Fernando Ubiergo, Fernando Ubiergo.

Fue un ídolo atípico: frágil, bajo, vestido de blanco y aferrado a una guitarra de la cual no siempre salían versos de amor. Pero las ventas de este disco fueron tan altas y veloces, que sus agentes estructuraron todo un plan de promoción internacional. La experiencia de Fernando Ubiergo en España fue un desastre, pero esa es una historia posterior y muy distinta a la que acumulaba al momento de grabar éste, su primer álbum. Había ganado el Festival de Viña de 1978 con “El tiempo en las bastillas”, una canción de temática inusual que aquí unió con otras composiciones “pensantes”: un visionario saludo ecologista en “Golondrinas de metal”, la llamada de atención a un pedante capitalino en “El señor de la corbata” (“a lo mejor usted pasa por intelectual / sin conocer el verbo pensar”) y algo parecido a una advertencia antinuclear en “El tiempo del botón”. No era fácil clasificar en ese tiempo a Ubiergo y su atrevimiento para saltarse los predecibles códigos de las baladas y canciones de protesta que más éxito tenían en la época. En ese sentido, éste puede definirse como un álbum “de autor”, en el mejor sentido del término. Sus dos canciones más conocidas, “Un café para Platón” y “El tiempo en las bastillas” (con arreglos de Guillermo Rifo) siguen escuchándose magníficas, y marcaron la pauta para un nuevo modo de composición en Chile, con el cual guardan deudas, al menos, gente como Alberto Plaza y Alexis Venegas.

Año de publicación: 1978.
Canciones destacadas: “El tiempo en las bastillas”, “Un café para Platón”, “Un velero en la botella”.
Un dato curioso: El éxito de Ubiergo entre algunas mujeres acuñó una frase ingeniosa: “Música para las neuronas y las hormonas”.
¿Se encuentra hoy?: No. El vinilo puede estar en ferias persas, pero las canciones sólo pueden encontrarse en CD como parte de antologías.

Audios :
"Un café para Platón"