Parque nacional Tolhuaca

La desconocida perla que oculta el Tolhuaca

Suelo lunar, vegetación frondosa, una cascada y dos volcanes dan vida a un pequeño valle que se esconde detrás del magnífico parque nacional. Aquí, un panorama que complementa la visita a la Laguna Malleco y sus enormes araucarias.

por José Pablo Harz
LUNES 2 DE FEBRERO DE 2015
Así es el parque nacional Tolhuaca

El protagonista de esta historia es un pequeño valle formado por dos volcanes. Cinco minutos en auto o una media hora a pie basta para recorrerlo completo. Mirar las piedras volcánicas que cubren la mitad del lugar y que dan la sensación de estar sobre territorio lunar. Contemplar el salto de agua que se desliza por 15 metros hasta caer sobre rocas y seguir su camino por un pequeño estero de agua que le pide permiso al pasto para zigzaguear elegantemente hasta terminar en una pequeña laguna. Observar los bosques de araucarias que nacen apenas la tierra empieza a elevarse en montes que encajonan aún más la planicie. Levantar la cabeza y quedarse pegado viendo el planeo de los cóndores que buscan algún cadáver perdido. Pararse en la mitad del terreno, girar lentamente en 360 grados y darse cuenta de que estás solo, con una seguridad absoluta de que lo seguirás estando. Aquí, el tiempo no entra en juego; la noche –con sus misteriosos sonidos y el mantel de estrellas- es solamente otra forma que tiene este valle para vanagloriarse de su autenticidad.

Los volcanes que se han mirado cara a cara por miles de año son el Lonquimay y el Tolhuaca. Ambos tienen una gran vida propia por su otro costado: el primero aloja el centro de ski Corralco y el segundo le entrega el nombre y adorna las infinitas postales de uno de los 36 parques nacionales de Chile. Pero juntos arman este desconocido paisaje que, aunque está inmerso en la Reserva Nacional Nalcas-Malalcahuello, tiene un acceso que parece hecho a mano para complicar la llegada de los visitantes. Bolones de piedra, huellas que a ratos se tornan ilegibles y un estrecho camino cortado por un barranco son los obstáculos a sortear para acceder a este lugar visitado solamente por los andinistas que buscan ascender el complicado Tolhuaca.

Datos del parque
  • Ubicacion: 154 kilómetros al noreste de Temuco
  • Superficie: 6.474 hectáreas
  • Cuando: Todo el año
  • Atracción: Laguna verde
Actividades

Para encarar los 2.806 metros de este volcán no basta con las ganas y un buen estado físico. Los crampones y un piolet se hacen necesarios para cruzar los planchones de nieve que todo el año cubren la cara sur de la montaña. Antes de comenzar la ascensión idealmente se requiere un machete para podar y hacerse camino entre el bosque de ñirre que espesamente aparece como el primer escollo. Después son cerca de cinco horas de subida en las cuales se atraviesa, de este a oeste, la totalidad de la cara sur del monte a los pies de un imponente farellón de rocas que es constantemente adornado por caídas de aguas que nacen tan solo unos metros más arriba, en los neveros y glaciares que luce, orgulloso, el volcán. Luego, y no sin antes superar algunos tramos de gateos por rocas, que si bien no son complicados son lo suficientemente expuestos para que una desconcentración o una mala maniobra puedan dejar la excursión hasta ese punto, se alcanza la arista que dirige hacia la cumbre. Arriba la panorámica deslumbra y las lagunas del parque nacional brillan junto a los bosques de araucarias, coigües y lengas.

La más grande es la Laguna Malleco, quien da vida al río del mismo nombre y al puente más famoso y amarillo de Chile, el viaducto Malleco, considerado en su momento como el de mayor altura en el mundo con sus 102 metros y ahora un flamante Monumento Nacional. En ese lugar abundan aves acuáticas y la pesca con mosca al caer la tarde es uno de los panoramas preferidos por los visitantes. Desde ese punto se inicia un sendero de dos kilómetros hacia el salto que es tocayo de la laguna, el puente y el río. Son 50 metros donde una fuerte caída de agua forma un pozón de aguas cristalinas y la vegetación que aparece desde los paredones le otorgan al paisaje una sensación jurásica.

El pequeño punto de agua que se ve desde la cima del Tolhuaca es la Laguna Verde, uno de los mayores hitos del parque. Luego de un trekking de una hora, con pequeños tramos de pendientes exigentes entremedio de bosque nativo, se alcanza una laguna rodeada de araucarias, que aunque a primera vista su aspecto pueda provocar rechazo en los más finos y los tábanos se las ingenien para agotarle la paciencia a cualquiera, lanzarse a sus aguas, nadar hasta la mitad y mirar alrededor es quizás la mejor experiencia que se puede tener en el parque.

Al bajar del volcán, el sol cae en este valle sin nombre y segundo a segundo la sombra se va comiendo todo el paisaje. Esa transición es para contemplarla: sentarse en una roca y ver como el negro del Lonquimay se vuelve aún más negro y el riachuelo hace de centro de reunión para las aves que buscan el último refresco antes que termine la jornada. Son solamente unas cuantas hectáreas que parecen invisibles al lado de las más de seis mil que tiene el parque nacional, pero como una perla que se esconde en el océano, la recompensa al encontrar este pequeño lugar es millonaria.

¿Cómo llegar?
Desde Victoria tomar la ruta 181 hacia Lonquimay y tomar la salida hacia Laguna Blanca, unos cinco kilómetros después de Curacautín. Seguir por un camino de ripio cerca de 15 kilómetros hasta un portón de un fundo privado. Pedir permiso y dejar la tranca cerrada. Desde ahí son cerca de cuatro kilómetros hasta el ingreso al valle, que está señalizado con un cartel de la Conaf.

Sigue el viaje en el Facebook oficial de la aventura.

Caminar por Santiago. Recorrer la Alameda entera e inmiscuirse en cada una de las calles que la cruzan. Visitar a pie las comunas de Puente Alto, Colina y Peñaflor. Terminar y darse cuenta que completaste una travesía de 70 mil hectáreas que conforman la capital de Chile.

#Parques2015 es algo así, pero 128 veces más grande. Los edificios y el cemento cambiarán por más de 9 millones de hectáreas conformadas por alerces milenarios, lagunas vírgenes, áridos desiertos, glaciares en peligro, pumas e historias desconocidas hasta ahora.

Serán cinco meses de recorrido por los 36 Parques Nacionales del país. Un viaje que contempla 12 mil kilómetros de trayecto por tierra, además de otros ocho mil kilómetros por mar y cielo.

MÁS CONTENIDO MULTIMEDIA

    Canales
  • Deportes
  • Magazine
  • Mundo
  • Nacional
  • Tecnología
  • Música
    Categorías
  • Especiales
  • Fotos HD
  • Infografías
  • Interactivos
  • Slideshows
Términos y condiciones de los servicios I © 2002 El Mercurio Online