La grafología como herramienta para el autoconocimiento

La huella que deja la escritura son símbolos que hablan de la personalidad.

Emol
Mi. 19 de septiembre de 2012, 07:00
Más Ménos


“Al comunicarnos a través de la escritura, no solo se manifiesta un pensamiento, una idea, si no que también dejamos grabados nuestras características individuales y proyectamos rasgos de nuestra personalidad”, afirma María Soledad Nilo, perito calígrafo y perito grafólogo.

La experta dice que con los trazos gráficos se pueden conocer motivaciones fundamentales, cualidades cognitivas y patrones conductuales habituales, grados de vitalidad, orientación profesional y diagnosticar su equilibrio mental, nervioso, fisiológico, moral y emocional.


“La grafología es tan antigua como el primer escrito hecho por la mano del hombre y se enmarca dentro del conjunto de técnicas proyectivas, que definen al acto de escribir como una dinámica neuromotora con directrices neurológicas”, conceptualiza.


Y cita al médico y psiquiatra alemán George Meyer, quien señala que la escritura como forma de expresión motriz está íntimamente relacionada a las variaciones orgánicas y psicológicas del individuo. Es decir, un estímulo que afecte al cuerpo o la psiquis tiene una repercusión directa en la escritura. De ahí que todos escribamos distinto y que sea difícil imitar la letra y firma de otra persona.


Por eso, establece que la grafología es una herramienta páctica e inmediata que nos permite conocernos e ir descubriendo qué aspectos de la personalidad son conocidos y asumidos y otros desconocidos o no tan aceptados.

Simbolismos

La perito, que realiza talleres de grafología personal para el desarrollo personal en el Centro Nueva Esperanza (www.centronuevaesperanza.cl), señala que con la escritura una persona se define a sí misma.


“El psiquiatra suizo Max Pulver definió que el hombre se mueve entre símbolos ancestrales que quedan reflejados en las zonas de la escritura, izquierda, derecha, centro, arriba, abajo, ya que el acto escritural consciente es un dibujo inconsciente, en donde el sujeto proyecta su naturaleza física y psíquica”, referencia.


Entonces, la idea es estudiar lo que simboliza cada una de las letras, firmas, dibujos o garabatos, que son proyectados a mano en el espacio gráfico u hoja que por las diversas investigaciones que María Soledad Nilo (grafopericial@gmail.com) menciona, representaría lo que acontece en nuestro interior.


Estos símbolos también son estudiados por su formas. “Toda letra, dibujo, garabato se puede traducir a figuras geométricas simples, como son rectas, curvas, ángulos, puntos que tienen un signficado preciso que da cuenta de tu personalidad”, puntualiza la experta.


Por ejemplo, dice María Soledad Nilo, una recta es representativa de la rapidez y claridad de pensamiento. La curva es una línea continua que varía de dirección paulatinamente lo que se lee como flexibilidad y adaptación. Mientras que un ángulo, definido como una trayectoria lineal que presenta un cambio drástico de pendiente, sería una figura que ejemplifica inflexibilidad o intransigencias frente a un estímulo.


A su vez, el punto, que es la mínima expresión gráfica en un plano, se entiende en grafología como la cualidad de captar el detalle o pormenor del asunto tratado o ejecutado. Para un análisis grafológico se usa que la persona escriba a mano sobre un fondo blanco, limpio un texto en particular. Esto, porque para el estudio es necesario considerar al texto completo, los márgenes, la forma de las letras, su legibilidad y estabilidad, la disposición del texto y líneas, la prolijidad y aspecto general del escrito.


A lo que se suma el ambiente gráfico, que atiende ocho aspectos significativos: orden, tamaño, forma, dirección, presión, velocidad, continuidad e inclinación.

La firma

La rúbrica y firma para María Soledad Nilo son el resultado de una búsqueda muy personal pues son el símbolo escritural que refleja directamente el cómo es la persona. De ahí que sea interesante conocer qué estamos expresando a través de ella.


“Es que como nadie te enseña a hacerla es una de las formas gráficas más representativa del YO íntimo que es interesante analizarla”, afirma.


En forma muy general y como ejemplo, enseña que el colocar los puntos, cuando corresponda, da cuenta de una capacidad detallista de la persona, y un texto ordenado en general, refleja igualmente orden en cómo nos desenvolvemos.


En esta área, sugiere que las firmas en general no invadan el texto, ya que dan cuenta de cierta tendencia a manifestar una actitud más invasiva en relación a los espacios de los otros.


Pero, advierte que, el simbolismo de la firma debe ser considerado en relación al texto, ya que este último es el escenario social donde interactúa el sujeto.


Para tener un estudio sencillo de su firma, en la web http://www.grafologico.com/firma/ existe un texto gratuito que da algunas pautas de lo que se está expresando en la rúbrica personal.

Otros usos

Por tanto, el tomar conciencia de cómo uno escribe sirve básicamente para el desarrollo personal y el autoconocimiento. Ahora, para seguir ahondando en esta línea escritural y potenciar rasgos característicos, la grafólogo María Soledad Nilo, acreditada en Sistema Riasec Pi, propone utilizar la “Programación Neuroescritural”.


Es una herramienta, expone, que permite la modelación de la escritura para resaltar aspectos fundamentales de la conducta, tales como “la autorregulación, disciplina, voluntad, niveles de atención y perseverancia, entre otros”.


Pero además, la grafología servirá para la orientación personal, selección de personal porque verifica la idoneidad profesional y ayuda en la orientación vocacional y por supuesto, en peritajes grafológicos y caligráficos.


En el ámbito escolar se usa también para el conocimiento del alumnado, la detección de trastornos de aprendizaje y capacidades específicas e incluso, existe una rama que se llama grafopatología que detectaría enfermedades, antes de que se declaren de forma sintomática.