Polémica por pinturas de Van Gogh:
¿Obras maestas o maestros del engaño?

Por Judith Dobrzynski, The New York Times
El Mercurio, sábado 29 de agosto de 1998

Desde los años '20 que la obra del pintor holandés está sujeta a la controversia por las numerosas falsificaciones. Y como el consenso entre los expertos aún no llega, los museos del mundo han decidido tomar el toro por las astas: montarán exposiciones explotando la duda sobre el origen de las pinturas.

Tres pares de zapatos, una de las pinturas cuestionadas

¡FALSO! ¿Hay otra palabra que pueda causar tanto alboroto en el mundo del arte, especialmente cuando se aplica a uno de los iconos de Van Gogh, "Girasoles", por el cual una compañía japonesa pagó 40 millones de dólares en 1987, un récord en la época?

"A la gente le encanta oír que alguien gastó mucho dinero por algo que es falso", señaló Michael Findlay, destacado experto en pintura de Christie's, casa que vendió los "Girasoles" a los japoneses y apoya la autenticidad de ésta.

Por más de un año, historiadores del arte han estado discutiendo sobre la autenticidad de los "Girasoles" y, en forma menos vehemente, de decenas de otras pinturas de Van Gogh.

Algunos expertos sostienen que los Van Gogh falsos incluyen obras tales como "L'Arlesienne" en el Metropolitan Museum de Nueva York; "Retrato del Dr. Gachet" en el Musée d'Orsay en París; "Tres pares de zapatos" en el Fogg Art Museum en la Universidad de Harvard, pinturas en varios museos de Estados Unidos y hasta en el mismísimo Museo Van Gogh en Amsterdam, Holanda.

La controversia

A pesar que un artículo publicado en marzo en una revista de arte británica apaciguó los problemas relacionados con los "Girasoles", el asunto de la autenticidad de numerosas obras de Van Gogh está pasando de la etapa de las publicaciones especializadas al terreno público. Algunos museos han retirado de sus muros, las pinturas cuestionadas, para realizar nuevos estudios.

Los retratos del doctor Gachet. A la izquierda, el que expone el museo D'Orsay en París. A la derecha, el retrato más caro del mundo, vendido en US$82,5 millones al japonés Ryoei Saito

El Museo d'Orsay y el Metropolitan han preparado una muestra centrada en el Dr. Paul Ferdinand Gachet, el médico homeópata que atendió a Van Gogh en sus últimos dos meses y cuyo famoso retrato se vendió incluso más caro que los "Girasoles" US $82,5 millones en 1990.

Esa pintura, que adquirió un empresario japonés, no ha sido cuestionada, pero incrédulos han apuntado al casi idéntico "Retrato del Dr. Gachet" que entregó la familia Gachet al Orsay.

La exposición, cuya inauguración está programada para enero en París y su traslado a Nueva York para el segundo trimestre del año, todavía está en su etapa de organización, pero además de la obra de Gachet, mostrará su colección de pinturas, la que probablemente incluirá los ocho Van Gogh que él poseía. Y tal vez reúna los cuestionados y no cuestionados retratos del médico.

Para el 2000-2001, el Museo de Arte de Filadelfia, el Museo de Bellas Artes de Boston y el Instituto de Arte de Detroit están organizando una exposición de retratos de Van Gogh.

Luego, en el Instituto de Arte de Chicago en septiembre del 2001, viene "Van Gogh y Gauguin: The Studio of the South", un esfuerzo conjunto con el Museo Van Gogh de Amsterdam. Esta examinará la compleja relación entre ambos hombres, quienes querían iniciar una colonia de artistas para revigorizar el arte en Francia y elegir el girasol como su símbolo. Eso produjo parte del problema. Gauguin había admirado tanto las primeras pinturas de girasoles de Van Gogh, que este último no sólo pintó más versiones, sino que copió algunas de ellas.

Si los deseos de los organizadores se hacen realidad, esta exposición reunirá cinco "Girasoles" para su comparación (hubo 12 o 13 en total).

