Mujer obesa posa de fetiche para pagarse un bypass gástrico

Un documental muestra la lucha de tres amigas, obesas mórbidas, por someterse a una intervención médica y bajar el exceso de kilos. “(Te dicen) que está bien ser gordo, pero nadie quiere serlo. A nadie le gusta ser diferente”, dice una de ellas.

Emol
Do. 23 de junio de 2013, 07:00
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ABC News

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"Todos creen esto: el sueño de toda mujer es encontrar al hombre perfecto… Pero en realidad, el sueño de toda mujer es comer de todo sin subir de peso”, dice una de las imágenes compartidas por Zsalynn Whitworth en su Facebook.

Esta mujer de 226 kilos es parte del documental que se estrenó este mes, “All of Me: A Story of Love, Loss and Last Resorts”, y muestra los esfuerzos de tres amigas por operarse para bajar de peso.

El caso de Zsalynn es el que más ha llamado la atención, ya que es tal su determinación, que decidió participar en páginas que promueven la gordura como un fetiche sexual, con tal de juntar el dinero que necesita para su intervención médica.

“(Esto) me hace sentir como una rareza de circo. Pero si eso es lo que quieren ver los hombres, iré al circo entonces”, comentó la mujer en la producción que se mostró en el Festival de Cine de Los Angeles.

Allí se cuenta que Zsalynn, una mujer casada y con una hija de ocho años, se había sometido a una cirugía hace dos décadas, pero que a la larga, resultó ser un fracaso. Actualmente, dice borrar sus sentimientos negativos, comiendo cinco pizzas de un atracón, una bolsa de mantequilla de maní o un tubo de masa de galletas.

“Haz lo que digo, no lo que hago”, es el consejo que intenta darle a su hija, para que ojalá, no imite sus comportamientos con la comida, intentando integrar una alimentación sana en la rutina familiar.

 “(Los grupos para aceptar la gordura) dicen que está bien ser gordo, pero nadie quiere serlo. A nadie le gusta ser diferente (…) (Sé que) nunca voy a ser talla 2, pero espero que después de la cirugía, pueda ser talla 18”, comentó.

Según señaló ABC News, Zsalynn teme pasar su futuro en una silla de ruedas, a menos que baje de peso, y de momento, no pretende dejar los sitios ‘soft porn’ de gordas, hasta que junte la plata suficiente para operarse, porque su seguro de salud no cubre la intervención que necesita. “(Esto) me lo hice yo misma, así que ellos no tienen por qué cubrirlo”, comentó.

Gente gorda: Mirada, pero no escuchada

El documental de la directora Alexandra Lescaze muestra la historia de Zsalynn, de Judy Sinclair y Dawn  Brooks, que se conocieron en 1990, mientras participaban de grupos que promueven la no discriminación de las personas con sobrepeso.

Desde entonces se hicieron aliadas en sus constantes luchas por seguir con éxito un sinnúmero de dietas, pero a ninguna les resultó, así que decidieron entre todas operarse. 'Hemos estado juntas como gordas, y como gordas vamos a adelgazar juntas”, dijo Dawn, quien trabajó como modelo ‘pluz-size’, con 159 kilos.

El la producción explicó, además, que existe una diferencia entre el pensamiento de una mujer gorda y una delgada, en actividades tan comunes como ponerse los calcetines, hasta entrar a un sitio y observar si se es la persona más gorda del sitio.

Judy, sabe bien de qué habla su amiga. En el documental es posible ver una foto de ella, a los 16 años, junto a un joven que aparentemente, hace un sonido de vaca junto a ella.

Está casada con Marty Wolverton, el primer hombre que conoció, que –dice- no le preguntó su talla de sostén, ni qué postura se le hacía más cómoda en la cama. Pero pese a que su sobrepeso parecía ser aceptado por ella y su pareja, hechos como el tener que arrendar un carrito para trasladarse por Disney en su luna de miel, debido a los dolores en sus articulaciones, la hicieron preocuparse del tema.

 Por esto, ella y Marty pidieron un préstamo de 19 mil dólares (más de 9 millones de pesos) para una operación que le ayude a bajar sus kilos. “Si pudiera mantener mi peso y seguir siendo saludable, no estaría haciendo esto. Lo hago porque no quiero a los 62 años estar postrada en un hospital”, dijo la mujer.

Por su parte, la directora Alexandra Lescaze, comentó que espera que su trabajo ayude a romper los estereotipos culturales que existen hacia la gente con sobrepeso, al creer que su dificultad para eliminar los kilos se deben solo a falta de voluntad y flojera.

 “La gente gorda es vista, no escuchada. Te fijas en ellos, pero no ves más allá de la grasa. Las reacciones que estamos teniendo de la película son: ‘Wow, estas mujeres son inteligentes, graciosas y valientes y tienen una profunda vida interior’”, comentó.