|EMOL|El Mercurio|Las Últimas Noticias|La Segunda|Diarios Regionales|Avisos Económicos|

Su vida

En su vestimenta primaba la sobriedad, generalmente lucía chaqueta azul, pantalón gris y su infaltable bufanda, ya que se confesaba bastante friolento y siempre trataba de estar cerca de alguna estufa. Le molestaban sobremanera las corrientes de aire.
Fue un amante de la ópera y la música clásica, no se perdía temporada operática del municipal ni concierto de Roberto Bravo, de quien era amigo personal, pero además, era un asiduo asistente a las jornadas del Festival de la Canción de Viña del Mar.


Otra de sus grandes aficiones fue el deporte, especialmente el arbitraje de partidos de fútbol, pasión que probablemente heredó de su padre, quien fue un destacado dirigente deportivo de la Universidad Católica.

 

Sociable y amistoso, sus cercanos lo recuerdan como una persona capaz de ser íntimo amigo de un señor de 80 años como de un niño de ocho, con gusto por la canasta y capacidades innatas para el ajedrez. Hablaba con fluidez y propiedad de los más variados temas, desde la política hasta la gastronomía, donde sorprendía con sus conocimientos.

 

Otra de sus características era su particular sentido del humor, que afloraba cada vez que era invitado a programas de televisión como “A esta hora se improvisa”, donde tuvo gran éxito, y en su círculo íntimo de amigos, donde le encantaba imitar a conocidos personajes del ámbito nacional.

 

De acuerdo a testimonios de quienes lo conocieron, junto con poseer una gran inteligencia y una prodigiosa memoria, destacaban en él su astucia y amabilidad, y se convirtió, por méritos propios, en toda una corriente de opinión.

 

2 1

 

 

 

imprimir enviar

Términos y condiciones de la información © El Mercurio S.A.P.