¿Tiene mi pareja derecho a exigirme que esté flaca?

Una cosa es incentivar el verse bien, pero otra muy distinta es cuando se atribuyen derechos que no corresponden.

Por Francisca Vargas V.
Do. 02 de septiembre de 2012, 07:00
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La pregunta es clara y directa y a más de alguna, en esta situación, se le ha cruzado por la mente, quizás, semiconsciente de que algo no está bien.


La respuesta es igual de franca: “Considero que nadie puede exigirte nada. Cuando hay amor no hay exigencias, ni condiciones, pero si hay conciencia, ayuda y verdad”, responde Teresa Fernández, terapeuta en Desarrollo Femenino Sagrado.


El tema no es fácil y está instalado en muchas relaciones de pareja, donde la dependencia también es algo presente. Por eso, frente a una petición de este tipo, los análisis son muchos: la pareja lo plantea como una exigencia para estar juntos o la pareja, en el ámbito del amor, hace un comentario sobre el sobrepeso y lo hace desde la honestidad y preocupación por ti.


“Si lo comunica en buena forma, quiere decir que no nos estamos cuidando debidamente y esa honestidad es porque él es tu compañero y amigo, que te quiere ayudar a mejorar en varios aspectos de tu vida”, dice la terapeuta.


En ese sentido, Teresa explica que es importante entender que al estar en pareja se comparte en “cuerpo y alma”, por lo que si uno se preocupa del estado físico también está cuidando la relación de pareja.


“Una pareja te ayuda a ver aspectos tuyos que no te gustan. Es como un espejo y eso nos permite crecer y su opinión valdrá, siempre y cuando, sea con amor y no por beneficio propio”, distingue.


Claro, el cómo una mujer tome el comentario dependerá de la intención que haya detrás. Para Teresa Fernández existen los hombres que quieren que su pareja brille y la incentivan a que saque provecho de sus cualidades. Y otros, que son inseguros y están demasiado preocupados por la imagen.


“En ese caso es probable que si su pareja no cumple con los niveles que para él son socialmente aceptados quiera cambiar su imagen”, advierte.

¿De quién es el cuerpo?

Rodrigo Silva Ortúzar, coach ontológico profesional y creador de programas de liderazgo femenino (rsilva@insideout.cl) aborda desde otro punto de vista la situación.


“Si un hombre pide a su mujer que sea flaca, y ella dice que sí, automáticamente le ha hecho una promesa a su pareja y con una promesa, nace un derecho a exigir o reclamar su cumplimiento”.


Pero el escenario será distinto si el hombre tiene la expectativa de que su pareja esté flaca. “Una expectativa, a diferencia de una promesa, no da cabida a un derecho, ni menos a exigir, pues en ese caso, ella no se ha comprometido a nada”, señala.


Entonces el asunto se volverá complejo dependiendo de la respuesta que tenga la afectada. Porque si se promete bajar de peso se deberá cumplir en una fecha, un peso y talla determinada.


“Entre más detalladas sean las condiciones de satisfacción, menos paso a confusiones posteriores habrán”, indica el coach.


Pero el dilema está en esclarecer el ¿por qué las mujeres aceptamos que nos digan cómo nos tenemos que ver? ¿de quién es el cuerpo?


“Ojo, que no todas aceptan que les digan cómo se tienen que ver. Quienes lo aceptan, es decir, dicen que sí, cuando en el fondo quieren decir que no, es porque tienen una baja autoestima y poco conocimiento de sí mismas, por lo que para ser validadas por su pareja, aceptan las condiciones de él”, reflexiona.


Por tanto, añade, a mayor baja autoestima se aceptarán sin cuestionamientos que le digan como se deben ver.


“Lo peor de esto, es que lamentablemente esta exigencia afecta directamente la dignidad de una mujer. Mientras ellas no aprendan a aceptarse y conocerse a sí mismas primero, aceptarán cualquier indicación de la pareja”, anota.



La buena facha


La belleza es un concepto cultural y se quiera o no, hombres y mujeres son bombardeados con publicidad e imágenes de cuerpos “perfectos”, que influyen en que las personas se formen una imagen mental de cómo debería ser físicamente su pareja.


Rodrigo Silva explica que el hombre dominado por su ego querrá tener a su lado una mujer de acuerdo a la imagen y expectativa que él e inconscientemente se ha creado.


“Entonces, asumen que si la sociedad me indica que mi mujer debería tener tal imagen, tengo el derecho a decidir como ella debería verse”.


Sin embargo, hoy lo mismo estaría pasando a la inversa. Es decir, las mujeres también están exigiendo que los cuerpos de sus parejas estén en “buena forma”.


En ese sentido, Teresa Fernández llama a aprender a encantar a la pareja con los recursos y calidades que existen desde el interior de cada mujer que van más allá de una "imagen".


“Una mujer no necesita una edad determinada o un cuerpo perfecto para ser y sentirse atractiva y sexy. Si ella se siente bien como es también proyectará esa seguridad en su pareja o al contrario, hay quienes teniendo una buena facha se sienten poco atractivas porque seguramente han descuidado su verdadera riqueza interior”, propone.


Lo que queda claro, entonces es que nadie puede exigirte nada y las consecuencias de esa petición dependerán de la respuesta que uno dé a las exigencias y expectativas de otro.


“Puedes aceptar un comentario, pero siempre debes expresar si estás en acuerdo o desacuerdo con su opinión”, anima la experta en desarrollo femenino.


Es que lo más importante, dice el coach Rodrigo Silva, será no alimentar falsas expectativas contigo mismo ni con tu pareja. “Las expectativas, sean en el ámbito que sean, son la semilla de todo sufrimiento”.