Especialista advierte que fin de año es una época complicada para el buen dormir

El calor, las celebraciones e incluso el inicio de las vacaciones, se confabulan para modificar nuestros hábitos de sueño.

Emol
Lu. 31 de diciembre de 2012, 11:03
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Fin de año muchas veces es sinónimo de cansancio, estado que generalmente se asocia a que se está cerrando un ciclo, a que hay que dejar cosas terminadas antes de partir al descanso estival  o simplemente a que se han acumulado meses de trabajo y estudio.

Pero también hay otras razones. Según Julia Santin, neuróloga jefe del Centro de Sueño UC, las celebraciones como Navidad y Año Nuevo, y las altas temperaturas que se registran durante diciembre, hacen que cambien nuestras horas de sueño habitual.

"El alcohol y comidas nocturnas aumentan la intensidad de apnea del sueño, privación de sueño, tabaquismo social y fatigabilidad (…) Otro fenómeno que se ha visto con estos factores es que aumenta el síndrome de piernas inquietas (dormir moviendo ininterrumpidamente las piernas)", señala la especialista en el blog Fuente Médica UC.

Santin agrega que el consumo de alcohol fragmenta el sueño en la segunda mitad de la noche, produciendo un sueño de mala calidad y muchas veces con pesadillas. "La recuperación se produce vía aumento de etapas profundas de sueño (sueño delta y REM) en los días siguientes al trasnoche", sostiene.

En tanto, el calor empeora la calidad de sueño ya que el buen dormir está aparejado a una disminución de la temperatura corporal y ambiental. "La agitación impide un ambiente de tranquilidad que favorece el dormir", dice la neuróloga, por lo que, para evitar esto, su recomendación es descansar en un dormitorio cuya temperatura esté entre los 18 y 20 grados Celsius.

Otros consejos de la especialista para estos días es evitar trasnochar, así como también organizarse para no estar preparando maletas y otras cosas justo antes de salir de vacaciones. "La somnolencia puede motivar un accidente y echarlas a perder. Y tampoco trasnochar el día del regreso, porque debemos habituarnos a una rutina de sueño para dormir mejor", concluye.