"Jugar y crecer", el libro "salvavidas" para los padres que no saben cómo entretener a sus hijos

Escrito por dos psicólogas y una profesora básica, el texto entrega más de 100 alternativas de juegos, algunos tradicionales y otros muy novedosos.

Emol
Sa. 20 de octubre de 2012, 07:00
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"¿Estoy aburrido/da, qué puedo hacer?", es la clásica pregunta que hacen los niños cuando están enfermos, está lloviendo o llevan varias horas viajando arriba del auto. Y también una interrogante que pone a prueba la creatividad de los padres.

Por esta razón, el libro "Jugar y crecer. Un juego para cada día" (El Mercurio Aguilar) se presenta como una excelente alternativa para hacer frente al desafío que implica entretener a los más pequeños en una época en que la televisión, el computador y las consolas de videojuegos tienen todas las de ganar.

Escrito por las psicólogas Neva Milicic y Pilar Álamos, y la profesora básica Luz Pacheco, el texto se presenta como una guía que además de sugerir más de 100 actividades, también busca dejar en evidencia la importancia que tiene el juego en el desarrollo cognitivo, emocional y motor de los niños.

"Jugar y crecer" propone juegos según la edad de los niños (de 2 a 4 años, de 5 a 7 y de 8 a 10) y también de acuerdo  a la situación en que se encuentran (al aire libre, cumpleaños, está lloviendo, estoy enfermo y voy de viaje). Algunas de las entretenciones son muy conocidas -el luche, tirar la cuerda, ponerle la cola al burro, etc.-, mientras que otras son bastante novedosas. Asimismo, cada una de las actividades tiene un objetivo o habilidad específica a desarrollar.

Por ejemplo, para ayudar a los más pequeños a identificar los colores, las expertas sugieren el juego "¿Dónde está el color…?", el cual consiste en colocarle al niño una pulsera de lana de un color determinado e invitarlo a buscar cosas del mismo tono. Esta es una entretención indicada para cuando se está al aire libre.

Si los padres desean estimularles su capacidad de atención, las autoras proponen la actividad "¿Cómo era el cuento?", una buena opción para ser realizada durante un viaje. La idea elegir un libro que tenga ilustraciones atractivas, leerlo e ir modificando la historia inventando cosas absurdas. "Lo más probable es que (el niño) proteste y diga que se ha cambiado el argumento", sostienen las autoras.

Si lo que se busca es desarrollar la memoria visual, una alternativa es el juego "Memorión", ideal para implementarlo con niños de 5 a 7 años cuando está lloviendo. En él pueden jugar tres o más participantes, a quienes se muestran diez objetos pequeños (llave, lápiz, moneda, anillos, etc.) durante 30 segundos. Luego se tapan con un paño y se invita a los niños a recordar los que más puedan.

Para estimular el lenguaje a niños del mismo rango de edad, se sugiere la actividad "Lo contrario de…", que básicamente consiste en buscar antónimos de palabras sencillas como día-noche, alto-bajo, gordo-flaco, etc. Se trata de un juego ideal para cuando se va de viaje.

En el caso de querer incentivar el sentido y ritmo musical de los más grandes (8 a 10 años), Milicic, Álamos y Pacheco plantean el juego "Seguir el ritmo", muy indicado para cuando se celebra un cumpleaños. Para realizarlo se requiere música y dos esmaltes de uñas de diferente color. La idea es que los niños se sienten en un círculo y se vayan pasando los esmaltes en sentido contrario mientras suena la música. Cuando ésta se detenga, los jugadores que tengan los esmaltes en sus manos se pintan una uña. Quienes se pinten dos de diferente color pierden y deben retirarse del juego.

Para estimular la discriminación auditiva, las autoras proponen la actividad "Hablar en chino", la cual consiste en reemplazar las letras "R" de las palabras por "L", para que así se oigan como las pronuncian los orientales. Se les puede sugerir a los niños la siguiente competencia: quién puede "hablal más tiempo sin eloles".

Otras entretenciones

Además de los juegos, "Jugar y crecer" da espacio a las adivinanzas, a las rondas -está la letra de las clásicas "Arroz con leche", "Niña María" y "Aserrín, aserrán", entre otras- y a canciones para saltar la cuerda.
Asimismo, se recuerdan rimas típicas de antaño como "Dos y dos" (Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciséis…) o "Los meses" (Treinta días trae septiembre con abril, junio y noviembre. De veintiocho sólo hay uno. Y los demás treinta y uno).

Otras entretenciones propuestas en el libro son los colmos ("¿Cuál es el colmo de un libro? Que en otoño se le caigan las hojas"), los trabalenguas ("Erre con erre guitarra. Erre con erre barril. Rápido ruedan las ruedas, por los rieles del ferrocarril") y el sudoku, juego de lógica sobre el cual se enseñan los primeros pasos.

Los sí y los no al momento de jugar
Para lograr que las actividades propuestas en su guía sean exitosas, las autoras entregan las siguientes “reglas” a los padres:



- Estar atento a los gustos y necesidades del niño y proporcionarle juegos que lo satisfagan.
- Respetar y valorar las elecciones del niño: ¡qué entretenido el juego que escogiste!, ¡qué bonito el color que elegiste para pintar!
- Intentar exponer al niño a juegos en los que sea exitoso.
- Si el niño presenta alguna dificultad, simplificar el juego o concretar la tarea lo más posible.
- Reconocer y señalar los logros del niño: ¡qué ágil eres!, ¡tantas palabras que te sabes!

NO

- No obligar al niño a jugar si nota cierto rechazo o aburrimiento.
- No insistir en continuar el juego cuando el niño esté cansado.
- No es necesario hacer todos los juegos. La elección depende de los gustos y necesidades de cada uno.
- No intentar adelantar al niño con juegos que están fuera de sus competencias o rango de edad.