Combate por la vida: boxeadora tiroteada por su padre vuelve al ring

Su padre la hirió en 2011 porque se sintió relegado.

Por Almudena de Cabo, DPA
Sa. 12 de enero de 2013, 07:00
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BERLÍN. - La boxeadora tiroteada por su padre, Rola El-Halabi, luchará hoy para reconquistar el título mundial en peso ligero en un combate donde habrá mucho más en el ring que las contrincantes.
"Boxeo para volver a la vida", comentó la alemana-libanesa en una entrevista con el diario alemán "Bild".

"Mi padre quiso verme hundida, pero no verá cumplido su deseo. Me fui como campeona mundial y regresaré como campeona mundial".

El-Halabi luchará por dejar atrás una historia que conmocionó al mundo el 1 de abril de 2011, cuando su padrastro y ex manager intentó truncar su vida cegado por el odio al verse relegado.

Hicham Roy El-Halabi irrumpió enfurecido en su vestuario del pabellón deportivo de Berlín donde la boxeadora se preparaba para el combate por el título mundial y le disparó cuatro veces: en los dos pies, en la rodilla izquierda y en la mano derecha.

Tras una larga temporada postrada en silla de ruedas, cinco operaciones y seis meses de entrenamiento, la boxeadora luchará hoy contra los recuerdos que acechan en su mente.

"Sólo temo la entrada en el vestuario. Allí es donde volverán a acudir a mi mente todas las imágenes horribles de aquel día. Cuando entra alguien me estremezco. Tengo miedo de venirme abajo, llorar y de que todo vuelva a acudir a mi memoria", explica.

La expectación por el combate en el Ratiopharm-Arena de Ulm contra la alemano-italiana Lucia Morelli es enorme. "Todo depende del 12 de enero: mi futuro, mi bienestar, cómo poder superar este trauma", comentó El-Halabi.

La ex bicampeona mundial de los ligeros ha convertido su regreso en su personal terapia, pero aún le queda mucho camino por recorrer para dejar atrás lo ocurrido.

"Sigo teniendo pesadillas. Nochevieja fue horrible para mí. El sonido de los fuegos artificiales reavivó en mi mente todo lo sucedido ese fatídico día y por un momento volví a estar en ese vestuario", recuerda.

Su fortaleza y coraje la han convertido en un modelo de superación. "Mi alma sigue sufriendo, pero me transformaré en una máquina para el combate", indica.

Por si su historia personal no fuera suficiente, también está en juego la subsistencia de la boxeadora de 33 años al asumir personalmente los costes de la organización del combate.

"Si las cosas se tuercen, no terminará sólo mi carrera, sino también significará que estaré arruinada económicamente", declaró al rotativo "Die Welt". "El evento tiene un coste de seis cifras, por lo que estoy condenada a ganar", agregó.

De momento los números están de su parte: 17 victorias y sólo tres derrotas. La nueva vida de Rolas El-Halabi comenzará así mañana y contará con el respaldo de 5.000 aficionados que ya han adquirido las entradas de un combate con aforo para 7.000.