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Entrevistas

El ''Apóstol'' | La otra visión

 

Entrevista realizada por la periodista Raquel Correa en El Mercurio, en el marco de la candidatura de Guzmán a senador por Santiago Oriente. 19 de noviembre de 1989.

 

Jaime Guzmán, candidato a senador por Santiago norponiente

 

El "Apóstol" de la política

- ''Me declaro pinochetista, y a mucha honra. En el Senado lo defenderé a él y a su Gobierno''.
- ''Espero que Democracia y Progreso no sea una alianza electoral y efímera: UDI y Renovación Nacional debemos ser aliados estables''.
- ''Buchi esta equidistante de la UDI y RN; sobre todo, lo veo muy independiente y por encima de cualquier grupo organizado''.


Por Raquel Correa

Nadie se lo ha imaginado de candidato. Menos él. Acostumbrado a la cátedra y al discurso ideológico ante grupos de elite, se le veía muy cómodo en la polémica, ojalá sin interrupciones, gritos ni exabruptos. Demasiado delicado de piel –pensaba uno- para enfrentar multitudes, arengar las masas y exponerse a recibir tomatazos.


Sin embargo, helo ahí: postula por una de las regiones más difíciles compitiendo nada menos que con Ricardo Lagos y Andrés Zaldívar.


La responsabilidad le llegó sin decir agua va, porque, explica, “casi nadie quería asumir la postulación senatorial por Santiago Norponiente, que es electoralmente la más difícil para nuestra lista”

 

-Miguel Ángel Poduje estaba dispuesto… ¿Qué pasó?

- Creo que fue mellado anímicamente por una serie de actitudes ingratas de parte de algunos dirigentes de nuestro pacto. No está acostumbrado a eso.

 

Entonces Guzmán (43 años, abogado, profesor universitario y activo participante en la elaboración del proyecto constitucional y las leyes complementarias) aceptó ir por la UDI.


- Usted nunca ha sido un orador de masas… ¿Cómo se siente enfrentando una multitud?

- Yo creo que la oratoria está pasada de moda. Se ha producido un cambio brusco que muchos políticos no captan. La televisión introdujo un estilo coloquial. El discurso grandilocuente y ampuloso resulta ridículo. En una concentración masiva lo único que se necesita es hablar más alto y más lento.

 

Asegura que la experiencia de enfrentar a públicos no académicos ni invisibles –como el de la televisión-, a los cuales está acostumbrado, le resulta atractivo. Más aún: “fascinante, por el desafío que implica”.


En lo demás, su vida transcurre igual que antes. Tiempo para la política, tiempo para estudiar, tiempo para rezar y…tiempo para la sagrada siesta. Su vida es tan ordenada como su lindo departamento de soltero, en el sector oriente de Santiago, o como su mente, donde parece tener un kardex con ideas y palabras, con todos los sinónimos habidos y por haber.

 

 

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