Más de ocho millones de guatemaltecos votan este domingo en las elecciones generales, con la esperanza de salir de hoyo de la corrupción, violencia y la galopante pobreza que impulsan la masiva emigración desde su país hacia Estados Unidos.
Consideradas las más cuestionadas desde la restauración de la democracia en 1986, los comicios servirán para elegir al próximo presidente, vicepresidente, a 160 diputados para el Congreso, 20 para el Parlamento Centroamericano y 340 corporaciones municipales para el periodo 2020-2024.
El combate contra la pobreza y la violencia criminal dominan la oferta de los 19 candidatos que buscan suceder al Presidente Jimmy Morales, un ex comediante de televisión que ganó en 2015 tras la renuncia del ex Mandatario, Otto Pérez. Éste último dejó el poder cuatro meses antes de culminar su mandato por cargos de corrupción y en medio de masivas protestas en su contra.
Ahora, Morales concluye su mandato de cuatro años con la popularidad por los suelos y con el pedido de la fiscalía de investigarlo por corrupción. En Guatemala está prohibida la reelección presidencial.
La favorita para ganar este domingo es la socialdemócrata
Sandra Torres, ex primera dama durante la gestión de Álvaro Colom (2008-2012), de quien se divorció en 2011 para poder postularse a la primera magistratura. Le sigue el derechista
Alejandro Giammattei, quien se postula por cuarta vez, aunque algunas proyecciones ubican a
Roberto Arzú, hijo del fallecido ex presidente Álvaro Arzú (1996-2000), como un posible segundo lugar en su primera incursión para alcanzar la presidencia.
El proceso electoral ha estado marcado, no obstante, por la exclusión de la ex fiscal general, Thelma Aldana, una de las favoritas y abanderada de la lucha contra la corrupción, que fue marginada del proceso por denuncias de irregularidades en su contra cuando era jefa del Ministerio Público (2014-2018), por las que es buscada por la Justicia.
Corrupción
En 2015 los guatemaltecos vieron una esperanza de atacar la corrupción tras el arresto del Presidente Otto Pérez por casos impulsados por la ex fiscal Aldana y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un organismo auspiciado por la ONU y que busca combatir las mafias al interior del Estado guatemalteco desde 2007.
Sin embargo, esas esperanzas poco a poco se fueron esfumando. En una señal del clima de violencia e irregularidades institucionales, el Ministerio Público informó este miércoles que el fiscal de delitos electorales, Óscar Schaad, se vio obligado a renunciar y dejar el país por una serie de amenazas en su contra y de su familia.
Lo mismo le ocurrió a Aldana, que enfrentada a amenazas de muerte se asiló primero en El Salvador y luego en EE.UU., donde permanece. Según la Alianza por las Reformas, que agrupa a unas 40 organizaciones civiles, la exclusión de Aldana de los comicios y la orden de detención en su contra es "una clara represalia por las investigaciones que la ex fiscal realizó contra el Presidente (Morales), su familia y miembros de su partido político".
El eslogan "ni corrupto ni ladrón" llevó a Morales al puesto más alto del país en 2015, pero esa imagen se derrumbó al ser detenidos su hermano y un hijo por un supuesto fraude al Estado, y al ser señalado él mismo por un presunto delito de financiamiento electoral ilícito.
La fiscalía y la Cicig intentaron quitar el desafuero a Morales para someterlo a una investigación, pero el jefe de Gobierno logró zafar gracias al apoyo parlamentario. Ante esta situación, el Mandatario comenzó a enfrentarse a sus acusadores.
La rivalidad dio paso a una verdadera "guerra" entre Morales y la Cicig, que terminó con el fin de la misión de la entidad en el país, aún cuando Morales se había comprometido a extenderla hasta 2021. Pese a que algunos candidatos con pocas opciones impulsan la permanencia del grupo, los con reales posibilidades de llegar a la presidencia han descartado su continuidad.
Según las estimaciones, un 30% del presupuesto general del Estado es vulnerable a la corrupción y un estudio presentado en enero pasado por Transparencia Internacional (TI) aseguró que en 2018 Guatemala obtuvo la calificación más baja de los últimos 12 años en el índice de percepción de la corrupción: 27 puntos y el puesto 144 de 180.
Pobreza y emigración
En ese marco de corrupción endémica, un 59% de los 17,7 millones de guatemaltecos vive en la pobreza, pese a que Guatemala cerró 2018 con un crecimiento de 3,1% y espera crecer 3,4% este año, según el Ministerio de Finanzas. Su PIB, además, se ubica en más 75.000 millones de dólares.
La favorita Sandra Torres apuesta a la generación de empleo e inversiones, aunque su principal bandera es revivir programas de asistencia social que fueron insignias del gobierno de su ex esposo. "La única manera de poder salir de la pobreza es a través del trabajo", dijo por su parte Giammattei, quien propone generar "las condiciones adecuadas para aumentar la inversión y la producción" y parar la emigración.
Un motor fundamental de la economía es el envío de remesas de los emigrantes, que el año pasado alcanzaron casi 9.300 millones de dólares, el nivel más alto registrado.
Miles de guatemaltecos se aventuran a cruzar a EE.UU. vía México, alegando huir de la pobreza y la violencia, problemas comunes en el norte centroamericano donde operan las temidas pandillas y grupos del narcotráfico.
Cifras oficiales estiman que 1,5 millones de ciudadanos guatemaltecos viven en EE.UU, de los cuales solo entre 300.000 y 400.000 tienen residencia legal. Además, 94.482 personas fueron deportadas desde México y EE.UU. en 2018, la mayoría originarios de poblados indígenas en el empobrecido occidente del país, según fuentes migratorias.
En medio de este contexto de crisis, la indecisión se convirtió también en un factor determinante. La última encuesta de la firma Prodatos reveló que un 48% de los votantes no tiene claro por quién votará este domingo. De todas formas, como prevén este y otros estudios, la Presidencia no se definirá si no hasta el próximo 11 de agosto, cuando se lleve a cabo la segunda vuelta, bajo un escenario aún incierto.