Bretelle, usado por Rebecca Romijn-Stamos en el filme "Femme Fatale" (2002) de Brian de Palma.