"Entenderemos a ambos artistas mejor si comprendemos el contexto dentro del cual se hicieron las pinturas", señaló Douglas Druick, conservador de pinturas europeas del Instituto de Arte de Chicago, "y la exhibición abordará la pregunta de "¿Son ellas de Van Gogh o no?"".

El mito de Van Gogh como un artista loco que hizo 76 pinturas en los dos meses previos a su suicidio, el 27 de julio de 1890, ayudó a estimular las dudas sobre sus obras ¿Qué ser humano podría haber hecho tanto?

Ya en los años 20, un comerciante de arte alemán llamado Otto Wacker fue enviado a prisión por traficar falsificaciones.

Esta vez, la controversia surgió después de la publicación en 1996 de "The New Complete Van Gogh: Paintings, Drawings, Sketches", de Jan Hulsker, una actualización de su "catalogue raisonné" de Van Gogh de 1977. En éste, Hulsker, el decano de los eruditos del pintor, puso signos de interrogación al lado de 45 obras, pero no explicó lo que significaban.

Mientras tanto, Roland Dorn, historiador de arte alemán, y Walter Feilchenfelt, comerciante y experto suizo, estaban cuestionando una selección diferente pero que se superponía con unas dos docenas de obras en el trabajo del artista.

A mediados del año pasado, "The Art Newspaper", revista mensual inglesa, unió todos los hilos en un enorme artículo que contó más de 100 falsificaciones sospechosas.

Entre los falsificadores sospechosos están Wacker, el comerciante de arte; Claude Emile Schuffenecker, artista fracasado y vecino de Van Gogh que más tarde fue propietario de varias de sus obras y restauró al menos una versión de los "Girasoles", y Gachet.

El reportaje creó un alboroto y desató una gran cobertura de los medios de comunicación, lo que incluyó un documental de la televisión británica en octubre pasado que se centró en los "Girasoles" de Yasuda.

Las cartas a Theo

Gran parte de la controversia involucra a las cartas que Vincent enviaba a su hermano, Theo, en las que describía sus pinturas. "Ningún otro artista tiene tal soporte", señaló Susan Alyson Stein, experta en Van Gogh del Museo Metropolitano.

Los "Girasoles" de Yasuda es una de tres pinturas que describen 14 girasoles en un florero. Sólo dos se citan en las cartas, una ahora se encuentra en la National Gallery en Londres, la otra en el Museo Van Gogh. La tercera, la de Yasuda, surgió en 1901, propiedad de Schuffenecker, en una exhibición en París.

Sin embargo, en el artículo de marzo, Bogomila Welsh-Ovcharov, erudita de la Universidad de Toronto, debilitó la posición de aquéllos que lo rechazan con un artículo que rastreó el origen de los "Girasoles" de Yasuda hasta Van Gogh.

Ella encontró evidencia en dos cartas. En 1894, la viuda de Pere Tanguy, un comerciante de arte con quien Van Gogh había dejado la obra para que la guardara o para una posible venta, escribió sobre ella a Johanna. A los días de esa carta, Schuffenecker escribió a Johanna agradeciéndole por aceptar venderle los "Girasoles", la que había recogido en casa de Madame Tanguy.

Druick, del Instituto de Arte de Chicago, estuvo de acuerdo, pero observó que algunos expertos siguen sin aceptar la interpretación de las cartas que hizo Welsh-Ovcharov.

Y ahí es donde está el asunto. Incluso después de un simposio sobre Van Gogh auspiciado por el Museo Van Gogh y la National Gallery de Londres, "no se logró ningún consenso".

Quizás, de un modo singular, casas de remate y comerciantes señalan que la controversia ha tenido poco efecto en el mercado de cuadros del artista. Todavía hay personas comprando las pocas obras disponibles, señaló Findlay.

El Museo Van Gogh ha anunciado que recopilaría un nuevo "catalogue raisonné", aunque demore años. Esta entidad y el Instituto de Arte de Chicago también están emprendiendo un análisis técnico y con rayos X de las telas, pigmentos y capas preparatorias de numerosas obras.

"Existe una sensación general internacional de que necesitamos saber más sobre la historia del arte de Van Gogh", señaló Susan Alyson Stein. No sólo museos, sino millones de personas que poseen algo con un lirio o un girasol o una noche estrellada.

 
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