La cosmética vegetal nutre y se hace en casa

Para elaborar los productos sólo se necesitan ganas y querer cuidar la piel con nutrientes sin tantos aditivos químicos.

Emol
Mi. 19 de septiembre de 2012, 07:00
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http://arboldeburbujas.blogspot.com.es/

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Menos agresivas para la piel y con mayor propiedades medicinales son algunas de las características que otorga la cosmética vegetal, según explica Alejandra Muñoz De La Fuente, psicóloga y especialista en plantas medicinales


De acuerdo a su experiencia, al ser elaboradas en gran medida con extractos vegetales tienen menos aditivos químicos por lo que tienen intactos sus dones terapéuticos.


“Si cultivas tus propias plantas sin fertilizantes las puedes llamar orgánicas con seguridad y los activos naturales del producto que hagas están en directa relación con la planta que elijas”, describe.


Por ejemplo, añade, una crema de cera de abeja, con áloe y aceite almendra será completamente benéfica, ya que la cera de abeja nutre y humecta la piel. “Además es emoliente, anti inflamatoria y anti-envejecimiento. Mientras que el aloe es regenerante del tejido, al igual que el aceite de almendra. Aparte el aloe es anti inflamatorio y anti bactericida”.


Por otra parte, al poder ser hechas en la comodidad del hogar, cada persona elige qué hacer para cubrir sus requerimientos personales.


“Es que no todos los cuerpos son iguales ni tampoco los gustos en aroma, viscosidad, entonces al hacerlos tú misma, tienes la oportunidad de crear un producto especial para ti y que estará libre de aditivos químicos que habitualmente usan los productos industriales y sintéticos”.


En ese sentido, las plantas y elementos más usados son: aloe vera, miel, rosa mosqueta y malva real, porque suaviza los tejidos, anti inflamatoria y tonificante de los tejidos; Caléndula, por sus propiedades antinflamatoria, cicatrizante y emoliente; Canela es astringente, anti fungicida, anti bacteriano y en aromaterapia lo usan como afrodisíaco; romero, especialmente en pomadas para dolores reumáticos y lumbalgias y por sus propiedades antisépticas se puede aplicar sobre llagas y heridas como cicatrizante. Y en champú, mezclado con ortiga para la caída del pelo, y manzanilla, que es anti inflamatoria y cicatrizante de la piel. Se usa también en champú como tintes naturales.

¿Cómo comenzar?

Para iniciar una producción casera o un empredimiento personal con fines económicos habrá que adquirir los conocimientos básicos para proceder. Alejandra Muñoz (www.plantasmedicinalesycosmeticavegetal.blogspot.com) dicta cursos en diferentes lugares en Santiago y Valparaíso, pero también existen tutoriales en la web que se pueden estudiar.


También se necesita un espacio de trabajo y los insumos básicos que se pueden encontrar en calle Rosas en Santiago o en tiendas virtuales como Caléndula y Spacionatural.

 “Siempre es recomendable tener un cuaderno, donde vayas anotando las experiencias con los diversos productos que elabores, como una especie de bitácora, porque muchas cosas se aprenden en la práctica”, dice.


Paralelamente, hay que aprender las normas básicas de higiene: lavado de manos, pelo tomado, ropa limpia y destinar un espacio al proceso productivo para no tener contaminación cruzada.


En cuanto a las plantas, comenta que es ideal cultivarlas en casa y ser prolijo en los cortes y secados. Aconseja, cortar las plantas con tijeras o cuchillos limpios y secarlas a la sombra.


Sobre el manejo de las tinturas, bases de cremas o productos elaborados, siempre deben estar a la sombra, en un lugar fresco, limpio y con fecha de elaboración.

¿Qué productos se pueden hacer?

El espectro en cosmética vegetal es amplio, desde jabones, pomadas, bálsamos labiales, champú, cremas, lociones, hasta gel y pomadas. Es decir, todo aquello que se usa en el embellecimiento y cuidado de la piel, el cuerpo que, antaño o antes de la industrialización, se realizaba en casa.

Lo bueno, es que cada producto puede ser usado por casi todo tipo de pieles y con la práctica se podrán ir adaptando las composiciones según las necesidades que tenga cada piel y los gustos de quienes los vayan a ocupar.


Por tanto, para entusiasmar y aprovechar la rica variedad floral que existe en el país, la psicóloga y especialista en la cosmética vegetal, Alejandra Muñoz entrega algunas recetas.

Leche virginal
60 ml de agua de rosas, 7 gotas de benjuí, 3 gotas de aceite esencial de rosas, 3 gotas de aceite de almendras dulce.

Mezclar en un vaso y está lista. Es un tónico facial y se usa antes de cualquier crema corporal o de cara. Se aplica en el rostro y por todo el cuerpo cuando hay sequedad, especialmente en talones y codos, preferentemente después del baño. En piel seca y sensible, aplicar por la mañana con pequeños toques.


Para aliviar la hinchazón de párpados, aplicar un algodón empapado durante unos minutos. En el aseo diario de bebés y niños, usarla directamente con una esponjita o con las manos.

Crema de caléndula-aloe
Paletas de aloe flores de caléndula, conocida en Chile como Chinita, 500 gramos crema base (novobase) o cremas tipo emulsionadas, ½ de alcohol, 15 ml aceite de almendras, 10 gotas de esencia (elección).

Retirar las espinas de los bordes de cada paleta, luego abrir las paletas por el centro, y sacar todo el gel. Deshacer las flores de caléndula.


Colocar en un frasco de vidrio y cubrir con alcohol. Dejar macerar por 15 días en un lugar fresco y oscuro. Pasado este tiempo filtrar con una gasa. Luego almacenarlo en un matraz y rebajar el contenido a baño María hasta obtener el 50% de este, es decir si son 500 cc debe quedar en 250 cc.


Cuidar que no hierva el contenido ni el agua, pues al tener alcohol puede explotar, por eso es conveniente realizarlo en una olla eléctrica y si se hace a gas, utilizar un matraz como envase. Luego se coloca el contenido que pasamos a llamar tintura madre de aloe-caléndula, en nuestra crema base más el aceite y la esencia a elección.