Carboxiterapia, el tratamiento con dióxido de carbono para mejorar la piel

Tiene diversas indicaciones, pero es especialmente efectivo en el combate de la celulitis y las adiposidades localizadas.

Por M. Francisca Prieto, Emol
Ma. 27 de noviembre de 2012, 08:13
Más Ménos

Se dice que el oxígeno hace maravillas en la piel y de hecho muchas mujeres famosas lo usan para atenuar arrugas, reafirmar y lograr un aspecto más saludable. Sin embargo, su opuesto, el dióxido de carbono, también ha resultado ser un buen aliado en los tratamientos de belleza, lo que ha dado origen a la denominada carboxiterapia.

Se trata de un método que sirve para diversas indicaciones y que, dada su eficacia, ha sido considerado como “el nuevo bótox”, como hace unos días publicó el Mail Online.

Pero, ¿qué es exactamente? María José Moreno, directora médica de Beauty Clinic -una de las pocas clínicas de medicina estética que realiza el procedimiento en Chile-, explica que básicamente la carboxiterapia mejora la oxigenación de los tejidos.

"La técnica consiste en introducir microdosis de dióxido de carbono en concentración y pureza médica en el tejido subcutáneo. Eso provoca a nivel local un desplazamiento de la curva de la hemoglobina, mejorando la oxigenación del tejido (…) lo que produce una mejoría a nivel de la piel", sostiene.

El medio británico lo explica con otras palabras: "El exceso de CO2 convence al cuerpo de que le falta oxígeno, lo que induce a una liberación de éste en la sangre, mejorando la circulación en el área".

De esta manera, el tratamiento se puede utilizar para suavizar arrugas, eliminar los círculos oscuros que aparecen bajo los ojos, desvanecer cicatrices, y combatir adiposidades localizadas y celulitis. "La celulitis es un problema crónico muy difícil de tratar y con esta técnica se logran lejos los mejores resultados", asegura María José Moreno.

La especialista, quien es médico cirujano y máster en medicina estética, cuenta que la carboxiterapia existe desde la década de los '50, pero que su uso en el mundo de la belleza es relativamente reciente.

"Lo descubrió un equipo médico que trabajaba en patologías vasculares, gente que tenía problemas arteriales o venosos sobre todo en las extremidades inferiores", señala. Al aplicar la técnica a sus pacientes, los especialistas comenzaron a percatarse de que ésta tenía efectos secundarios beneficiosos. De ahí que fuera introducida a la medicina estética.

Molesto, pero no doloroso

Es importante destacar que los tratamientos de carboxiterapia deben ser realizados por un médico, ya que implican el uso de agujas, aunque éstas sean de tamaño muy pequeño.

Todo el procedimiento es totalmente computarizado. "El dióxido de carbono se inyecta en forma de gas que pasa a través de una máquina que regula los flujos y los tiempos (…) La máquina se programa y el especialista va haciendo las aplicaciones", explica María José Moreno.

¿Es doloroso?, seguramente te preguntarás. "Es muy relativo. Yo diría que no produce dolor, sí una pequeña molestia en algunos pacientes que son más sensibles", afirma la doctora.

Asimismo, los efectos secundarios son muy escasos y normalmente a nivel local: pequeños hematomas en la zona donde se hizo la punción, heritemas o enrojecimiento, etc. "Pero son reacciones muy discretas y desaparecen en forma espontánea", aclara María José Moreno.

Y como la carboxiterapia es un tratamiento que actúa a nivel local, la especialista sostiene que tiene muy pocas contraindicaciones. "No se lo pueden hacer pacientes con insuficiencia respiratoria crónica o con daño grave en algún órgano, que en realidad no son los pacientes que normalmente consultan por patologías estéticas", dice.

La extensión de los tratamientos de carboxiterapia es bastante relativa, aunque en general se habla de entre cuatro y ocho semanas, con una o dos sesiones semanales que pueden ser de 30 o 60 minutos dependiendo de la zona a tratar. En el caso de la celulitis, por ejemplo, siempre se considera un mínimo de ocho semanas, aunque puede variar de acuerdo al diagnóstico y a la etapa en que se encuentra la "piel de naranja" que tanto atormenta a las mujeres.

Los resultados, en tanto, son de rápida aparición y muy larga permanencia, debido a que -según explica la especialista- "se trata el origen del problema a nivel microcirculatorio".

Así como la duración de los tratamientos con dióxido de carbono es relativa, el costo de ellos también lo es. "La gente siempre quiere saber (cuánto valen), por eso nosotros hacemos una evaluación sin costo para elaborar un presupuesto", explica María José Moreno.

Sin embargo, para que te hagas una idea, hasta hace pocos días un sitio de cupones de descuento ofrecía dos sesiones de carboxiterapia por $84.000 en vez de $240.000; cuatro por $145.000 en vez de $435.000 y seis por $189.000 en vez de $630.000.