Ex anoréxica muestra sus curvas como ejemplo de superación

Bajó en tres meses de 62 a 49 kilos, hundiéndose en uno de los peores momentos de su vida. Por estos días, tras años de haber recuperado un peso saludable, participó en un concurso de ropa interior, mientras difunde la importancia de sentirse segura con el cuerpo.

Emol
Sa. 04 de mayo de 2013, 07:00
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"Estoy saludable y por eso sé que me veo bien en ropa interior”, aseguró Alice.

"Estoy saludable y por eso sé que me veo bien en ropa interior”, aseguró Alice.

Facebook Vote Alice Jackson

Totalmente irreconocible es la imagen que Alice subió a internet, donde aparece en plena etapa de anoréxica.

Totalmente irreconocible es la imagen que Alice subió a internet, donde aparece en plena etapa de anoréxica.

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“Me sentía realmente deprimida y ni me importaba si podía morir. Simplemente, me sentía horrible y en todo lo que podía pensar era en comida y calorías”, recuerda Alice Jackson (26) de uno de los peores momentos de su vida.

Corría el año 2006, cuando la londinense  ingresó al primer año de diseño de vestuario en la Bournemouth University. Y poco a poco fue subiendo peso, mientras, paralelamente, una depresión iba ganando terreno en su cabeza. Tenía apenas 18 años.

“Me volví insegura. Así que para cuando regresé a mi casa en Navidad, decidí comenzar una dieta (…) Fue un espiral entre parar con la comida y el exceso de ejercicio, y antes de que me diera cuenta, estaba comiendo demasiado poco. (Además), me controlaba para no comer, así que bajé de peso rápidamente”, recordó en una entrevista al Daily Mail.

En solo tres meses, esta mujer de 1,75 y 62 kilos, se dedicó a correr dos horas al día, mientras la base de su alimentación se redujo a un puñado de hojas de lechuga para la cena. Para el final de esta dura etapa, pesaba apenas 49 kg y su salud pendía de un hilo.

“No me sentía bien. Estaba enferma y sin energías, porque estaba comiendo muy poco y me moría de hambre (…) Es horrible estar atrapada en tus pensamientos de comida y peso (...) Solía recostarme en mi cama, pudiendo sentir todos mis huesos. Ese tiempo que estuve atrapada fue espantoso, y sentía que nunca iba a mejorar”.

Tras visitar a sus papás, éstos se asombraron de la evidente pérdida de peso que su hija había tenido en tan poco tiempo, así que le rogaron que pidiera ayuda, al igual que lo hicieron los médicos de su universidad.

Cuando pidió un diagnóstico, los médicos fueron directos al informarle que padecía de anorexia, pero para su fortuna, no era demasiado tarde, y Alice ingresó a un tratamiento que duró un año, en un centro de rehabilitación de trastornos alimenticios.

Sin embargo, recién para fines de su segundo año de universidad, la joven pudo recuperar un peso saludable. “Estaba aún delgada, pero ya no me sentía controlada por el tema de las calorías (…) Es tan rico poder volver a comer y disfrutar de cosas que antes no podía, porque era muy estricta conmigo misma”, recuerda hoy la curvilínea mujer de 70 kilos, quien es una de las 10 finalistas en un concurso de ropa interior para mujeres.

Animada por sus amigos, Alice ingresó a la competencia de Curvy Kate's annual 'Star in a Bra', que busca a la más sexy, linda y sugerente mujer que vista su lencería. Y, pese a que no se quedó con el primer lugar, ya había comentado al The Huffington Post que su interés no era ganar, sino que seguir con la labor que ha adoptado, desde que se recuperó de su trastorno y decidió ser vocera de la confianza que toda mujer debiera tener de su propio cuerpo.

Tanto en organizaciones para personas que sufren desórdenes alimenticios como en su universidad, esta mujer –que hoy trabaja como investigadora de diseños de calzado- ha dado charlas en las que comparte su dura experiencia, esperando ayudar a otras jóvenes que puedan estar pasando por conflictos con su peso.

“Me siento segura de mi cuerpo (…) y creo que es de verdad importante que las mujeres dejen de sentirse insatisfechas con ellas mismas, porque la gente les dice que deberían bajar medio kilo (…) Soy feliz de ser curvilínea y me siento orgullosa de ser curvilínea. Eso es lo más importante”.

Con respecto al concurso, y las fotografías que Alice debió tomarse en calzón y sostén para promocionarse, aseguró sin dudar: “Estoy saludable y por eso sé que me veo bien en ropa interior”.