Conoce las cirugías necesarias para ser una Barbie humana

El proyecto de una modelo y un fotógrafo demuestra que los resultados no serían nada bonitos.

Emol
Sa. 11 de agosto de 2012, 07:00
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Matthew Rolston / Revista "O"

Matthew Rolston / Revista "O"

Son varias las mujeres que actualmente llevan el apodo de "Barbie humana". Está, por ejemplo, Sarah Burge, una inglesa de 51 años que se ha realizado cerca de 30 cirugías plásticas, entre las que se cuentan arreglos en las orejas y en el mentón. O Cindy Jackson, quien a sus 55 años tiene el record mundial con 52 procedimientos que -según ha afirmado- se ha realizado para "verse mejor". Pero, ¿estas mujeres realmente han logrado su objetivo?

Katie Halchishick está en la vereda opuesta. Ella es una ex modelo que goza de una anatomía parecida a la de Marilyn Monroe, por lo que no necesita ni desea ninguna cirugía. De hecho, actualmente trabaja como consejera de estudiantes de secundaria en asuntos relacionados con la imagen corporal. "Ellos piensan que una niña bonita es aquella delgada, con grandes pechos, y cabello y maquillaje perfectos", ha dicho. En otras palabras, una Barbie de carne y hueso.

En un intento por que las mujeres dejen de buscar tener el cuerpo de la famosa muñeca, el año pasado Halchishick y el fotógrafo Matthew Rolston realizaron el proyecto "Perfectamente imperfecto", con el cual muestran qué operaciones tendría que hacerse una mujer para lograr una imagen como la de Barbie. La ex modelo posó desnuda y sobre su piel se dibujaron líneas punteadas qué indican los "arreglos" a los que debería someterse, igual como lo hacen los cirujanos plásticos con sus pacientes.

A grandes rasgos, algunos de los procedimientos necesarios para conseguir el cuerpo "perfecto" son:
- Lifting de frente
- Reducción de quijada
- Rinoplastía
- Reducción de mejillas y cuello
- Implante de mentón
- Recogimiento de hombros
- Levantamiento de pechos
- Liposucción en los brazos
- Cirugía y escultura de abdomen

El problema es que aunque es posible que una mujer se someta a estas operaciones, los resultados no serían para nada bonitos. De hecho, serían poco naturales y quedaría, precisamente, como una muñeca. Justo lo que la ex modelo pretendía probar: sólo porque la imagen distorsionada de cómo un cuerpo debe ser es médicamente posible, no quiere decir que debe realizarse.

El proyecto "Perfectamente imperfecto" no es el único que se ha llevado a cabo para echar por tierra la idea de que Barbie es sinónimo de la belleza perfecta. En 2007, Galia Slayen construyó con sus propias manos una versión de la muñeca, pero de tamaño real: tenía 1,75 centímetros de estatura, y sus medidas anatómicas eran 99-46-84, es decir, tenía unos pechos enormes y su cintura era diminuta. Sin duda algo totalmente irreal.

Tan grotesco fue el resultado de la iniciativa de la joven, que Mattel, la empresa creadora de Barbie, se vio obligada a aclarar que la muñeca era un juguete de menos de 30 centímetros y que "nunca se inspiró en las proporciones de una persona real".

Un mensaje para todas las mujeres

La fotografía de Katie Halchishick fue publicada en la revista "O" (fundada por Oprah Winfrey) y fue acompañada por una carta de la escritora estadounidense Amy Bloom dirigida a todas las mujeres. "Después de 58 años siendo una mujer, he llegado a la conclusión de que la imagen de un cuerpo saludable es difícil de encontrar, y ni las túnicas, ni la liposucción, ni Photoshop son la respuesta", comienza.

La escritora agrega que su intención no es ofender a los tabloides o la industria de la belleza, ya que los primeros producen "basura", pero son las personas (mayormente las mujeres) las que la compran.

"¿Cómo hacemos que todo este asunto (de la imagen corporal) sea menos terrible para nuestras hijas, sobrinas o la joven de 19 años que siente que su vida se arruinará sin implantes de pecho?", se pregunta Bloom, y agrega que para lograrlo lo primero es empezar a salvarnos a nosotros mismos, "tenemos que ser amigos con el espejo".

"Camina aparentando que eres una mujer a la que le gusta su cuerpo. Pretende que piensas que tus muslos no son unos accesorios desagradables, sino que unos miembros cubiertos de carne que te ayuda a ir de lugar en lugar. Has lo mismo con tus brazos flácidos o tu estómago no tan plano. Porque, cada paso que des hacia el amor propio y cada pulgada de confianza que le des a la hija de alguien, hacen que el mundo sea un mejor lugar", asegura.

Para lograrlo, la escritora recomienda dejar de hablarle a las niñas sobre la "alimentación saludable" o dejar de criticar el cuerpo de otras mujeres para sentirse aliviada, y en su lugar "comenzar a admirar en voz alta lo que realmente admiras".

"Eres imperfecta, de manera permanente e inevitable. Y eres bella", concluye Amy Bloom.