A mayor edad del padre, más probabilidad de mutación genética en hijo

Un padre de 20 años transmite en promedio unas 25 nuevas mutaciones a su hijo, uno de 40 años, unas 65.

DPA
Ju. 23 de agosto de 2012, 09:23
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 REYKJAVIK.- Cuantos más años tiene el padre, mayor es la probabilidad de que sus hijos sufran mutaciones genéticas, según un estudio que publica hoy la revista especializada "Nature".


Con cada año extra del padre aumenta en dos el número de mutaciones en la herencia genética del hijo, según el estudio de genetistas de Islandia, Dinamarca y Reino Unido.


"Un padre de 20 años transmite en promedio unas 25 nuevas mutaciones a su hijo, uno de 40 años, unas 65", señalan los expertos. En cambio, las madres son responsables de 15 de las llamadas mutaciones de novo, e independientemente de su edad.


El equipo en torno a Augustine Kong, de la empresa islandesa Decode Genetics, analizó 78 grupos de padres e hijos e incluso en algunos casos nietos.


Los científicos sacaron la secuencia genética de 219 personas y luego buscaron las mutaciones de novo, es decir las que aparecen por primera vez en una familia.


Se trata de mutaciones genéticas en una célula germinal de los padres (en el óvulo o espermatozoide) o en el zigoto (el óvulo recién fecundado), que no aparecen en otras células.


Este tipo de mutaciones puede generar enfermedades, pero también son importantes para la evolución. El motivo de la diferencia entre padres y madres es que los espermatozoides se producen constantemente, por lo que las células primigenias sufren a lo largo de la vida varias divisiones y suman cambios.


En el caso de las mujeres, el número de óvulos está ya determinado casi por completo desde bebés, y todos maduran juntos. Los científicos no consideran sorprendentes los resultados.


"Pero impresiona el fuerte efecto lineal de dos mutaciones por año. Con todo, la cifra se dobla cada 16,5 años", señalan en el texto. Los resultados son interesantes porque las personas son padres en la actualidad cada vez más tarde.


Por ejemplo, en los años 80 los hombres solían tener hijos con una media de 27,9 años. El año pasado el promedio fue de 30 años. Los niños nacidos en 1980 tenían de media unas 60 mutaciones de novo, mientras que los de 2011 mostraron unas 70.


El estudio confirma además los resultados publicados en abril en "Nature", según los cuales en los hombres mayores, con más mutaciones de novo en su esperma, es más alta la probabilidad de tener hijos con autismo o esquizofrenia.


En un comentario, el genetista especializado en evolución Alexei Kondrashov, de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, Estados Unidos, escribe: "Si el efecto de la edad del padre sobre la tasa de mutaciones de novo causa daños a la salud de los hijos, podría ser recomendable que cada uno decidiera congelar su esperma siendo joven para usarlo más adelante".