¿Pensando en el traje de baño? Las alternativas para lucir un vientre plano este verano

Aunque las mujeres tienen una predisposición genética a acumular grasa en esa zona, la vida sedentaria y la mala alimentación acrecientan el problema. Encuentra aquí los ejercicios, tratamientos estéticos y las cirugías que pueden ayudar a solucionarlo.

Por M. Francisca Prieto, Emol
Ma. 23 de octubre de 2012, 08:18
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Octubre ya está llegando a su fin y la temporada de trajes de baño se acerca rápidamente. De seguro muchas mujeres deben mirarse al espejo cada mañana y pensar: "No estoy en condiciones de ponerme uno, algo debo hacer". Si estás en esa situación, a continuación te mostramos las alternativas que tienes para mejorar la apariencia de tu abdomen y poder lucir con orgullo un vientre plano este verano.

Eso sí, antes debes saber por qué se produce el molesto problema del popularmente conocido "rollito". Francisco Navarrete, kinesiólogo del centro de estética Pretty Woman, explica que la principal causa de éste es la predisposición genética que tienen las mujeres a acumular grasa en el abdomen. "Las mujeres preparan su cuerpo para el embarazo, ése es el fin de acumular grasa. Guardan reservas energéticas para tener fuerza y para poder obtener una buena lactancia", afirma.

Pero a esta realidad difícil -o imposible- de cambiar, se suman otras dos razones que sí pueden modificarse. La primera es el estilo de vida sedentario que cada vez más mujeres están llevando, sobre todo aquellas que trabajan y a las que no les queda tiempo de realizar alguna actividad física.

La segunda es la mala alimentación. "Últimamente en Chile las mujeres se están preocupando cada vez menos por su alimentación, están comiendo a deshora, ingiriendo grandes cantidad de carbohidratos (…) y toda la energía que uno ingiere y no ocupa, se almacena como grasa", sostiene Navarrete.

¿Qué opciones existen, entonces, para solucionar el problema? La primera, más sencilla y también gratis son los ejercicios localizados. Carla Caprile, personal trainer de Hard Candy Fitness (el gimnasio de Madonna en Chile), recomienda tres que se pueden hacer en casa:

- Abdominales en plancha horizontal: acostarse en el suelo en posición decúbito abdominal, es decir, boca abajo. Levantar el cuerpo en forma totalmente recta, apoyándose en los antebrazos y en la punta de los pies. Mantener la posición por entre 30 y 40 segundos, y repetirla tres o cuatro veces.

- Abdominales oblicuos en plancha lateral: acostarse en el suelo con el cuerpo de costado. Apoyar el antebrazo del lado que está hacia el suelo y ubicar un pie sobre el otro. En esa posición hay que elevar la cadera, enfocando el trabajo muscular en los oblicuos. Carla Caprile aconseja realizar tres a cuatro series de 15 a 20 repeticiones por lado. "Para aumentar la dificultad se puede mantener la posición de forma isométrica (contracción constante), con la cadera elevada por 30 segundos y repitiéndolo tres a cuatro veces por lado", agrega.

- Abdominales crunch con piernas elevadas: acostarse en el suelo en posición decúbito dorsal, es decir, boca arriba. Elevar las piernas de manera que queden en 90° en relación al tronco. Ubicar las manos detrás de la nuca, inspirar y llevar el tronco hacia las piernas, despegando del suelo aproximadamente la mitad de la espalda. Para terminar el movimiento se baja lentamente el tronco mientras se exhala. "Podemos aumentar la dificultad ocupando un balón de arena o una botella con agua, sosteniéndola con ambas manos, y cada vez que se eleve el tronco hacia la piernas, llevamos el objeto, con los brazos extendidos, hacia arriba", acota la personal trainer.

Tratamientos estéticos

Si los ejercicios propuestos no te bastan o no tienes el ánimo de hacerlos, la siguiente alternativa es meterse la mano al bolsillo y pagar un tratamiento estético. En este sentido, Francisco Navarrete señala que el más clásico de todos son los masajes manuales, ya sean reductivos o reafirmantes, los cuales se pueden complementar con aparatología, como terapias con ultrasonido o mantas térmicas.

Otra opción un poco más invasiva es la lipocavitación, la cual es una especie de liposucción sin cirugía. "Lo que hace es emitir un ultrasonido de baja frecuencia para provocar la destrucción de los adipositos. Se produce un burbujeo en los líquidos del cuerpo que va rompiendo las paredes de los adipositos y se va liberando el contenido graso. Por lo tanto, se destruye la célula y es muy difícil que la grasa se vuelva a acumular en la misma zona", explica el kinesiólogo.

