Médicos aseguran que las camas elásticas son peligrosas y debieran prohibirse

Los niños que saltan en ellas se exponen a todo tipo de lesiones, algunas leves como esguinces y otras más graves como daños en su columna.

Por M. Francisca Prieto, Emol
Sa. 29 de septiembre de 2012, 07:00
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Pedro (7) jugaba inocentemente, como lo hacen muchos otros niños, en una cama elástica. De pronto, un niño mayor que él, saltó y Pedro perdió el equilibrio, cayendo en la lona sobre uno de sus brazos. "Fractura de codo" fue el diagnóstico que le hicieron en una clínica capitalina, donde también le instalaron dos pernos en su extremidad accidentada.

El percance sufrido por Pedro es más común de lo que se cree. "Las lesiones por cama elástica son frecuentes, en urgencia escolar vemos entre una a tres por semana", cuenta Guillermo Correia, jefe del Departamento de Urgencia Escolar de Clínica Alemana. El médico agrega que a veces se trata de lesiones leves, como esguinces de tobillo, manos o cuello, pero también se registran fracturas de brazos y manos, y -en los casos más graves- lesiones de cuello que afectan a los cuerpos vertebrales, fracturas o daño serio a la columna cervical.

"Son, en consecuencia, peligrosas y los niños deberían recibir adecuado control al jugar en ellas", afirma Correia, una opinión que coincide con la que tienen sus colegas extranjeros, que incluso se aventuran a decir que las camas elásticas debieran prohibirse.

De hecho, esta semana la Academia Americana de Pediatría se refirió al tema con la publicación de un artículo titulado "Seguridad de los trampolines (camas elásticas) en la infancia y la adolescencia". El documento comienza recordando que inicialmente estos aparatos fueron diseñados como una herramienta de entrenamiento para acróbatas y gimnastas. "El uso recreacional de ellos es un fenómeno más reciente, principalmente impulsado por el aumento de la disponibilidad de trampolines relativamente baratos comercializados para el uso doméstico", señalan Susannah Briskin y Michele LaBotz, autoras principales del texto.

Las doctoras, ambas pediatras, agregan que desde 1977 el organismo viene publicando declaraciones respecto al uso de las camas elásticas y las lesiones que éstas pueden provocar, siempre con el objetivo de desalentar que los aparatos sean utilizados de manera recreacional. Y aunque reconocen que las tasas de lesiones han ido en descenso desde 2004, alertan que la posibilidad de que ocurran accidentes de gravedad continúa siendo relativamente alta.

En este sentido, Briskin y LaBotz sostienen que diversos estudios han revelado que aproximadamente ¾ de las lesiones que se registran en los trampolines ocurren cuando varias personas saltan en ellos al mismo tiempo. En estas situaciones son los más pequeños quienes tienen más posibilidades de sufrir un accidente si es que sus compañeros de juego son más pesados. "Las diferencias de peso entre los participantes, combinado con habilidades motoras menos desarrolladas, contribuyen a aumentar el riesgo de fracturas y dislocaciones en los niños pequeños", dicen las expertas.

Por otra parte, las doctoras agregan que las caídas desde las camas elásticas pueden ser graves, y detallan que representan entre el 27 y el 39% de todas las lesiones asociadas a estos aparatos. Añaden que no existe evidencia de que las mallas incorporadas en 1997, hayan influido significativamente en las proporciones de las lesiones atribuibles a las caídas e incluso aseguran que pueden dar una falsa sensación de seguridad.

Briskin y LaBotz también se refieren a los golpes que los niños pueden darse contra el marco de las camas elásticas o sus resortes. Señalan que aproximadamente el 20% de las lesiones en estos aparatos son atribuibles a este tipo de accidentes y, al igual que en el caso anterior, afirman que no hay evidencias de que la incorporación de rellenos acolchados ayuden a evitarlos o por lo menos a disminuirlos.

En relación a las lesiones más comunes que niños y adolescentes sufren en los trampolines, los esguinces de tobillo son los que encabezan la lista. Sin embargo, las pediatras advierten que también pueden ocurrir accidentes más alarmantes, como aquellos que afectan a la cabeza y al cuello. Los primeros en general se deben a caídas desde los trampolines, mientras que los segundos comúnmente se dan cuando las acrobacias fallan y se produce una hiperflexión o hiperextensión de la espina cervical.

Recomendaciones

Frente a la gran cantidad de peligros que implica el uso recreacional de las camas elásticas, Briskin y LaBotz concluyen que los médicos debieran desaconsejar a sus pacientes jugar en estos aparatos, así como también explicarles que según los datos disponibles, las medidas de seguridad implementadas no han reducido en forma significativa las tasas de lesiones y que accidentes catastróficos pueden ocurrir.

Y en el caso de que las personas insistan en subirse a ellas, las pediatras entregan las siguientes recomendaciones:

1.- Deben ser utilizadas por un solo jugador a la vez.

2.- Deben contar con un acolchado protector en buenas condiciones y adecuadamente instalado.

3.- Deben instalarse a nivel del suelo o sobre una superficie plana y en un área libre de cualquier peligro.

4.- Deben ser inspeccionadas con frecuencia y, si es necesario, reemplazar las partes que estén dañadas.

5.- Si no es posible repararlas, están desgastadas o dañadas, deben ser desechadas.

6.- Como las acrobacias son la causa más común de lesiones en la espina cervical, no deben realizarse en este tipo de aparatos.

7.- El juego debe ser supervisado en todo momento por un adulto.