Los niños de la India sufren abusos de forma generalizada y silenciosa

Dramático informe de Human Rights Watch.

DPA
Ju. 07 de febrero de 2013, 11:48
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NUEVA DEHLI. - Un informe de Human Rights Watch (HRW) sobre los niños víctima de abusos sexuales en la India denuncia que se trata de hechos "inquietantemente comunes" y que los menores son a menudo maltratados y humillados por la policía, los médicos y funcionarios.

El informe, que se conoce en medio del juicio por la violación en grupo y muerte de una estudiante de 23 años, pone el acento sobre la falta de protección de las autoridades también en lo que respecta a los niños.

"Los instrumentos del gobierno fracasan a la hora de garantizar la protección de los niños", señala la directora para el sur de Asia de HRW, Meenakshi Ganguly, que pide que se mejore el cuidado de los menores como parte de las reformas que se planean ante el caso de la joven violada.

La organización presentó hoy su reporte de 82 páginas, titulado "Romper el silencio: El abuso sexual de niños en la India".

Una de sus principales conclusiones es que los abusos son "inquietantemente comunes" en los hogares de las víctimas, en las escuelas y asilos de menores.

Los policías muchas veces se niegan a aceptar las denuncias de abusos. "Muchos niños sufren un segundo abuso con traumáticos exámenes médicos y de la policía y otras autoridades, que no quieren oír o creer en sus declaraciones", afirma HRW.

El informe no contiene datos estadísticos sobre el alcance de los abusos. Los activistas de derechos humanos realizaron más de 100 entrevistas con víctimas, sus familiares, expertos y funcionarios. HRW cita testimonios de sus entrevistas.

Por ejemplo el de una adolescente de 16 años que fue violada por dos hombres de su pueblo. Cuando fue a la policía, "algunos de ellos decían que yo había querido irme con esos chicos. Me exigían que dijera que era su novia. Cuando fui al reconocimiento médico, la doctora dijo que yo había sido golpeada, mordida y arañada pero que no había heridas internas. Me empecé a sentir desamparada. Nadie me creía, y nadie me cree ahora. Los habitantes del pueblo dicen cosas terrible sobre mí".

El reporte destaca que los esfuerzos del gobierno por atajar el problema fracasarán "a menos que se implementen de manera apropiada mecanismos de protección y se reforme el sistema de justicia para garantizar que se denuncien los abusos y se persigan".