Navarrete agrega que con este tratamiento es posible perder entre medio centímetro y un centímetro por sesión, siendo necesarias entre seis y 10 para obtener resultados. "Con seis sesiones ya se ven resultados notorios y que perduran en el tiempo", asegura.

La dermoescultura es otra alternativa para eliminar la grasa abdominal. "Es un tratamiento de aspiración (…) que lo que hace principalmente es movilizar grasas, activar la circulación y darle como el incentivo al cuerpo para empezar a ocupar la grasa que tiene acumulada", dice el kinesiólogo.

En tanto, en el centro de estética Body Up ofrecen el tratamiento denominado HPP o "hipopresivo". "Está siendo muy utilizado en la actualidad, da énfasis al trabajo abdominal específico, centrado en el músculo transverso abdominal que al ser activado realiza un efecto 'corsé', lo que permite acentuar la cintura, generar compresión de vísceras abdominales y disminuir dolores lumbares, además de corregir las costillas aladas tan frecuentes en las mujeres", explica Joyce Gatica, kinesióloga del establecimiento.

El HPP es realizado por una kinesióloga, cada sesión tiene una duración de 30 minutos y para obtener resultados visibles se recomienda hacerlo tres veces a la semana.

Otra opción que también ofrece Body Up es Velasmooth, el cual utiliza una tecnología nueva llamada ELOS (Electro Optical Synergy), que combina la radiofrecuencia y el infrarrojo, además vacumterapia o terapia de vacío. "Estas tres funciones permiten realizar un tratamiento profundo pero a la vez no invasivo, actuando en dos campos: reducción y reafirmación", señala Gatica. Quienes eligen esta alternativa, son evaluadas desde la primera y hasta la última sesión.

Cirugía para las valientes

En caso de que los tratamientos estéticos no te den resultado o bien no tienes ganas de estar hasta tres meses y medio sometiéndote a uno, sólo te queda entrar a pabellón. Eso sí, el cirujano plástico Roy Sothers sostiene que antes es posible hacer un último intento con dos procedimientos que a su juicio son bastante buenos para reducir pequeños volúmenes de grasa en el abdomen, o para mejorar la elasticidad de la piel y de los tejidos en general.

El primero se denomina V-Shape, el cual utiliza radiofrecuencia junto a un láser de drenaje linfático electrónico. "Es un tratamiento que se hace en varias sesiones y sirve para gente más bien delgada que tiene la piel un poquito suelta, algo de celulitis y, por supuesto, no requieren cirugía todavía", explica el médico.

El segundo es la criolipólisis, el cual destruye la grasa con la ayuda del frío. "También es para gente que tiene el rollito más que nada, que tienen una piel relativamente buena y que no tiene exceso de tejido", indica Sothers.

Ahora, si tu piel está fallando, tienes estrías y presentas acúmulos grasos importantes en diferentes partes del abdomen, sólo te queda ser valiente y someterte al bisturí. En esta categoría el procedimiento más sencillo es la liposucción o lipoescultura, con la cual se logra embellecer los contornos corporales, afinando la cintura, sacando el exceso de grasa sobre las caderas y dejando el abdomen lo más plano posible.

Sin embargo, para algunas pacientes la liposucción no es suficiente, quedándole como única alternativa la abdominoplastía. "Hay cuatro tipos. La más sencilla es solamente sacar un poquito de piel abajo, en el sector de la cesárea, siendo esto mismo asociado al uso de liposucción y generalmente con un arreglito de los músculos por dentro", sostiene el cirujano plástico.

En la vereda opuesta está la abdominoplastía tradicional, la cual contempla una lipoescultura de todo el contorno corporal -aproximadamente desde el bajo busto hasta las caderas-, cierre de músculos y retiro del exceso de piel.

Tanto en el caso de las liposucciones más grandes como en el de las abdominoplastías, la paciente debe quedarse por lo menos una noche en la clínica, sobre todo para manejar el dolor postoperatorio a través de medicamentos endovenosos bastante potentes. "Y al día siguiente se va con su tratamiento a la casa", dice Roy Sothers.

El médico agrega que aunque lo ideal es hacerse este tipo de procedimientos en invierno, quienes lo necesiten aún están a tiempo de someterse a uno para el este verano. "En promedio, una persona que se hace una cirugía con liposucción o abdominoplastía tiene que pensar que va a estar un mes por lo menos en condiciones de no ponerse un traje de baño, porque va a haber inflamación, hinchazón, moretones, edemas y las formas estéticas todavía no se consiguen completamente. Por lo tanto, pensando en eso, la paciente si quiere estar bien para febrero, se puede operar incluso a fines de diciembre", asegura.