Cándida, el hongo silencioso que puede ser devastador

En Estados Unidos y Europa aseguran que cuando su presencia es numerosa, causa severos cuadros de deseos de comer dulces e hidratos de carbono, alergias excesivas, cansancio extremo, irritabilidad, gas e hinchazón abdominal, obesidad o pérdida de peso excesiva y diarrea o estreñimiento.

Emol
Lu. 22 de julio de 2013, 09:12
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Cristián Soto, El Mercurio.

Cristián Soto, El Mercurio.

La mayoría de las infecciones por cándida son tratables y se pueden encontrar en la piel, estómago, colon, recto, vagina, boca y en la garganta, pero todo depende del estado de quien se contagie.

En Chile su prevalencia no está determinada, pero en Estados Unidos y en el viejo continente, se le considera “maldita y temible” porque aseguran que cuando su presencia es numerosa, causa severos cuadros de deseos de comer dulces e hidratos de carbono, alergias excesivas, cansancio extremo, irritabilidad, gas e hinchazón abdominal, obesidad o pérdida de peso excesiva y diarrea o estreñimiento.

“La cándida es un hongo unicelular, una levadura que forma parte de la flora comensal o normal, de la piel y de la mucosa”, define la doctora María Pilar Gambra, infectóloga de Clínica Vespucio.

Pero en el país, según la doctora, sólo son habituales las infecciones superficiales en mucosas y piel, ya que al ser un integrante de nuestra flora microbiana habitual se comporta como un agente oportunista y se expande a penas puede.

“Cuando el ser humano, huésped, disminuye su estado de defensa inmunológico, permite que este agente genere diversas enfermedades. Aunque también puede transmitirse por contacto directo y, en general, al interior de instituciones hospitalarias”, sostiene la especialista.

En este contexto de huésped con inmunosupresión o baja en las defensas, se ve aún más favorecido con el uso de antimicrobianos de amplio espectro.

“Es decir, que los antibióticos al atacar a las bacterias, dejan vulnerable al organismo para que los hongos se alojen. Poblando densamente las mucosas y la piel, donde vulvovaginitis, esofagitis e intertrigo son frecuente”, señala la doctora.

Otras formas de adquirir el hongo es el uso de nutrición parenteral o alimentación no por vía digestiva, como la intravenosa por ejemplo; cirugías digestivas y la quimioterapia, “ya que produce muerte de células cancerígenas, además de inflamación de la mucosa digestiva, haciendo que el hongo se aloje con mayor facilidad”, detalla la infectóloga.

También puede llegar a ser sistémica, con una mortalidad de un 50%, que se daría principalmente en pacientes internados en UCI, o que se han realizado cirugías digestivas.

Sin embargo, si uno busca en la web, las alertas sobre las alteraciones que provoca están encendidas, sobre todo en personas con autismo, obesos, depresivos y cuando se altera el pensamiento sin causa aparente.

La más común, vaginal

“La vagina no es un cavidad estéril sino que llena de gérmenes de distintos tipos que viven en equilibrio, cuando cambian las condiciones locales unos se desarrollan más que otros. En un estado de inmunodepresión, puede desarrollarla”, afirma la doctora Pamela Oyarzún, ginecóloga de la unidad de Adolescencia de la Clínica Alemana.

Reitera que la también que la candidiasis vaginal aparece con la toma de antibióticos y advierte, que también se multiplican cuando se usa ropa interior húmeda, por el uso de protectores diarios o calzones sintéticos que impiden una adecuada ventilación genital.

“Si te quedas con traje de baño mojado o haces ejercicios y tu ropa interior se vuelve húmeda es probable que se desarrolle la cándida”, señala.

Añade, que otro cuadro propenso para su aparición es cuando el PH de nuestros genitales cambia con el ciclo menstrual. “Alrededor del periodo de la menstruación el PH baja se hace más ácido, y en ambientes ácidos el hongo se desarrolla mejor y tiende a multiplicarse”, dice.

Entonces, será fácil e incómodo darse cuenta que el hongo se ha expandido en la zona de los genitales, por la reacción inflamatoria de la mucosa vaginal o piel que la cubre que produce y que ocasiona una picazón intensa, flujo blanquecino y molestias desagradables e incómodas.

La doctora Pamela Oyarzún, de todas maneras dice que está siendo frecuente en las niñas que comienzan sus primeras reglas porque les cambia el PH.

“La mayor parte de las mujeres, a lo menos una vez en la vida, ha tenido un agente micótico y lo más probable es que tenga varias veces e incluso, hay quienes tienen más veces que otras”, avisa.

Recomendaciones

Aunque se puede tratar con medicamentos anti fúngicos o antimicóticos, lo más recomendable si se tiende a desarrollar masivamente el hongo, se recomienda cambiar la dieta alimenticia por una que produzca un PH menos ácido y eliminar el azúcar y levaduras.

En el caso de que hay tendencia a la candidiasis vaginal se promueve los tratamientos para mejorar las características de la flora vaginal, aumentando los microorganismos que protegen e impiden el desarrollo de los hongos.

Aparte, está la importancia del uso de calzones de algodón, mantener genitales ventilados, evitar uso de protectores diarios, usar antimicóticos antes de la menstruación y cuando hay tratamiento de antibióticos y no dejarse ropa interior húmeda, de acuerdo a lo que indica la doctora Pamela Oyarzún.

“Apenas tienes los síntomas de flujo y picazón tienes que actuar porque sino es muy incómodo. Para ello, aconseja también el uso de lactobacilos y óvulos de medicina natural, previa evaluación ginecológica”, dice.

De todas maneras, lo más sano para permanecer saludable será estar atento a las señales de desequilibrio que el cuerpo, la mente y el estado de ánimo manifiesten y realizar las visitas médicas.