Aprende a enfrentar la depresión con tu pareja

Cuando uno de los dos cae en un diagnóstico como éste, ambos deben poner de su parte para que la relación se mantenga fuerte.

Por Ángela Tapia F., Emol
Sa. 08 de septiembre de 2012, 07:00
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EFE

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La depresión y el daño a la relación de pareja forman un círculo vicioso del que es difícil desprenderse, según la psicóloga Shannon Kolakowski.

La terapeuta de pareja, creadora de su blog y frecuente columnista para The Huffington Post es asidua a los temas de pareja, la depresión y la ansiedad. Y es por eso que le es común ver y entender cómo esos dos últimos males pueden dañar la vida en pareja.

“Las investigaciones muestran una relación entre la depresión y sentirse infeliz con la relación”, comentó Kolakowski en su blog, donde asegura que esta enfermedad puede limitar a una persona a poder disfrutar de su pareja.

“Con depresión, te puedes transformar en un crítico de tu pareja, o dudar de tu relación también. Puedes perder interés en la intimidad, sentirte vacío y sin esperanzas por el futuro”, explica la doctora, señalando que los síntomas propios de este mal pueden arruinar la vida amorosa, siendo, sin duda, otro problema que se suma al estar tratando de superar la crisis personal. Y lo peor, la depresión puede empeorar.

Es por esto que la terapeuta entregó algunos consejos:

1.- No te recrimines: Tal vez la depresión hace que seas muy crítica contigo mismo, tanto que sientes que no mereces recibir amor, o que no eres alguien con quien sea bueno estar. Pero “recuerda que a pesar de que estés deprimido, aún tienes todas esas cualidades que tu pareja ama de ti”, dice Kolakowski, recordando que todos los seres humanos son dignos de recibir amor.

2.- Despégate del pasado: Usa las malas experiencias de las relaciones pasadas para aprender de ellas y no para creer que éstas se repetirán con tu pareja actual. Vive el ahora y no renazcas problemas que antes pueden haber existido, con alguien que no tiene la culpa. Hoy son solo viejos fantasmas que hay que exorcizar para que disfrutes tu amor presente.

3.- Recuerda que tu pareja no está ahí solo para hacerte feliz: No esperes que la otra persona sea tu salvavidas. Sí, esperas su apoyo pero eso no significa que debas depender de ella para estar bien. “Debes pensar en cómo estás contribuyendo a tu propia felicidad. ¿te estás cuidando? ¿Estás trabajando mucho? ¿Has comido bien, dormido bien, y les has dado tiempo a tus amigos?”, pregunta la doctora, asegurando que empoderarse del propio bienestar te entregará la seguridad que necesitas para disfrutar mejor de tu vida en pareja.

4.- Demuéstrale que te importa: Puede que te cueste, que te sientas muy desanimado, pero si puedes, trata de hacerle ver a tu pareja que aprecias lo que hace por ti, por hacerte feliz. La psicóloga propone que cuando te encuentres con él/ella, intentes no descargar tu angustia como si lanzaras un balde de agua fría. En vez de eso, muéstrale que estás alegre de verlo/a.

“Tu pareja valorará escuchar cosas buenas. Y como un bono adicional, te hará sentir mejor también”, explicó.

5.- La terapia funciona: Si la pareja nunca ha experimentado una depresión, puede que le sea difícil comprender por las cosas que estás pasando. Ayúdate con tu terapeuta a decidir si se sigue un camino solo o acompañado en la recuperación de tu enfermedad. Dependiendo de cada persona, puede que necesites ir a tus sesiones por tu cuenta o en compañía.

El papel de la pareja

No es extraño que a veces, pacientes con depresión cuenten en sus terapias que su pareja no las apoya. No es por falta de cariño, sino que alegan que la otra persona no comprende que se encuentran sumidos en una enfermedad, y consideran que la baja anímica es por falta de empeño para salir adelante. En tales casos, salir de un estado depresivo se hace más cuesta arriba.

“(Ésta) es una enfermedad como cualquier otra”, explica el psiquiatra de la Clínica Alemana, Guillermo Gabler. Tal como indica, lo ideal de la pareja es que apoye al paciente y trate de comprender sus necesidades, pero todo es mucho más complicado si no se considera la depresión con la importancia que tiene. “Si no se está dando ningún tipo de apoyo, el ideal es involucrar (al otro) en la terapia”, agregó.