Radiofrecuencia en frío, el tratamiento ideal para combatir la flacidez de forma rápida

Sirve para quienes bajan de peso y pierden tonicidad en su piel, pero también es una excelente solución para las personas delgadas, pero con flacidez.

Por M. Francisca Prieto, Emol
Ma. 12 de noviembre de 2013, 08:17
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En el mundo de la belleza es posible encontrar varios tratamientos que utilizan las bajas temperaturas para lograr beneficios estéticos. Está, por ejemplo, la criolipólisis, procedimiento que cristaliza las células grasas, las que luego son eliminadas por el organismo a través de la orina. O el denominado Criocell, en el cual el frío ayuda a que ciertos principios activos penetren en el cuerpo tal como ocurre con la mesoterapia,  con la diferencia de que en esta última son inyectados.

Y ahora también es posible acceder a la radiofrecuencia en frío, la cual está enfocada al combate de la flacidez de la piel. "Su objetivo principal es tonificar, pero con cambios impresionantes que realmente se notan un montón", asegura Paola Ibaceta, gerente comercial del Centro de Salud y Estética Carolina Varela, donde ofrecen el tratamiento desde hace unos seis meses y con gran éxito entre las pacientes.

Según explica Ibaceta, este procedimiento está basado en la crioterapia y trabaja con la ayuda de un cabezal frío que baja la temperatura de la capa superficial de la piel, lo que a su vez estimula la producción natural de colágeno y elastina, mejorando la tonicidad. Y aunque el aparato que se utiliza puede llegar hasta los -6° Celsius, la ejecutiva sostiene que no provoca molestias y es absolutamente tolerable.

Una sesión de radiofrecuencia en frío dura alrededor de una hora, la cual se divide en dos partes. Primero, la paciente se recuesta sobre una camilla y se le instala una placa metálica cubierta con un gel conductor, en la zona contraria al lugar donde se realizará el tratamiento. Es decir, si la idea es trabajar el abdomen, la placa se ubica en la espalda alta o baja, o en los glúteos. Luego, una kinesióloga pasa el cabezal frío por la zona seleccionada durante 45 minutos, para finalizar con un drenaje en el mismo sector.

"Las sesiones pueden ser una o dos a la semana, dependiendo del grado de flacidez que tenga la paciente. Ese factor también determina el número de sesiones que requerirá la persona, pero en un término promedio en un mes de tratamiento con un sesión semanal, ya el cambio es impresionante", afirma Paola Ibaceta.

La radiofrecuencia en frío puede ser aplicada en brazos, piernas, abdomen, espalda, caderas y, en general, donde la persona lo necesite. Incluso, existe un cabezal especial para la zona del rostro, pero en Carolina Varela sólo usan la aparatología para tratamientos corporales.

Una excelente solución para las delgadas

A juicio de Ibaceta, este procedimiento "funciona fantástico" en aquellas personas que son delgadas, no tienen grasa, pero sí les falta tonicidad en su piel. En ese caso, es posible realizar la radiofrecuencia en frío sin necesidad de complementarla con otro tratamiento.

No ocurre lo mismo con quienes tienen algunos kilos de más, en cuyo caso está indicada para finalizar un tratamiento un poco más extenso. "Cuando ya se ha eliminado la grasa, se ha barrido con la celulitis, se ha adelgazado lo que se tiene que adelgazar, entonces a las mujeres en general nos queda un poquito de flacidez y ahí se puede aplicar la radiofrecuencia en frío", explica.

Por ejemplo, una paciente puede comenzar con una criolipólisis o ultracavitación -procedimiento que disuelve los nódulos de grasa, para eliminarlos a través de la orina-; continuar con terapias de calor, masajes reductivos y plan nutricional; para terminar con la radiofrecuencia en frío, que sería como la "culminación del tratamiento".

La ejecutiva agrega que incluso los hombres se tientan con ella. "En general, el problema de ellos es siempre el abdomen. Entonces, primero se aplica criolipólisis, después radiofrecuencia tetrapolar, que también tonifica y prepara la piel pero con calor, para finalizar con la tonificación total utilizando la radiofrecuencia en frío", señala.

Según Paola Ibaceta, el tratamiento no tiene contraindicaciones y su gran ventaja frente a otros es que el equipo con que se trabaja sólo sirve para radiofrecuencia en frío, lo que potencia el objetivo de combatir la flacidez de la piel, el cual se logra mucho más rápido y mejor.

"Hay un montón de equipos con los que se pueden hacer varios tratamientos: criolipólisis, radiofrecuencia, cavitación, etc. Pero a nosotros nos gusta que cada equipo tengo su objetivo específico, para no perder el foco (…) La verdad es que hasta el minuto no se había inventado nada que fuera tan efectivo para la flacidez y esta máquina vino a solucionar ese problema", concluye.