EMOLTV

Exconvencional María Magdalena Rivera: "No entiendo qué podrían reformar si nada de lo que sale toca un pelo de los dueños del país"

La dirigenta del Movimiento Internacional de Trabajadores está por el Apruebo, aunque el suyo es un "voto crítico", dice, porque considera que la propuesta "no toca la columna vertebral del sistema económico".

13 de Agosto de 2022 | 08:13 | Por Alexandra Chechilnitzky
El Mercurio
María Magdalena Rivera es de las pocas exconvencionales que aparece en la franja electoral. La abogada, defensora de los llamados "presos del estallido" y dirigenta del Movimiento Internacional de Trabajadores (MIT, de extrema izquierda), dedica los 0,58 segundos que tiene de la franja para llamar a "nacionalizar el cobre", idea que para ella es central para un nuevo pacto social, pero que no fue aprobada por la Convención para integrar su propuesta.

¿Qué opina del proceso constituyente?

—Hubo una cooptación del poder económico y del poder político de la Convención misma, la que no se pudo desarrollar como debería haber sido, efectivamente democrática y levantando las demandas que se escucharon con mucha más fuerza a partir del 18 de octubre del 2019.

¿A quiénes se refiere?

—A los grandes empresarios, las diez familias dueñas de este país que presionaron oponiéndose cuando aparecían normas que ellos no estaban de acuerdo. Hubo mucha discusión, oposición y presiones de todo tipo con las normas centrales. Hablo, por ejemplo, de la nacionalización de las grandes empresas de la minería, cuando se discutió la norma de propiedad, de expropiación, los tratados de libre comercio.

"Y los partidos de los 30 años, partiendo por Ricardo Lagos y siguiendo por todos los demás políticos tradicionales".

Considerando que usted rechazó o se abstuvo en la votación de varias normas que son parte de la propuesta constitucional, ¿está por el Apruebo o el Rechazo?

—Lo primero que quiero que quede claro es que bajo ningún punto creo que la salida para la clase trabajadora sea esta (propuesta de) Constitución o ninguna. Con esa incidencia que tuvieron los grandes empresarios y los partidos de los 30 años, es una Constitución que no toca la columna vertebral del sistema económico y del modelo neoliberal, por más que en la teoría diga que si gana el Apruebo vamos a ser un país solidario y no subsidiario, porque está la participación de los privados en todos los ámbitos de la vida en este proyecto.

"Desde el MIT decidimos hacer un voto crítico, que significa que no respaldamos el 100% de la Constitución, pero creemos que la movilización de los trabajadores, trabajadoras y la juventud de este país conquistó algunas demandas que son importantes y que están plasmadas en este proyecto, como el derecho al aborto, el reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados, la educación pública y gratuita, los derechos laborales, que son un paso que puede llevarnos a terminar con la atomización de la clase trabajadora de este país, como es la negociación por rama y el derecho a huelga. Eso para mí es sumamente importante. También el sistema de seguridad social, un sistema único de salud. Pero hay que decir con todas las letras que eso hoy es solamente en el papel, que eso no está garantizado, y no está garantizado justamente porque esta Convención se negó a tomar las medidas que hay que tomar para poder resolver, y para nuestro gusto es, sin ningún lugar a dudas, la renacionalización de la gran empresa de la minería".

¿Cree que ese es uno de los puntos que se debe reformar si es que gana el Apruebo?

—No tengo ninguna esperanza. Creo que los que piden reformar es para hacer como que van a cambiar, pero para que todo continúe igual.

¿Qué opina del acuerdo del oficialismo para reformar la propuesta constitucional si es aprobada?

—La verdad es que Gabriel Boric originó o hizo nacer muchas expectativas cuando ganó. Mucha gente votó muy confiada, pero a los pocos días de gobierno, Boric demostró que lo que quiere es mantener el sistema como está. No quiere hacer cambios de fondo. Creo que de cualquier forma hay que, ojalá, lograr que gane el Apruebo, pero yo no digo para reformar. Yo digo que gane el Apruebo para tomar esas demandas, esas conquistas que quedaron escritas en este proyecto de Constitución, como una herramienta de lucha (...). Acá la discusión central de este Chile de ahora, donde no se ha cerrado completamente lo que se abrió el 18 de octubre de 2019, es la discusión de quién tiene el poder económico y político del país.

Usted propuso una norma para disolver los poderes del Estado y reemplazarlos por una asamblea del pueblo. ¿Aún considera que se debe implementar?

—No me cabe ninguna duda. Es otro modelo, es otro sistema, que se basa en la democracia verdadera, en la democracia directa. Yo planteé esa norma porque, primero, la única forma de terminar la corrupción es de raíz, no es poniéndole parches (…). En segundo lugar, la verdadera democracia no es solamente cuando vamos a votar, sino cuando el pueblo tiene derecho a decidir lo que hace con la riqueza de este país.

Considerando que el Rechazo sigue liderando en las encuestas, ¿cree que habría sido mejor tener una postura más dialogante con el centro político y la derecha para que existiera una propuesta más transversal?

—Primero, creo que las mismas encuestas que otras veces se han equivocado rotundamente, son las que están dando la respuesta hoy. Creo que esta votación se va a definir la última semana antes del plebiscito (...). Pero esto no se define el 4 de septiembre. Creo que hay un pueblo que está expectante, que tiene expectativas en este Gobierno y que no está cumpliendo, que hace el esfuerzo, pero no está cumpliendo y creo que el pueblo, como dijimos, Chile despertó el 2019, y ahora es respetuoso, está esperando a ver qué va a pasar, pero si no se responde a esas demandas, yo creo que lo único que queda es seguir luchando y yo convoco a eso.

¿Está de acuerdo con quienes plantean que esta es una propuesta radical?

—No la encuentro para nada radical, en lo absoluto. La encuentro sumamente amistosa. De hecho, yo propuse cuestiones mucho más radicales, pero yo creo que lo que propone esta Constitución, las demandas que quedaron, son una necesidad que se hagan realidad, y creo que quienes dicen que es radical son los representantes de los dueños del país. Se los dije en la Convención muchas veces. La derecha radical en Chile representa a un sector político.

¿Con la derecha radical se refiere a toda la derecha?

—Creo que son todos, incluso personas que son ex-Concertación que también están por el Rechazo. Las personas de los partidos tradicionales están hoy día proponiendo reformar. Para reformar qué. Quieren dar garantías al gran empresariado del país, porque si no, no entiendo qué podrían reformar si nada de lo que sale toca un pelo de los dueños del país. Entonces, la verdad es una discusión política que no tiene fondo, no tiene sentido, no tiene fundamento, que es más bien electoral, para ganar votos.

¿No hay ninguna autocrítica que se deba hacer?

—Yo espero que los convencionales, sobre todo los independientes, hagan una autocrítica, y que es haber confiado en los partidos de los 30 años y haber concedido o sucumbido a las presiones del gran empresariado y de la política tradicional en Chile.

¡Bienvenido #ComentaristaEmol!

Te invitamos a opinar y debatir respecto al contenido de esta noticia. En Emol valoramos todos los comentarios respetuosos y constructivos y nos guardamos el derecho a no contar con las opiniones agresivas y ofensivas. Cuéntanos qué piensas y sé parte de la conversación.

¡Bienvenido #ComentaristaEmol!
Ver condiciones

Ordenar por:
Este debate ha finalizado.
Cargando Comentarios...
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores