Nueva polémica en torno a las páginas pro-anorexia

Cientos de niñas anoréxicas o bulímicas usan la web no solo para dar peligrosos consejos para bajar de peso, sino que también para confesar sus miedos y compartir sus experiencias tratando de superar una enfermedad que puede causarles la muerte. En ese sentido, un estudio dice que algo beneficioso tendrían estos blogs.

Emol
Do. 02 de septiembre de 2012, 07:00
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“Sola, deprimida, extremadamente obsesiva y bipolar, amante de la ropa. Peso 46 kilos y soy Ana”, comenta, para presentarse una joven mexicana, de 24 años, en uno de los miles de blogs dedicados a la anorexia.

Su nombre no es ‘Ana’. Utiliza ese apelativo común en la web para referirse a que es anoréxica -en el caso de las bulímicas, el término es ‘Mia’-. “Princesa Ana” o “princesa Mía”, en algunos sitios promueven consejos, sin bases científicas, bastante cuestionables y peligrosos, para bajar de peso rápidamente, ganándose la crítica de quienes ven estos espacios virtuales como semillero de futuras jóvenes con desórdenes alimenticios.

“Si quieres comer, coge fotos de gente que admiras por estar delgada y mírate en el espejo. Compárate, busca siete errores en tu cuerpo”, es apenas un botón de muestra de los mensajes nocivos que una adolescente puede encontrar en estos blogs.

Sin embargo, hace unas semanas, apareció un estudio de la Universidad de Indiana que asegura que estos sitios tienen algo de beneficioso al ofrecen un espacio en el que los enfermos de desórdenes de la alimentación, pueden compartir además sus miedos, los tratamientos que siguen, sentirse comprendidos y hablar desde el anonimato, sin los juicios sociales que recibirían al revelar su problema en sociedad.

“Estas recaídas me ponen mal. En esa escuela tengo que ir a veces para lo de mi tesis, y todo me recuerda lo que paso y me pone mal. No dejo de pensar que ando gorda. Es difícil el tratamiento, pero con ayuda de mi psicóloga va todo mejor”, escribió la blogger mexicana.

Daphna Yeshua-Katz, estudiante de doctorado de la Universidad de Indiana y coautora de la polémica investigación de los sitios pro-ana -publicada en Health Communication- explicó que los trastornos de alimentación son una experiencia muy solitaria, por lo que las personas que se dirigen a estos sitios suelen llegar hasta ahí buscando apoyo de gente similar a ellas.

De hecho, se menciona una de las respuestas dadas por una blogger, donde aseguró: “no había nadie en mi vida a quien le pudiera hablar abiertamente sobre lo que sentía y experimentaba. Quería una voz que no me hiciera censurarme por miedo a molestar a la gente que conocía o que me juzgara”.

“Yo no estoy diciendo que esto es bueno o malo. Es una espada de doble filo", dijo Yeshua-Katz, acerca del estudio que en un comienzo, quiso contar con 300 bloggers que fueron contactadas por el grupo de investigación. Pero solo 33 accedieron a responder.

El motivo de esto es que la gran mayoría tuvo reparos en revelar sus nombres y datos personales, ya que son conscientes de que sus blogs pueden animar a jóvenes vulnerables a seguir sus ejemplos.

Del grupo que sí participó en el trabajo de Yeshua-Katz, la edad promedio fue de 20 años, aunque la mitad seguía estudiando en el colegio. Y en general, eran jóvenes que habían sufrido la enfermedad por al menos siete años.

Según los datos, tres cuartas partes de ellas veían la anorexia como una enfermedad mental. El resto, como un mecanismo de defensa.

“Queremos vernos preciosas. Queremos que al vernos en el espejo y decir ‘soy una princesa’, sintamos que es verdad. Tenemos sueños, y no es fácil cumplirlos cuando la sociedad cree en estereotipos que nos orillan a tomar este camino para ser aceptadas por la sociedad y por nosotras mismas (...) El fin justifica los medios. Por eso lo hacemos”, dice una joven que posteó en un sitio pro-ana.

Al ser consultada acerca de si cree que estos espacios virtuales debieran ser prohibidos de toda la red -como lo ha hecho individualmente Pinterest, Yahoo y Tumblr- Yeshua-Katz dijo que cree que tecnológicamente sería imposible, pero agregó un dato no menor; y es que la mayoría de las imágenes de inspiración (llamadas ‘thinspiration’) que usan los sitios pro-ana y pro-mia para alentar a las internautas a bajar de peso, no son creadas por las bloggers.

Éstas usan fotografías de actrices, modelos y gente famosa en la TV, extremadamente delgadas, que son publicitadas en revistas, propagandas en las calles, el cine y por cada televisión que hay en un hogar.