Parque nacional Salar del Huasco

Salar del Huasco entre paréntesis

En abril de este año un dictamen de la Contraloría ordenó que esta zona del altiplano chileno dejara su categoría de parque nacional. Más allá del enojo de los ambientalistas y la defensa del Gobierno, el salar, los flamencos y el paisaje extraterrestre siguen exactamente en el mismo lugar.

por José Pablo Harz - Fotos: Andrés Gómez y Priscilla Piña
LUNES 06 DE JULIO DE 2015
Conoce el parque nacional Salar del Huasco

En esta historia se enfrentan dos bandos: los “Bachelet está violando la Convención de Washington” contra los “Nos parece lamentable que se proporcione información imprecisa y errada”. Los que aseguran que se pudo hacer de otra manera frente a los que manifiestan que todo se apegó totalmente a lo legal. Las organizaciones de conservación versus el Gobierno. ¿El motivo? La derogación del decreto que convirtió en junio del 2010 al Salar del Huasco en Parque Nacional. Lo que ocurrió estrictamente es que a meses de la creación, tres familias aimaras que vivían en el sector presentaron un reclamo ante la Contraloría General de la República para que se invalidara el decreto porque a su juicio no se había respetado el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que exige consultarle directamente a los pueblos indígenas acerca de cualquier medida que les pueda afectar. Ese fallo demoró cuatro años en llegar y dictó que los denunciantes tenían razón y se comenzaron a realizar los trámites para que el salar y las 110 mil hectáreas que lo rodean salieran del Sistema de Áreas Silvestres Protegidas, gestión que culminó el 13 de abril del 2015.

(La aparición de llamas, alpacas y extrañas cruzas de ambos animales previenen que algo importante está por venir. De un segundo a otro y justo cuando el camino desciende una pequeña loma, el blanco y el reflejo del sol se encargan de cegarte. El paisaje árido y repleto de paja brava por fin varía y ante los ojos, aún un poco encandilados, aparece el enorme salar, que además de aportar blancura, genera una tonalidad de cafés y rojos a su alrededor que le imprimen a este lugar una sensación extraterrestre. Al acercarse las sorpresas no se detienen y la idea de estar en un desierto rápidamente desaparece. Ahí no estás solo y menos serás mayoría. Ese sitial se lo pelean los camélidos con los flamencos que caminan en fila india alrededor de todo el salar, doblando su cuello con elegancia para sumergirse en el agua y buscar comida con su particular pico que está adaptado para separar el alimento del barro o, en este caso, de la sal. Alrededor de ellos se pasean, con mucho menos disciplina las guallatas o gansos andinos.)

Datos del parque
  • Ubicacion: 180 kilómetros al este de Iquique
    Superficie: 110.962  hectáreas
  • Cuando: Todo el año
  • Atracción: Bofedal
Actividades

Un mes después la noticia se hizo pública y las organizaciones ambientales no hicieron esperar su malestar y preocupación. En un comunicado firmado por fundaciones, oenegés y particulares, acusaron a la Presidenta de haber pasado a llevar la Convención de Washington de 1940, la cual exige crear una ley si se pretende quitarle la protección a un parque, reserva o monumento nacional. De esta forma culparon al Ejecutivo de cometer “una falta ante la comunidad internacional al abandonar el compromiso de generar acciones y medidas que apunten a la conservación de la biodiversidad en nuestro territorio”. Finalmente, y luego de catalogar como “liviano” la forma en que las autoridades tratan el tema de la conservación, llamaron al Gobierno a que “enmiende esta decisión y opte por un articulado sin vicios y acorde a la legalidad a modo de entregar un reguardo real a esta zona natural”.

(Al salar lo encajonan dos sierras que le dan al paisaje mucha mayor espectacularidad y que permiten a los visitantes obtener vistas privilegiadas al tomar un poco más altura, en un lugar que de por sí ya se encuentra cerca de los cuatro mil metros sobre el nivel del mar. Las instalaciones que Conaf tenía en el lugar hasta antes del decreto eran escasas, por lo que infraestructuralmente el dictamen de la Contraloría no debiese afectar mucho desde el punto de vista turístico. Existía un mirador que debiese mantenerse, además de algunas pircas para instalar carpas y tener el privilegio de observar uno de los cielos más nítidos del país, donde la luz de las estrellas parece ganarle la pelea al azul profundo de la noche. Lo que si asusta a muchos es que este periodo en que no esté protegido (quién sabe si lo vuelva a estar) el salar pasa a estar desvalido ante las mineras del sector que miran el agua del Huasco como un tesoro. “Imagínate que es un sitio que está declarado por Ramsar, es decir un humedal protegido internacionalmente. Además es un foco de diversidad absoluta, uno de los lugares más prístinos de la región donde aún no hay abuso de las mineras. Entonces era un sitio casi de laboratorio, se desarrollaba la flora y fauna sin intervenciones. Es una pérdida por donde se lo mire”, se lamenta Priscilla Piña, ex guardaparques del Salar del Huasco.)

La respuesta oficial llegó casi un mes después y vino por parte del Ministerio de Bienes Nacionales, en un comunicado firmado por el Ministro Víctor Osorio. Ahí, primero, aclararon que no se violó el tratado internacional “pues se dejó sin efecto el Decreto Supremo N° 7 mediante un instrumento de la misma jerarquía jurídica”. Es decir, a ojos de la ley el parque nunca existió. También quisieron dejar claro que tienen la intención de que se restablezca el parque y que ya se está estudiando, en conjunto con la Conadi y el Ministerio de Desarrollo Social, la forma de llevar a cabo la Consulta a los pueblos originarios que habitan en la zona. Además aseguran que “no es entonces efectivo que la medida implique que dicho parque quedará desprotegido ante la inversión minera y energética”. El tema medialmente se zanjó con esas palabras. Ahora habrá que esperar que en esta pelea no haya tercer round y que la etapa de parque nacional no sea solo un paréntesis en la historia del Salar del Huasco.

Sigue el viaje en el Facebook oficial de la aventura.

Caminar por Santiago. Recorrer la Alameda entera e inmiscuirse en cada una de las calles que la cruzan. Visitar a pie las comunas de Puente Alto, Colina y Peñaflor. Terminar y darse cuenta que completaste una travesía de 70 mil hectáreas que conforman la capital de Chile.

#Parques2015 es algo así, pero 128 veces más grande. Los edificios y el cemento cambiarán por más de 9 millones de hectáreas conformadas por alerces milenarios, lagunas vírgenes, áridos desiertos, glaciares en peligro, pumas e historias desconocidas hasta ahora.

Serán cinco meses de recorrido por los 36 Parques Nacionales del país. Un viaje que contempla 12 mil kilómetros de trayecto por tierra, además de otros ocho mil kilómetros por mar y cielo.

MÁS CONTENIDO MULTIMEDIA

    Canales
  • Deportes
  • Magazine
  • Mundo
  • Nacional
  • Tecnología
  • Música
    Categorías
  • Especiales
  • Fotos HD
  • Infografías
  • Interactivos
  • Slideshows
Términos y condiciones de los servicios I © 2002 El Mercurio Online