Joaquín Niemann vivió otro día de gloria este domingo. Se consagró campeón del torneo del LIV Golf en Nueva York.
La competición se disputó en el Trump National Golf Club Bedminster, que es propiedad de Donald Trump. El Presidente de los Estados Unidos fue hasta allí y vio al chileno consagrarse en esta jornada.
Tras el final del certamen, el Mandatario se acercó a "Joaco" y compartieron un rato. En conversación con la prensa, el golfista reveló cómo fue ese encuentro.
"Fue algo realmente especial que el señor Presidente viniera a vernos. Le encanta el golf; sin duda le apasiona. Y también nos tiene mucho aprecio a nosotros. Es muy agradable la forma en que toda la familia nos trata —a los jugadores, a los profesionales, al equipo—, así como las comodidades de los campos de golf, las instalaciones, la comida... todo es increíble", declaró.
"Esto demuestra lo importante que es para él estar aquí, sobre todo teniendo en cuenta lo ocupado que está. Personalmente, valoro mucho que haya estado presente", prosiguió.
Niemann también habló de la presión que tuvo en el último día del torneo en Nueva York. Arrancó con un bogey y tuvo que luchar con Harold Varner III y Lee Westwood por la corona.
Sin embargo, él asegura que no la pasó mal.
"Creo que no tuve el mejor comienzo. No me sentía muy cómodo. Pero en cuanto a cómo acabó el día, a medida que avanzaba empecé a jugar cada vez mejor, sintiéndome más cómodo y más seguro, empecé a seguir mis líneas y la bola empezó a ir justo donde apuntaba", comentó.
Sobre Westwood, el jugador nacional expresó: "Me ha gustado jugar con Lee estos dos últimos días; tiene 53 años y la forma en que se maneja en el campo de golf es bastante impresionante, hay mucho que aprender de él".
El talagantino, en total, acumula nueve títulos en el LIV Golf. Es el que más trofeos tiene en la liga saudí que inició hace tres años. Le mencionaron que en ese estadística supera a figuras del calibre de Bryson DeChambeau y Jon Rahm.
"Para mí, es un honor jugar con Bryson. Obviamente, es bicampeón de un major. Pude jugar con él el jueves. Es evidente que no jugó a su mejor nivel, pero siempre es un placer estar a su lado e intentar aprender de todos. Lo mismo ocurre con Jon; he jugado con Jon casi todos los fines de semana durante los últimos dos años. Es muy competitivo, definitivamente no le gusta perder, y yo soy igual", aseveró Niemann.
"Es divertido. Para mí es una buena motivación para ganar. Me encanta ganar. Me encanta venir aquí, darlo todo e intentar tener las máximas posibilidades posibles de ganar. Sin duda me gusta esa sensación. No va a durar para siempre; probablemente desaparecerá en un par de horas. Pero me encanta la presión, me encanta vivir esos momentos; pasar una larga semana aquí jugando al golf y liderando el torneo desde el principio es algo muy especial, y sin duda lo disfruto.", cerró.