El primer motor Subaru Boxer Diesel debuta a nivel mundial en Ginebra a través de los modelos Legacy y Outback. El Subaru Boxer Diesel aprovecha la superioridad inherente de los motores horizontalmente opuestos, como por ejemplo su alta rigidez y los bajos niveles de ruidos y vibraciones, por lo que no se requiere de un eje de tensión. Además su diseño es compacto, igualando en tamaño al motor Subaru Boxer de gasolina.
