Escarificaciones

Las escarificaciones provienen de diferentes culturas de África y Australia y consisten en el corte de la piel, con un objeto punzante o preferiblemente con un bisturí para obtener la cicatriz deseada.

Antiguamente, los indígenas para ascender de niños a hombres se sometían a un sangriento rito en el que se diseñaban figuras en la piel, usando un cuchillo. Con los años esta tradición pasó a ser parte del método de escarificación.

Así la escarificación, a menudo, tiene un significado ritual, como marcar el paso a la edad adulta o señalar el estatus social o las hazañas.

La palabra deriva del inglés scar , que significa en español cicatriz.

La escarificación, que en Chile aún no es una técnica generalizada, busca reproducir una anomalía en la cicatrización, la formación de una turgencia cutánea llamada queloide y hacer de ella una ornamentación de la piel.

A las heridas producidas por un bisturí se les aplica vinagre o sal y en ocasiones condimentos como mostaza, lo que permite que adquiere volumen y color.