En el mundo de moda sexy, una diseñadora cubre hasta el cuello a sus modelos

En la Semana de la Moda, Nzinga Knight hará su estreno y mostrará la tendencia de su moda inspirada en el mundo musulmán.

Por Sebastian Smith, AFP
Mi. 05 de septiembre de 2012, 12:15
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NUEVA YORK.- Los diseñadores aman tentar los límites en la búsqueda del estilo más sexy, pero Nzinga Knight, una estadounidense musulmana, adopta un enfoque mucho más osado: cubre casi completamente a sus modelos.


En la Semana de la Moda de Nueva York, que comienza el jueves, criaturas imposiblemente altas y totalmente ceñidas, desfilarán por las pasarelas del Lincoln Center ataviadas con ropas que dejarán poco a la imaginación.


Sin embargo, cuando llegue el turno de Knight, los espectadores deberán olvidarse de los destellos en los que se muestran parte de los pechos o las aberturas a la altura de los muslos de las faldas.


En su propuesta habrá mangas largas y largos dobladillos, lo que seguro que logrará llamar la atención. "Definitivamente la gente mira mi trabajo y afirma que es realmente diferente y la moda consiste en ser diferente", cuenta a la AFP desde su estudio en el Pratt Institute en Brooklyn, donde borda un romántico pero decididamente discreto vestido negro y crema.


Knight, de 31 años y devota musulmana, reza cinco veces al día. Pero esta diseñadora emergente es más una seguidora de la moda que una ferviente religiosa.


"La apariencia de mi trabajo es sensual, misteriosa, innovadora", afirmó, describiendo su objetivo como el de vestir a "una mujer que está feliz de ser mujer". La diferencia la marca la forma en que crea esa sensualidad. Cuando lanzó su línea en 2008, encontró que los diseñadores estaban obsesionados con la ropa que "muestra delantera y trasero".


"Sentía que muchas mujeres estaban llevando cosas porque eso era lo que las revistas les decían", afirma. "Parecía que todos los diseñadores tenían el mismo punto de vista".


Por lo que Knight se decidió a combinar los estrictos códigos morales del Islam con el sentido del estilo de su nativo Nueva York y se encontró rápidamente con lo que cualquier joven diseñador con iniciativa andaría buscando: un nicho de mercado. "Mi estética es algo que realmente falta en el mercado", dijo.


"Es muy distintiva y esto me puede dar una ventaja". Su nueva colección presentará diez vestidos de noche y varias blusas. Utilizando distintos tipos de color hueso, negro y un predominio del rosa y el oro mate, añade a sus cortes perlas cosidas a mano en India. Es una ropa discreta, pero no pensada para personas tímidas. Quienquiera que la lleve "tiene definitivamente lugares a los que ir", afirmó.

Neoyorquina musulmana caribeña con una nueva visión

La visión original de Knight la hace casi única en el planeta de la moda, donde incluso los diseñadores hombres negros son raros y los negros y musulmanes aún lo son más. "Básicamente no hay", afirma. Pero con sus exóticos orígenes, se siente cómoda navegando en su autocreado sendero.


Su padre emigró desde Trinidad, su madre desde Guyana y ambos se convirtieron al Islam luego de llegar a Nueva York, donde criaron a seis hijas. "El hecho de que estoy en Nueva York, soy una neoyorquina nativa, y Nueva York es predominantemete sobre el estilo, lo que es nuevo, lo que está de moda, el hecho de que vengo de una cultura caribeña es muy efervescente, y el hecho de que sea musulmana..."


Knight tiene que detenerse para tomar la respiración. "Encarno un montón de cosas", afirma. En algunos países musulmanes es obligatorio para las mujeres el uso de túnicas hasta los pies, o abayas, mientras están en la calle, algo que horroriza a los occidentales. Pero Knight afirma que su experiencia la hace empática.


En un viaje el año pasado a Dubai, donde vive una de sus hermanas, recuerda haber descubierto que el aparente uniforme de tela negra contiene una multitud de sutiles diferencias individuales. "No había dos mujeres iguales", afirmó.


También se dio cuenta de que en casa, las mujeres se quitan la ropa para mostrar lo último en tendencias que han estado llevando bajo la abaya. "Son brillantes y llevan colores sorprendentes. Sólo sus amigos especiales llegan a verlo, no obstante", afirma Knight. "Pienso que es sexy para una mujer guardar secretos, buenos secretos".


En las sociedades occidentales, argumenta, las mujeres no están tan liberadas como se creen. Knight ofrece el ejemplo de las cantantes de pop, argumentando que a los hombres se les juzga mayormente por su talento para cantar, mientras que las artistas femeninas tienen que ir un paso más allá. "Pienso que en esta sociedad no se permite a las mujeres ser juzgadas por sus méritos", afirma.


"Para la mayoría de las mujeres que realmente llegan, tienen, ya sabes, que quitarse la ropa. Es el juego que tienen que jugar". En su propio trabajo, está tratando de cambiar las reglas del juego. "Estoy contando una historia que la gente no está contando", concluye Knight.