|
Roberto
Lagos Flores (19): Desapareció el 13 de junio de 2000,
cuando cursaba cuarto medio en el Liceo Politécnico, en horario
nocturno. Su cadáver fue encontrado casi tres meses después,
el 2 de septiembre, en la desembocadura del Río Aisén.
Según
reveló la autopsia, la causa de muerte de Lagos habría
sido, en una "alta probabilidad", asfixia por inmersión.
Asimismo, no se encontraron golpes traumáticos en los restos
del joven.
Aparentemente,
la última persona que habría visto con vida a Roberto
Lagos fue su compañero de clases Hans García, con
quien abandonó el establecimiento donde estudiaban a las
21:00 horas. Según ha declarado García, Lagos estaba
muy "bajoneado" por cómo iba su relación
de tres años y medio con su polola, Macarena Cares.
Ambos compartieron
una botella de pisco y luego otras dos de licor cuando estaban en
el Cerro Mirador. Posteriormente volvieron al centro de la ciudad,
donde un quiosquero le vendió a Lagos un cigarrillo suelto
y un dulce. Cuando llegaron a la antigua bomba Copec, cerca de las
01:00 horas, los compañeros se separaron y -supuestamente-
cada uno regresó a sus respectivos hogares.
Sergio Silva,
el dueño de una frutería, declaró que al día
siguiente de su desaparición vio a Lagos en una camioneta
manejada por Domingo Fernández. Sin embargo, en la reconstitución
de escena, el ministro en visita determinó que en la posición
en la que se encontraba el frutero, éste no podía
ver con certeza quién iba en el vehículo.
También
se ha especulado que Lagos fue usado como señuelo en un procedimiento
por drogas, inmerso en la operación denominada Rosa Austral.
El de Roberto
Lagos ha sido el caso más emblemático, ya que en su
momento se designó a Sergio Mora Vallejos como ministro en
visita para investigarlo. Sin embargo, éste actuó
sólo hasta que el cuerpo del joven fue hallado.
El 11 de octubre,
la Corte de Apelaciones de Coyhaique cerró el proceso por
la muerte de Lagos, estableciéndose que hubo un suicidio.
Anteriormente, el caso había sido sobreseído por el
ex juez de Puerto Aisén, Carlos Klapp.
El 27 de noviembre
de 2002 su cuerpo fue exhumado por orden de la ministra en visita
Alicia Araneda, para practicarle una nueva autopsia, la que no mostró
indicios de intervención de terceros en su muerte.
|